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VALENCIA - ALICANTE - CASTELLÓN | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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El liberal que chocó con Zaplana
El ex alcalde de Orihuela que arrolló con tres mayorías absolutas, el primer conseller de Obras Públicas con un Consell del Partido Popular, debe cumplir cuatro años de prisión

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El liberal que chocó con Zaplana
El ex conseller de Obras Públicas Luis Fernando Cartagena.
Luis Fernando Cartagena Travesedo, de 54 años, médico urólogo, ex alcalde de Orihuela, ex diputado provincial, nacional y autonómico, ex conseller de Obras Públicas y ex presidente de Muvale reúne el perfil de un ganador. Sin embargo ha perdido todas las partidas importantes de su vida política. Fue uno de los alcaldes más jóvenes de Alianza Popular. Hijo de alcalde, médico, elegante en sus formas, liberal, muy pronto se le conoció en la provincia de Alicante como el dandy de la Vega Baja. Llegó a la Alcaldía de Orihuela en 1987.

Una de las primeras apuestas ante su pueblo, en la Glorieta oriolana, bajo la lluvia ante una multitud, fue la promesa de que su ciudad tendría hospital y plan antirriadas. Jugó y ganó. Entonces surgió la figura política. Enhiesto, cercano, con tacto. Si en Madrid estaban los jóvenes Alberto Ruiz Gallardón y Jorge Verstrynge, en Orihuela surgió Cartagena. Pero llegó el primer revés. Surge un abogado de Cartagena, en la treintena como él, ambicioso como él. A pesar de la divulgación de las cintas con Salvador Palop, Eduardo Zaplana no sólo emerge sino que incluso que le supera. Hubo aquel verano una mariscada en el restaurante Batiste de Santa Pola con tres comensales: Rita Barberá, Eduardo Zaplana y Luis Fernando Cartagena. Parecía que había un entente cordiale Rita-Luis Fernando. Sin embargo, el que dio el paso adelante fue Zaplana y el referente del PP a partir de aquellos años para sustituir a Pedro Agramunt fue Zaplana. Primer pinchazo. Pero seguía con fuerza. El Ayuntamiento lo dominaba, llegó a tener más del 70% de los votos. Orihuela estaba controlada. Entonces llega el segundo revés. En el escándalo de las primas únicas del Banco de Santander aparece su nombre. La Audiencia Nacional investiga. En aquella época era diputado en el Congreso; estaba aforado. Durante años, el sumario fue de la Audiencia al Tribunal Superior de Justicia y finalmente acabó en un juzgado de Orihuela. La sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante le juzgará en unas semanas. El fiscal pide tres años y medio por fraude fiscal.

De manera paralela continúa su carrera política; las primas únicas parecen no afectarle. El PP, tras la refundación, se fortalece. El triunfo electoral de 1995 es doble para él: revalida una vez más la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Orihuela y es elegido diputado autonómico. Su adversario en el partido, ahora presidente del Consell, Eduardo Zaplana, le llama para ocupar la Conselleria de Obras Públicas. Es uno de los barones del PP en el gobierno autonómico surgido del pacto del pollo. Dos años después, el desarrollo de las investigaciones judiciales sobre el escándalo de las primas únicas y un informe del Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia sobre las cuotas fiscalmente opacas por las que era investigado le abocan a la dimisión en plenas fiestas de Fallas en marzo de 1998. Lo celebra como lo había anunciado, con su asistencia a los toros en la plaza de Valencia, con puro incluido. Zaplana tiene un adversario político menos.

Sin embargo, hay un hecho al parecer sin importancia que sigue su curso judicial y que no goza de grandes titulares. Las religiosas del colegio de San José Obrero de Orihuela le habían entregado algo más de ocho millones de pesetas para obras benéficas. El alcalde lo deja en el interior de un piano. Lo cierto es que el sumario avanza y finalmente en 2002, cuando Cartagena había abandonado la política y es su mujer, Ana Encabo, la que sigue en la actividad pública, la sección séptima de la Audiencia celebra juicio y le condena a cuatro años de cárcel. Tres por malversación de caudales y uno por falsificación de documentos. Era el 14 de marzo de 2002. Seis años después de su dimisión como conseller. Recurre al Supremo. Dos años después, el alto tribunal confirma la pena. Entonces solicita un indulto. Además devuelve el dinero. Queda a expensas del Gobierno.

Durante los últimos cuatro años, mientras avanzaba el sumario de las primas únicas, el primero por el que fue encausado y que provocó su salida de la actividad política, nada se sabía de la decisión del Gobierno. Cartagena continuaba con su habitual aplomo lo que daba pie a pensar que tenía asegurado el indulto.

En los últimos meses el fiscal jefe de Alicante, José Antonio Romero, reconoce que si se le daba el indulto, quedaría de manifiesto que hay una "justicia para pobres y ricos en España". Se dice incluso que antes del verano el Gobierno deberá decidir. A principios de esta semana, la Fiscalía pide una resolución. El viernes trascendió que el Gobierno había denegado el indulto. El liberal que parecía encaminado a regir los destinos del PP de la Comunitat pero que chocó con Zaplana, el hombre que siendo conseller de Obras Públicas llegó a estar en la libreta azul del primer gobierno de Aznar como ministro de Obras Públicas, ese hombre deberá ir a la cárcel.

Queda además pendiente de juicio el caso de las primas únicas.
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