La gran cuesta de 2014

Productos imprescindibles como el agua corriente y la luz o tan necesarios como las gafas graduadas serán más caros este año

DANIEL GUINDO

El año de los recortes da paso al de los ajustes. La política impositiva desarrollada por las administraciones locales, autonómicas y estatal durante el presente ejercicio tampoco dará tregua a lo largo de 2014, aunque se suavizarán las drásticas restricciones económicas aplicadas durante el ejercicio que está a punto de terminar.

El precio de los suministros de electricidad y agua corriente y hasta el IVA de algunos artículos tan necesarios como las gafas graduadas o los audífonos volverá a subir en 2014, mientras el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) queda congelado en 645,30 euros al mes. Al menos, el Gobierno ha anunciado que a lo largo del año pretende reducir, progresivamente, el IRPF; empezando por las rentas más bajas. El Ejecutivo también se ha fijado como uno de sus objetivos prioritarios la reducción del desempleo.

Sin embargo, un año más, los valencianos tendrán que volver a rascarse el bolsillo para llegar a final de mes, puesto que deberán enfrentarse a nuevos sobrecostes, ligeros en la mayoría de los casos, pero suficientes para alterar la maltrecha economía de buena parte de los residentes en los municipios de la Comunitat.

Las organizaciones de consumidores y los sindicatos ya han comenzado a mostrar su malestar por estas nuevas subidas, sobre todo las relacionadas con los servicios más básicos como el agua o la luz, y las enfocadas a los colectivos más desfavorecidos, como los copagos a los que deberán hacer frente los discapacitados valencianos que acudan a los centros ocupacionales o de día.

Los estudiantes recibirán menos ayuda y será más caro que los niños vayan al colegio. Nuevos sobrecostes atacarán también al bolsillo de los viajeros del transporte público, sobre todo los de Renfe y aquellos que sean fieles al Abono Transporte Mensual común para las redes de los autobuses urbanos de la EMT, los metros y tranvías de FGV y el servicio de metrorbital.

Los combustibles, tasas municipales como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) o los aparcamientos de pago, y hasta el precio de las tiritas y las vendas, subirá también a lo largo de 2014, un año que pretende convertirse en el punto de inflexión para salir de la crisis económica que ha sufrido el país durante todos estos años.

La factura eléctrica se encarece un 2,3%

En mayor o menor medida, todos los suministros básicos de los hogares valencianos subirán de precio este año. El caso más polémico ha sido el de la tarifa eléctrica aprobada el viernes pasado, y que experimentará un encarecimiento del 2,3 por ciento de media. Desde el Ministerio de Industria aclararon que el aumento para una familia tipo con dos hijos será de entre el 0,1 y el 0,2 por ciento, mientras que para una segunda residencia la subida llegará al 5 por ciento.

El agua corriente también subirá, ya que la Generalitat ha decidido aumentar otro 10 por ciento el canon de saneamiento, lo que supondrá, de media, un sobrecoste de unos 15 euros más al año por vivienda. Además, en el recibo de 1,5 millones de vecinos de 44 municipios valencianos se mantendrá la denominada tasa de basuras (Tamer), avalada este mes por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia, y que viene a triplicar el precio de la antigua tasa.

La universidad será un poco más inaccesible

Muchas serán las familias que notarán un incremento en la 'factura educativa' de su casa, tanto a nivel universitario como en las enseñanzas obligatorias. En el caso de los que estudian una carrera, no será tanto por una nueva subida de la tasas, cuya cuantía no se conocerá hasta el verano, sino por el endurecimiento de los requisitos académicos para acceder a una de las becas que da el ministerio, la ayuda más extendida en todo el país y en la que también interviene la renta del interesado.

Hay que tener en cuenta que los estudiantes que inicien un grado a partir de septiembre, si quieren conseguir la subvención, deberán acreditar una nota media de acceso a la universidad superior al 6,5, mientras que aquellos que opten a renovarla (a partir de 2º) tendrán que aprobar hasta el 100% de los créditos en todos los títulos excepto en las enseñanzas técnicas (85%), un porcentaje que se podrá reducir si la calificación media del curso anterior supera el 6 o el 6,5, dependiendo del grado estudiado.

La intención del ministerio fue aplicar estos cambios en el curso vigente. Sin embargo, la presión de las comunidades llevó a posponerlos un ejercicio de forma parcial, pues en el actual se mantienen los requisitos del 2012-2013 (un 5,5 de nota de acceso y porcentajes inferiores y variables) para la exención de las tasas. Eso sí, el que viene se aplicarán sin excepciones, ya sea para librarse de la matrícula o para conseguir además un complemento por movilidad, residencia, transporte o material.

