Soler: "Quien me haya vendido acciones para hacer negocio vendió su derecho a opinar"

El presidente asegura que el club tiene una garantía económica para los próximos 50 años

Juan Soler, en el centro, en un momento de la Junta General de Accionistas de ayer, acompañado por Enrique Lucas, a su derecha, y Agustín Morera, a la izquierda del presidente./
Juan Soler, en el centro, en un momento de la Junta General de Accionistas de ayer, acompañado por Enrique Lucas, a su derecha, y Agustín Morera, a la izquierda del presidente.

La frase de Juan Soler para algunos fue como una andanada a la línea de flotación. "Quien me haya vendido acciones para hacer negocio vendió su derecho a opinar". A lo largo de la asamblea general del Valencia, hubo reiteradas alusiones a esa situación; a quienes se han mostrado críticos con la gestión del grupo que encabeza el promotor y constructor inmobiliario, pero en cambio se han desprendido de las acciones que poseían, logrando un lucrativo negocio. "Sí, ha habido referencias porque hoy era el momento de dejarlo claro", sentenció el presidente, que en cambio no quiso poner los nombres y apellidos a quienes le habían vituperado.

Soler salió triunfador y airoso de la junta general. Aparte del poder de las acciones, que suponen un impresionante rodillo para cualquier opositor, el presidente del Valencia expuso un discurso repleto de optimismo, en su exposición de las bases económicas de la entidad. Precisamente, antes de que la junta echara a rodar y los accionistas escucharan la retahíla de los fríos números que integran las cuentas, balances, presupuesto, etc..., el mandatario realizó una larga intervención, que más tarde aderezó con una rueda de prensa en la repasó detenidamente algunos asuntos ya tratados.

Tras recordar que accedió al cargo en 2004 y que entonces la situación del Valencia era de quiebra técnica -"las partidas se iban trasladando de un año a otro para maquillar los números", dijo el presidente-, se refirió al momento actual en el que el club ha conseguido la recalificación de 33.000 metros del solar de Mestalla, ha adquirido sin coste 70.000 metros para la construcción del nuevo estadio y, además, tiene en propiedad 300.000 metros cuadrados en los terrenos del a Masía de Porchinos.

Soler insistió en las palabras que el día anterior había pronunciado en LAS PROVINCIAS su compañero de junta, Alberto Martí, a la sazón responsable de la parcela económica de la entidad. El nuevo estadio de la Avenida de las Corts será la panacea que permitirá marcar las diferencias "porque queremos estar en la Champions deportiva y económica", dijo.

Durante su intervención, y precisamente al comparar aquella situación de caos inicial, insinuó que las dificultades económicas desembocaron en la salida del club del madrileño Rafa Benítez.

También analizó las destituciones de Carboni, y la reciente de Quique, y puntualizó que jamás permitirá que se produzca otro desafío a la presidencia y al valencianismo, como sucedió debido al enfrentamiento entre ambos técnicos.

Otro de los asuntos que abordó Soler en su exposición fue el relativo al tope salarial establecido en el club. En este sentido aludió al pretendido fichaje de Sneijder, que resultó imposible por las exigencias del Ajax. El presidente aseguró que nunca hubo acuerdo alguno con el club holandés.

Nuevas fuentes de ingresos

La satisfacción de Soler quedó de manifiesto cuando habló del futuro nuevo estadio. Lo considera clave para encumbrar al club y se explayó ofreciendo datos. El Valencia tiene previsto generar nuevas e importantísimas fuentes de ingresos que podrán duplicar de largo el presupuesto actual, con el consiguiente superávit. Eso permitirá paliar la deuda que viene arrastrando la entidad y que actualmente está cifrada en 160 millones de euros.

"Los ingresos previstos por la enajenación de Mestalla son de 366 millones de euros, mientras la construcción del nuevo estadio es de 220, más un terciario que vale 124 millones. Eso lo tenemos garantizado. Siendo muy prudentes, nos reportará una cifra de negocio de alrededor de 255 millones. Si el presupuesto es de 140, ese mayor ingreso garantiza duplicarlo y, en un corto plazo, la amortización de la deuda", dijo.

"Los valores activos inmobiliarios del Valencia serán de 500 millones de euros cuando hace cuatro años estábamos en quiebra, y hay una garantía económica en el club para los próximos 50 años", apostilló. Además, el presidente indicó que, pese a ser el máximo accionista del club "el Valencia es de los valencianistas y Soler no es ni ha sido nunca el dueño del club".