Las Provincias

Madrid, 17 ene (EFE).- Llena de luz tras tres años de lucha contra la anorexia, Beatriz Esteban ha querido, a sus 19 años, poner voz a la enfermedad porque "la recuperación es posible" y, así, trata los transtornos alimentarios, que "no son solo huesos y fragilidad", la soledad y la nula autoestima en su primer libro.

"Seré frágil" (Planeta) es el título de la novela que esta joven valenciana estudiante de Psicología basa en su propia experiencia y de la que habla en una entrevista con Efe.

Esteban afirma con una constante sonrisa que su historia "puede servir para educadores, padres o jóvenes", y añade que sintió la necesidad de explicar "cómo se vive" una enfermedad, que afecta más a la población femenina, en la que un 6 % de las jóvenes sufren un transtorno de conducta alimentaria y el 11 % tienen síntomas de riesgo, según un estudio de la Fundación Imagen y Autoestima.

La historia del libro, que quedó finalista en los premios Literarios Jordi Sierra i Fabra para Jóvenes en 2015, nació hace tres años y relata la historia de una chica que se "odia" a pesar de "tenerlo todo", incluido el amor de su pareja, amigos y familia.

"Hace unos años perdí mucho más que unos kilos, perdí toda la esperanza. Parte de mi vida está en esta historia, que es el fruto de todo lo que aprendí en ese tiempo", explica la joven, acompañada por su madre durante la entrevista.

"Espero que esto sirva para comprender lo que es un transtorno alimenticio, cómo afecta y desgasta a una persona, cómo mata. Ahí es donde yo aporto mi granito de arena", afirma con timidez.

En el libro, la vida de la protagonista comienza a cambiar tras la muerte de una compañera de clase, quien ha luchado durante años contra la anorexia y cuyo diario pasa a su poder.

A través del diario, la protagonista de "Seré frágil" empieza a conocer los misterios del pasado de su compañera, lo que la va acercando a la enfermedad poco a poco, tal y como sucede en la realidad, "de una forma muy sutil, con pequeñas cosas que crees que no están mal", como obsesionarse con las calorías de la comida, explica Esteban.

Una lucha interna en la que, para sobrevivir, la protagonista tendrá que combatir contra sí misma y confiar en la gente que siempre la ha apoyado, como hizo Esteban en la vida real.

"Yo creía que no estaba enferma por la idea que tenía de la anorexia, pero lo estaba", afirma con rotundidad la joven, quien reconoce que fue "gracias" a su familia, sobre todo a su madre, cómo se dio cuenta de se estaba haciendo daño a sí misma.

Preguntada por el acuerdo firmado entre la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia y el Consorcio de Comercio y Moda de Cataluña para luchar contra los trastornos alimentarios, en el marco de la pasarela 080 Barcelona Fashion, Esteban celebra la iniciativa y recuerda que se tiene que hacer "muchísimo más" en la lucha contra "los ideales de perfección".

"Creo que debería extenderse a otras pasarelas y fortalecerse con otras iniciativas en colegios o círculos familiares" para que los jóvenes "se quieran de verdad y se valoren a sí mismos".

Beatriz Esteban quiere dar un soplo de esperanza a todos los que, como ella, se han sentido "insuficientes, solos e incomprendidos" porque "su historia también es importante".