También será más caro irse de Erasmus en 2014-2015, pues la ayuda estatal -hasta 800 euros- dejará de ser para todos y sólo la percibirán los becarios del ministerio.

En cuanto a los colegios, la aprobación de la Lomce implica cambiar todos los libros de texto, por lo que ya no servirán los sistemas de préstamo. Los primeros en renovar los manuales, en septiembre, serán los alumnos de 1º, 3º y 5º de Primaria, que además tendrán dos asignaturas más.

Metro, buses y trenes, entre un 1,9 y un 3% más

Desplazarse de un lugar a otro también será más caro en 2014 en muchos casos. De entrada, a partir del 1 de enero, los billetes de Cercanías y de Media Distancia de Renfe subirán un 1,9 por ciento. Sin embargo, este incremento supone el menor encarecimiento del servicio desde que se inició la crisis en 2007. Por ejemplo, el precio de los billetes aumentó un 3 por ciento durante este año. Los precios de los AVE y de los trenes de larga distancia se mantendrán estables.

Los títulos propios de los autobuses urbanos de Valencia (EMT) y de la red de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) no presentan ninguna variación para el próximo año, pero en los billetes combinados la situación cambia. Por ejemplo, el Abono Transporte Mensual, con el que se puede acceder a la red de EMT, metro y metrorbital se encarecerá un 3 por ciento (pasará de 43,70 a 45 euros en zona única). En esta línea, también sube un 3,4 por ciento el precio del bono de 10 viajes del servicio de autobús de metrorbital que da servicio al nuevo Hospital La Fe de Valencia, que se encarece de los 7,30 euros actuales a 7,55 euros.

En el caso de Valencia, por ejemplo, el abono de larga duración del servicio de alquiler de bicicletas, denominado Valenbisi, sube un euro; mientras que la única variación de precios en las tarifas de los taxis tiene que ver con el aeropuerto de Manises. Así, se fija una tarifa fija de 20 euros para el desplazamiento entre el aeropuerto y la capital del Turia (hasta la calle Serrería) y de 23 si el destino está más allá del citado vial.

Y, al menos en Valencia, utilizar el vehículo propio, sobre todo si es un turismo, tampoco se presenta mucho más barato. Las zonas de estacionamiento de pago (ORA y naranja) se encarecen un 2,1 por ciento en general y se disparan hasta un 83 por ciento más en los distritos de l'Eixample y Extramurs, con el objetivo de homogeneizar este tipo de estacionamientos con los ubicados en Ciutat Vella.

Tabaco, alcohol y gasolina, más caros

Para el consumidor ya es una triste tradición que productos como el combustible, el alcohol o el tabaco experimentes subidas de precio constantes a lo largo del año, y 2014 no será una excepción.

A mediados de 2009, por ejemplo, llenar de gasolina el depósito de un turismo medio venía a costar unos 60 euros, mientras que en la actualidad es difícil encontrar una estación de servicio donde cueste menos de 80, y eso que España cuenta con uno de los impuestos sobre hidrocarburos más bajos de Europa, incluso inferior a la media de los países de la Unión Europea.

Por ello, Bruselas está haciendo especial hincapié al Gobierno español para que, progresivamente, vaya incrementando los gravámenes del combustible con el fin de armonizarlos con el resto de naciones. Además de los impuestos, el Ejecutivo debe hacer frente a un compromiso que ya ha adquirido, y que consiste en desarrollar una nueva fiscalidad ambiental. Así, a lo largo del primer semestre del año, el Gobierno deberá poner en marcha una reforma fiscal que incluya nuevos impuestos que graven, entre otros aspectos, el consumo de combustibles derivados del petróleo.

Precisamente la materia prima también tendrá mucho que ver en los incrementos de precio que experimentará la gasolina en 2014. De momento, según pronostican desde Arabia Saudí, uno de los principales países exportadores, los precios a lo largo del año permanecerán estables. Sin embargo, los expertos admiten que esta estabilidad dependerá de que no se agraven las tensiones geopolíticas de los países exportadores.

