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La Marina

Un juzgado avala la decisión municipal de despedir a la constructora por el incumplimiento del plazo del contrato
29.01.09 -

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Xàbia reclamará daños y perjuicios a la empresa que dejó a medias las obras del Centro Histórico
Nuevo pavimento del casco histórico de Xàbia.
El Ayuntamiento de Xàbia despidió a la Unión Temporal de Empresas (UTE) la Generala y Mayve con todas las de la ley. La sala tercera de lo Contencioso Administrativo de Alicante ha confirmado que el Consistorio javiense tenía motivos más que suficientes para rescindir el contrato con la constructora que se adjudicó la reforma del Centro Histórico por incumplimiento de los plazos.

El juzgado desestima el contencioso que interpuso la UTE, que pretendía atribuir sus retrasos a la mala gestión del Ayuntamiento, al encargo de obras complementarias y a los parones que tuvo que consentir para la "realización de mercadillos y festividades tradicionales".

El fallo judicial rechaza estos argumentos al certificar que en los 14 meses que tenía para ejecutar toda la revitalización del centro de la villa, la empresa sólo terminó una cuarta parte del trabajo, "y no se puede justificar un retraso tan grande". Es más, atiende a los informes de técnicos municipales que reflejan que los retrasos se empezaron a acumular "desde el mismo inicio de las obras" porque la empresa no dotó de suficientes medios ni personal y que "su falta de diligencia obligó a repetir obras realizadas de forma errónea".

Además, la sentencia avala la decisión del Consistorio de no otorgar prórrogas a la firma al asumir que ofrecer el plazo más corto fue determinante para que la UTE se quedara con la obra pública. Además, reseña que la mercantil no solicitó las prórrogas en tiempo y forma, es decir, en los 15 días siguientes a que se produjeran las causas originarias de retraso.

Así pues, el juzgado ratifica la legalidad de la rescisión del contrato y de las resoluciones del gobierno local por las que se ha incautado del dinero depositado como fianza y del material de obra aún acopiado en un solar municipal.

El alcalde de Xàbia, Eduardo Monfort, no ocultó su satisfacción tras el fallo judicial. "La sentencia nos dice que los pasos seguidos por el Ayuntamiento fueron los adecuados, que se resolvió el contrato en cuanto fue legalmente posible y cuando ya no se podían dar más prórrogas".

Monfort destacó el hecho de que el juez "haga suyos" los argumentos defendidos por Xàbia. No obstante, el munícipe reseñó que la sala otorga a las constructoras un plazo de 15 días para recurrir el fallo, algo que cree que "harán" por lo que el Ayuntamiento deberá esperar un poco más para entrar en la segunda fase del pleito.

Y es que el alcalde avanzó que cuando la sentencia sea firme, los servicios jurídicos municipales iniciarán un nuevo pleito contra La Generala y Mayve para reclamar los "daños y perjuicios" sufridos en el Centro Histórico por su mala diligencia.

Las obras en el Centro Histórico acumulan más de tres años de historia y todavía no se sabe cómo acabarán. Debían de empezar en enero de 2006 (ya arrancaron un mes tarde) y debían de estar terminadas en marzo de 2007. Sin embargo, por esas fechas sólo se había ejecutado el 25% del trabajo y los operarios habían conseguido franquear los límites de la paciencia vecinal y municipal.

No en vano, desde el verano de 2006 la empresa trató por las bravas de forzar al Consistorio a revisar el precio de la obra a base de crear malestar, nerviosismo y crispación entre los residentes y con la baza de que el tiempo corría en contra de un Ayuntamiento que necesitaba acabar a tiempo para cobrar una subvención de la Unión Europea.

Durante seis largos meses, la anarquía reinó en el Centro Histórico: calles cortadas de forma estudiada para que fuera necesario patear medio pueblo para moverse entre calles colindantes; vecinos a los que se les impedía entrar o salir de sus propias casas; peones paseando con las manos en los bolsillos y ataviados con chalecos rotulados con el título "chapucero de primera"; o calles que se agujereaban y hormigonaban sin ton ni son. Al final, el Consistorio suspendió las obras, tapó agujeros, y las retomó en enero de 2008 con otra empresa.
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