Fabra retoca su Consell diecisiete meses después del anterior cambio

Fabra retoca su Consell diecisiete meses después del anterior cambio

Los últimos fueron en diciembre de 2012 para incorporar a Juan Carlos Moragues, Manuel Llombart y Asunción Sánchez Zaplana como consellers

EFEVALENCIA

El president de la Generalitat, Alberto Fabra, ha retocado hoy la composición de su Ejecutivo diecisiete meses después de haber introducido cambios en él, en aquella ocasión -en diciembre de 2012- para incorporar a Juan Carlos Moragues, Manuel Llombart y Asunción Sánchez Zaplana como consellers.

Fabra ha relevado de la portavocía a José Císcar, quien lo había pedido para centrarse en sus cargos orgánicos en el PP de Alicante y que mantiene sus otras responsabilidades en el Consell, y ha optado por designar como nueva portavoz a la consellera de Educación, Cultura y Deporte, María José Catalá.

Fabra llegó a la Presidencia de la Generalitat en julio de 2011, tras la dimisión de Francisco Camps por su procesamiento en la denominada causa de los trajes del caso Gürtel, y mantuvo el Consell heredado hasta diciembre de ese mismo año, cuando la hasta entonces vicepresidenta, Paula Sánchez de León, fue nombrada delegada del gobierno.

La salida del Consell de la que fuera "número dos" de Camps sirvió a Fabra para ascender a Císcar desde la Conselleria de Educación, Formación y Empleo hasta la vicepresidencia, cargo al que se unió la portavocía del Consell, que hasta entonces desempeñaba Dolores Johnson, uno de los "fichajes estrella" de su antecesor.

Fabra colocó así a un hombre de su estrecha confianza en el puesto más relevante de su Ejecutivo, y designó a la hasta entonces alcaldesa de Torrent (Valencia), María José Catalá, como consellera de Educación.

Solo veinte días después, el 20 de enero de 2012, a este cambio en dos Consellerias se unió un tercero, motivado por la marcha del hasta entonces conseller de Economía, Industria y Comercio, Enrique Verdeguer, para presidir ADIF, quien fue sustituido por Máximo Buch.

Habría que esperar a finales de ese año para que Fabra acometiera un nuevo cambio, en esta ocasión en profundidad, en la composición del Ejecutivo valenciano.

Así, la dimisión el 30 de noviembre de 2012 de José Manuel Vela como conseller de Hacienda y Administración Pública después de que el Tribunal Superior de Justicia abriera una investigación para determinar si filtró un documento del caso cooperación al diputado del PP Rafael Blasco, imputado en el caso, dio pie a una crisis del Consell.

En el puente de diciembre de 2012, Fabra incorporó a Juan Carlos Moragues como conseller de Hacienda; a Manuel Llombart como titular de Sanidad y a Asunción Sánchez Zaplana al frente de Bienestar Social, en un Ejecutivo del que salieron Luis Rosado, Dolores Johnson, Jorge Cabré y Maritina Hernández.

Además, en esa remodelación, en la que el Consell pasó de contar con diez Consellerias a nueve, reforzó el papel vicepresidente y portavoz, José Císcar, quien asumió Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua; y de Máximo Buch, que unió a las competencias de Economía e Industria las de Empleo y Turismo.

También se reforzó a María José Catalá, que al área de Educación sumó Cultura y Deporte, aunque perdió Empleo; y a Serafín Castellano, quien a Gobernación unió Justicia.