De la zozobra a volver a pensar en el título

Vicente recuerda que el Valencia se mantiene a sólo cuatro puntos del líder y con opciones a todo

Vicente se dirige a Mora y a Mata mientras Ronald Koeman, con la mano sobre el hombro del valenciano, sonríe./
Vicente se dirige a Mora y a Mata mientras Ronald Koeman, con la mano sobre el hombro del valenciano, sonríe.

El Valencia sigue vivo. Las convulsiones que han sacudido a la entidad no han afectado a una plantilla que está demostrando su capacidad de aislamiento a un entorno tan inestable como enrarecido. A pesar de todo lo que viene sucediendo en un club incapaz de vivir con tranquilidad, los futbolistas, el equipo, se mantiene en puesto de Champions, a tan sólo cuatro puntos del líder y, por lo tanto, con opciones a todo en el campeonato de Liga.

Con mucho torneo todavía por delante, son los propios jugadores quienes se encargan de transmitir que todavía no se ha renunciado a nada -con el lunar de una más que comprometida clasificación para la siguiente fase continental-, que en la competición doméstica las aspiraciones al título permanezcan intactas. Vicente Rodríguez, uno de los refuerzos importantes en el presente ejercicio, lo corrobora, al mismo tiempo que recuerda la sorprendente facilidad con que en Valencia se pasa de la decepción a la euforia y viceversa en cuestión de horas.

"A veces las críticas son fuertes y últimamente las hemos recibido. El entorno no era el idóneo pero nosotros siempre hemos mantenido que estamos a poca distancia del líder, a sólo cuatro puntos. Lo que pasa es que en Valencia pierdes dos partidos y parece que vayamos a descender, y ganas dos o tres y vamos a ganar la Copa de Europa. Hay que tener más tranquilidad, el equipo está bien situado, con todas las garantías de conseguir un título y nosotros pensamos en positivo".

Lo dice un Vicente optimista, tanto a nivel colectivo como en el plano particular. El internacional valenciano prosigue acumulando los minutos necesarios que le deben llevar a alcanzar el tono físico necesario y el mejor estado de forma. Está en el buen camino, lo cual le hace sentirse cada día más feliz.

"Estoy contento. Ha sido mucho tiempo parado, cerca de dos meses y por fin he podido volver al equipo. He ido jugando minutos y es lo que me va a ayudar a ir cogiendo el ritmo y la forma", señala el futbolista, que ahora sí se atreve a manifestar que ve el final del calvario particular que le ha tocado vivir en los últimos años. Primero con el tobillo y en los últimos meses con problemas musculares.

Cada día se encuentra mejor

"La lesión está olvidada -declara de manera categórica- y cada día estoy mejor. En cada uno de los partidos últimos que he entrado me he encontrado más cómodo y estoy convencido de que a medida que pase el tiempo estaré todavía mejor. Tengo muchas ganas y las sensaciones son muy buenas. Ojalá olvide ya todas las lesiones".

Con los malos tiempos aparcados ya en el pasado, el jugador se olvida igualmente de la polémica que suscitó con sus declaraciones contra el jefe de los servicios médicos del Valencia, Antonio Giner, cuando afirmó que había perdido la confianza en él, de ahí su marcha a Madrid para ser tratado en la clínica del doctor Guillén.

"Ahora estoy muy tranquilo, es algo que pertenece al pasado y de ningún modo quiero volver sobre el asunto. En aquel momento pensaba lo que dije, son cosas mías y ya está. No quiero líos de ninguna clase, sólo deseo estar bien y a las órdenes del entrenador", asegura.

Vicente apuesta por el beneficio que va a suponer para el equipo la llegada de Ronald Koeman, lo que no le impide reconocer la labor desarrollada con anterioridad por Quique Sánchez Flores.

"Con Quique nos llevábamos bien todos, creo que no tenía él la culpa y además las cosas tampoco iban tan mal. Es cierto que una parte de los aficionados no estaba de acuerdo con él, pero el ambiente de la plantilla con el entrenador sí que era bueno", afirma.

Más orden y disciplina

Acto seguido, el futbolista valenciano se refiere al nuevo técnico, al holandés. "Cuando llega un entrenador nuevo siempre hay cosas diferentes, cada uno tiene su filosofía y su forma de trabajar. Koeman quiere que el equipo se desenvuelva con más orden y disciplina y nos puede venir muy bien".

Eso sí, los cambios no pueden ser inmediatos, requieren algo más de tiempo. "Prácticamente estamos utilizando el mismo sistema, aunque con sus ideas y algún pequeño retoque. Supongo que más adelante irá introduciendo más cambios".

Si de algo van a disponer ahora los equipos de Primera División es de tiempo, algo que necesita Ronald Koeman más que nadie, por aquello de que está recién llegado. No deja de sorprender, al respecto, que haya concedido dos días de fiesta a los internacionales, que no se deben incorporar a sus respectivas selecciones nacionales hasta mañana, miércoles.

"Aunque no estamos todos, somos bastantes y estos días nos van a venir bien para tratar de coger las ideas del nuevo entrenador y trasladarlas al campo", destaca.

El deseo de los valencianistas es que la victoria obtenida sobre el Murcia sea el punto de inflexión para el equipo y que a partir de ahora mantenga una línea de regularidad de la que no ha hecho gala, especialmente en Mestalla, donde la racha negativa se había alargado durante cuatro partidos.

Reconciliación con la afición

"El triunfo frente al Murcia fue muy importante, porque lo conseguimos después de varios partidos que no fueron buenos en nuestro campo. Nos va a dar confianza de cara al futuro y ayudará también a mantener la tranquilidad", asegura.

El mencionado encuentro sirvió para que equipo y afición se reconciliaran. "La gente estaba un poco mosca porque no estábamos ganando en casa y jugamos mal. Nos hemos reconciliado haciendo un buen partido y con tres goles, que también dan confianza", afirma.