Una red obligaba a mendigar a inmigrantes discapacitados bajo amenazas y palizas

La mafia explotaba a las víctimas en Alicante y Benidorm y se quedaba con la recaudación

M. DURÁ | ALICANTE
AUXILIO. Una policía ayuda a un mendigo. / DAMIÁN TORRES/
AUXILIO. Una policía ayuda a un mendigo. / DAMIÁN TORRES

Engañados con la promesa de un falso trabajo. Obligados a mendigar desde primera hora de la mañana hasta la noche. Estas eran las condiciones en las que vivían en Benidorm las víctimas de una red mafiosa, cuyos cabecillas, rumanos y húngaros, han sido arrestados gracias a una operación del Cuerpo Nacional de Policía y la Policía Local de Alicante.

Hasta ahora, ha habido cuatro detenciones. Los delincuentes captaban a compatriotas y los traían a España. Les aseguraban que a su llegada tendrían trabajo recogiendo naranjas, entre otras ofertas. Los jefes del grupo aprovechaban la precaria situación en la que vivían las víctimas en su países de origen para convencerles de que en España disfrutarían de una mayor calidad de vida.

Una vez aquí, presuntamente se apropiaban de la documentación de sus subordinados, les restringían las llamadas salientes de sus teléfonos para incomunicarlos y les obligaban a mendigar por las calles de la concurrida ciudad de Benidorm.

Las coacciones, las amenazas e incluso las palizas eran el día a día de estos inmigrantes. Los métodos empleados por la mafia son conocidos por los investigadores, ya que las redes delictivas llevan poniéndolos en práctica mucho tiempo. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones las afectadas eran mujeres de Europa del Este a las que las mafias obligaban a prostituirse cuando llegaban a España.

Algunas de las víctimas eran discapacitados. Los delincuentes obligaban a fingir a los que no lo eran, utilizando muletas para simular alguna minusvalía. A pesar de que cada uno de ellos podía recaudar hasta 90 euros en un día, vivían en unas condiciones deplorables, estaban desnutridos, desatendidos y carecían de higiene.

EL motivo es que tenían que entregar toda la recaudación diaria a los cabecillas de la red.

Por la mañana muy temprano, estos inmigrantes eran repartidos por distintas áreas de Benidorm y Alicante. Casi siempre en grandes avenidas donde hay mucha afluencia de vehículos y de gente, sobretodo en estas fechas. Para el reparto, los explotadores utilizaban tres vehículos que han sido requisados.

En total, en esta operación que sigue abierta, se ha liberado a 11 personas a las que el Ayuntamiento de Alicante ha ofrecido asistencia de los servicios sociales en una primera instancia. La policía no descarta más detenciones, ya que en esta red mafiosa pueden haber más implicados.

Además, dos menores hijos de dos de las personas detenidas, tras pasar a disposición de la Fiscalía de Menores, han sido internados en un centro de acogida de Alicante para evitar una situación de desamparo.

Cooperación policial

El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Alicante, Juan Seva, ha destacado el excelente trabajo de cooperación realizado por el Cuerpo Nacional de Policía y por la Policía Local de Alicante.

Tras dos meses de investigaciones conjuntas se ha desarticulado esta banda mafiosa que estaba perfectamente organizada . Seva declaró ayer que esta operación conjunta ha conseguido «poner fin a una situación de explotación de personas así como evitar las molestias y coacciones que muchos automovilistas sufren en algunos cruces de la ciudad».

La actividad que realizan estos mendigos está prohibida por la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Vehículos ya que se desarrolla en las calzadas, entre los coches, poniendo en peligro tanto a peatones como a conductores. Por ello, agentes de la policía, habían puesto varias denuncias en los últimos días a ciudadanos rumanos que ejercían la mendicidad.

En los últimos años, diversas organizaciones de delincuentes procedentes del este de Europa se han establecido en España para vivir y para desarrollar todo tipo de actividades ilegales. En la mayoría de casos, las víctimas de estas mafias son compatriotas suyos con pocos recursos a los que engañan con facilidad prometiéndoles vida mejor al llegar al país de destino.