El poder del presidente es absoluto

Mientras el equipo del Valencia se examina cada dos semanas en el campo de Mestalla, el consejo de administración del club blanquinegro lo hace una vez año en la junta general que, estatutariamente, está obligado a convocar. Nada que ver una cosa con la otra.

Hoy es el día señalado. Horas antes de que el equipo se enfrente al Murcia en el recinto de Artes Gráficas, a las 10 de la mañana, en los salones del Alameda Palace, el grupo que encabeza Juan Soler volverá a darse un paseo en barca, como viene ocurriendo en los últimos años, consecuencia del dominio que ejerce en el panorama accionarial.

Con respeto a la anterior junta de accionistas, Juan Soler se presenta en la de hoy con más poder si cabe. Ha aumentado su control. Ha incrementado su paquete de títulos al adquirir los de Juan Armiñana, Mariola Hoyos, Joaquín Serrano y Carlo Cicchela, si bien este último todavía mantiene alrededor de dos millares de acciones.

Habrá que ver cuántos accionistas acuden a la cita. En la última ocasión sólo hubo 25 (representaron a 870) y el rodillo de Soler se hizo notar en el escrutinio de las votaciones de los distintos puntos del orden del día.

Aparte de los exámenes y aprobación, si procede, de las cuentas y del presupuesto para el ejercicio 2006-2007, uno de los puntos a tratar se refiere a la ratificación del nombramiento de los consejeros Juan Galiano, Társilo Piles, Salvador Lluch y Rafael Salom, designados por cooptación, pero además se especifica que podría producirse "una modificación del número de miembros" del grupo, que en la anterior junta ya quedó reducido a diez.