Implantan una técnica pionera de recuperación en parada cardiaca

La hipotermia terapéutica inducida consiste en realizar un enfriamiento corporal, de entre 32 y 34 grados centígrados, a los supervivientes

EFE , ALICANTE

El Área de Medicina Intensiva del Hospital General de Alicante y el de Emergencias Sanitarias implantarán, de manera coordinada e integral, la hipotermia terapéutica inducida en los casos de parada cardiorrespiratoria extrahospitalaria de origen cardiaco, una técnica pionera en la Comunitat.

Se estima que cada año se registran en España más de 24.500 paradas cardiacas, lo que equivale a una cada 20 minutos.

La hipotermia terapéutica inducida consiste en realizar un enfriamiento corporal, de entre 32 y 34 grados centígrados, a los supervivientes de una parada cardiorrespiratoria de etiología cardiaca para reducir la afectación neurológica posterior relacionada con la isquemia (reducción del flujo sanguíneo) o la anoxia cerebral (falta de oxigeno).

Este procedimiento ya se realiza desde hace dos años en la UCI del citado centro hospitalario y ahora se va a trasladar también a las tres unidades del Servicio de Ayuda Médica Urgente (Samu) del departamento 19 de Salud, lo que permitirá su aplicación precoz, dentro de una protocolización de los procesos entre los facultativos de emergencias y el Servicio de Medicina Intensiva del General.

De esa manera, "la UCI del General de Alicante y el Servicio de Emergencias actúan, con una comunicación continua, como si fueran un solo servicio para dar una atención integral", con la que "se gana un tiempo anterior al ingreso hospitalario del paciente para que llegue en unas condiciones de metabolismo adecuadas al Hospital", según el gerente del Área de Salud Alicante , José Antonio Viudas.

La instauración precoz de dicho tratamiento contribuye a reducir el metabolismo cerebral y las necesidades energéticas del resto de los órganos, lo que conlleva una mejora de la superviviencia, han expuesto Viudas, el jefe de Medicina Intensiva del General de Alicante , Juan Caturla, y la directora del Servicio de Emergencias Sanitarias de Alicante , Mercedes Carrasco, en una entrevista a Efe.

"De todas las herramientas terapéuticas, la única eficaz mostrada por evidencia es la hipotermia terapéutica inducida, que consigue en un porcentaje muy elevado de casos la reinserción familiar, social y profesional del paciente", ha dicho Caturla, quien ha afirmado que en la UCI del Hospital General ya ha tratado a enfermos con hipotermia inducida, que han tenido una recuperación "perfecta".

Por su parte, Carrasco ha destacado que lo fundamental de esta actuación es reducir la morbilidad de pacientes y lograr "el mejor tratamiento para la superviviencia" con "una medicina sin escalones" y una recuperación tanto funcional como social con la correspondiente disminución de las necesidades posteriores de recursos sanitarios.

En el caso de Alicante se ha optado por un sistema de hipotermia inducida consistente en colocar seis pack de cubitos o bolsas de hielo en el torso y en los muslos del paciente (cuatro en la parte anterior y dos en la posterior), con el que se puede alcanzar una recuperación de entre el 60 y el 70 por ciento.

La recuperación es completa y el paciente no tiene secuelas, siempre y cuando los controles sean los adecuados, aunque puede tener riesgos a nivel fundamentalmente del pulmón y el riñón, al ser los órganos que más se resienten por la hipotermia, ha dicho Caturla.

Según Carrasco, el número total de paradas cardiorrespiratorias atendidas el año pasado en la provincia de Alicante con recursos asistenciales por los servicios de emergencias sanitarios fue de 429, de las cuales el 80 % se debió a una causa cardiaca.

Más de la mitad de estos casos se produjo en domicilios particulares, de ahí la conveniencia de que los familiares o allegados a personas susceptibles de tener riesgo de sufrir una dolencia de este tipo sigan cursos de reanimación cardiopulmonar básicos para saber cómo atenderlas correctamente