La primera sentencia de Koeman condena a Joaquín

La ausencia del gaditano sorprende mientras Manuel Fernandes paga su retraso de hora y media en el entrenamiento del jueves

Ronald Koeman observa a Manuel Fernades./
Ronald Koeman observa a Manuel Fernades.

Visto para sentencia. El juez ha dictado arresto domiciliario. Las pruebas son claras contra uno pero muy difusas contra el otro. Mientras Manuel Fernandes se ha ganado perderse el choque de hoy frente al Murcia tras llegar una hora y media tarde al entrenamiento del jueves, lo de Joaquín es más difícil de entender. Ambos han sido descartados por Ronald Koeman para su debut liguero en el estadio de Mestalla.

El técnico ha sido muy claro. Ha visto cosas que no le gustan y ya ha empezado a poner remedio. La primera medida ha sido cargarse a dos jugadores que venían actuando con asiduidad. Koeman fue muy enigmático con Joaquín. Dijo que otros jugadores también se quedan fuera y que quizá se merecían estar. Pero no quiso explicarse sobre las razones que han condenado al fichaje más caro de la historia del club. Lo del portugués, en cambio, tampoco hacía mucha falta argumentarlo. Ha pagado una falta de indisciplina.

Y todo esto en un día clave. El Valencia lleva cuatro derrotas consecutivas en su estadio. Quién lo diría hace unos años. Jugar en Mestalla se ha convertido en todo un regalo para los rivales. Un quinto tropiezo sería fatídico. En eso se ha aplicado Koeman en los pocos entrenamientos que ha podido dirigir. Mayor agresividad, más velocidad, líneas juntas en defensas, abiertas en ataque y eficacia ante el gol.

Este es el manual del holandés. El que quiere imponer en el Valencia. Y con una victoria todo es más fácil. Hay que cortar la hemorragia cuanto antes. Se ha perdido mucha sangre, pero una transfusión sanaría al enfermo. Pero todo sin excesivas revoluciones. Sorprende la ausencia de Joaquín y Fernandes, pero el resto serán los habituales.

Marchena volverá a la defensa. Es su sitio natural pese a que Quique lo prefería en el centro del campo. Koeman admitió ayer que puede jugar en cualquiera de las dos posiciones, pero es partidario de no ir cambiándolo cada partido, por lo que a partir de ahora lo hará en la zaga. Tendrá como compañero a Helguera, por lo que el internacional Albiol volverá al banquillo.

Más adelante vuelve el dúo mágico, el de los grandes éxitos, el de los títulos. Albelda y Baraja se entienden casi sin mirarse. Son como hermanos gemelos. Koeman pretende que los veteranos, los gallos, manden en el gallinero. Que sean un ejemplo. En el vestuario y en el campo. Por eso, el holandés ha querido dar la responsabilidad de inicio a los internacionales. En las bandas sí surgen las dudas tras el peaje que tiene que pagar Joaquín. Lo normal sería que Angulo ocupara la zona derecha y Vicente la izquierda, pero sin descartar a Silva en alguna de las dos bandas.

Y queda el ataque. Villa es fijo. De eso no hay duda. Su acompañante saldrá entre el canario y Morientes. Ante el Murcia es una buena oportunidad de que los delanteros sacien su necesidad de gol. Al equipo le falta un resultado contundente, ese que da confianza para el futuro.

El efecto Koeman tiene que empezar a dar sus frutos. Para eso se tiró a Quique. El holandés sabe que el aspecto anímico tiene muchísimo peso específico en un equipo. "Ganar mañana -por hoy- puede ser un paso importante y ayudaría a mirar hacia delante", manifestó ayer el técnico. Es una gran oportunidad y no deberían desaprovecharla.