Por otra parte, los popularmente conocidos 'impuestos sobre el vicio', como son las tasas especiales que gravan el tabaco y las bebidas alcohólicas, seguirán siendo la herramienta más utilizada por el Gobierno para tapar insuficiencias puntuales en los ingresos que espera recibir. De hecho, desde que se inició la crisis, el Ejecutivo ha subido estos gravámenes hasta en cuatro ocasiones, y no descarta seguir haciéndolo, sobre todo para seguir la línea que rige en Europa.

En esta línea, la Eurocámara acaba de aprobar una nueva directiva de productos derivados o relacionados con el tabaco y que abre la posibilidad a un nuevo mercado que podría estar gravado también con estos impuestos especiales, como son los cigarrillos electrónicos. Europa deja la puerta abierta para que cada Gobierno los califique como artículo médico o derivado del tabaco.

Los extranjeros pagarán entre 60 y 157 euros

El conocido como turismo sanitario se va a acabar. La Generalitat, para el año que comienza, ha decidido que los extranjeros que «no tienen la condición de asegurados ni beneficiarios del Sistema Nacional de Salud» tengan que hacer frente a pagos mensuales de entre 60 y 157 euros si quieren disfrutar de las atenciones médicas públicas que ofrece la Comunitat.

Este nuevo abono, de 60 euros para menores de 65 años y de 157 para los mayores de esta edad, incluirá las prestaciones básicas, desde actividades asistenciales de prevención, diagnóstico y tratamiento hasta el transporte en ambulancia. La medida, sobre todo, afectará a los países con los que España no tenga acuerdos de reciprocidad, como pueden ser Rusia, China y los Estados Unidos, entre otras naciones.

En resumen, el objetivo es que los extranjeros que nunca han cotizado en el país afronten una contraprestación económica para beneficiarse de los servicios de atención básica. De entrada, está previsto que a esta nueva medida se acoja más de un millar de personas en la Comunitat.

Por otra parte, a partir del 1 de enero, más de la mitad de los discapacitados valencianos tendrá que pagar por acudir a los centros ocupacionales y de día de la autonomía. De esta forma, toda aquella persona con una discapacidad y que cuente con unos ingresos mensuales superiores a 532 euros, deberá afrontar parte del coste del servicio si quiere seguir recibiendo asistencia en estos centros específicos. En función de las rentas, cada discapacitado tendrá que abonar 14 mensualidades de entre 53 y 729 euros. Las reacciones de los colectivos afectados no se han hecho esperar y ya se han presentado recursos para tratar de frenar la decisión de la Conselleria de Bienestar Social pero, de momento, la medida sigue en marcha y se aplicará a partir del próximo 1 de enero.

Éste no es el principal varapalo que sufren los dependientes. A nivel nacional, el gasto público en Servicios Sociales se desplomará en 2014 más de un 36 por ciento, una reducción que tendrá su punto álgido en el drástico recorte que sufrirán las ayudas a la dependencia, que caerán prácticamente a la mitad: de los actuales 2.202 millones de euros a un presupuesto de unos 1.172 millones.

El IVA de gafas y lentillas pasa del 10 al 21%

valencia. Productos tan cotidianos como las gafas, las lentillas, las vendas, las tiritas o los audífonos serán más caros, ya que el IVA de estos artículos pasará del 10 al 21 por ciento a partir del 1 de enero. Los escáneres, equipos de quirófano, algunas sustancias para elaborar fármacos y hasta los complementos ortopédicos para animales también incorporarán el IVA del 21 por ciento, mientras que en la actualidad oscilan entre el 4 y el 10. Los trámites notariales y los que desarrollen los registradores de la propiedad también se verán encarecidos. Mientras que ahora están exentos de abonar el IVA a partir de enero incorporarán este impuesto al 21 por ciento.

Por otra parte, el Gobierno ha eliminado la deducción por la compra de una vivienda en el IRPF que, hasta ahora, permitía deducirse entre el 10 y el 15 por ciento del importe pagado por el inmueble. Las grandes empresas tampoco podrán deducirse las pérdidas que sufran sus filiales u otras compañías en las que tengan alguna participación.

La reforma de las administraciones locales obligará a la mayoría de los ayuntamientos a subir las tasas que cobran a sus vecinos por la prestación de servicios como la limpieza viaria o la recogida de basuras, ya que la nueva normativa obliga a los consistorio a únicamente asumir los servicios que sean capaces de pagar. En el caso de Valencia, el ayuntamiento incrementará un 2,1 por ciento el precio de las tasas municipales (bodas, la grúa, polideportivos, cementerios, etc.) y del impuesto de vehículos. El Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) mantiene la subida prevista por el Gobierno del 10 por ciento.