Ribera Salud vende a Sanitas el Hospital de Torrejón un año después de inaugurarse

Bankia, accionista del gestor sanitario al 50% junto a SabadellCAM, fuerza la operación que hará perder al operador su principal activo

E. PÉREZVALENCIA

Ribera Salud ha acordado vender a la aseguradora británica Sanitas el Hospital de Torrejón, en Madrid, inaugurado hace apenas un año y considerado el activo más importante del gestor sanitario privado. Bankia y SabadellCAM, que se reparten al 50% el capital de la empresa promotora del modelo Alzira de gestión sanitaria público-privada, han abierto la puerta a la operación, que aprobó hace una semana el consejo de administración de Ribera Salud.

No obstante, según ha podido saber LAS PROVINCIAS de fuentes próximas a la operación, el papel desempeñado por Bankia ha sido especialmente activo, dentro de la política del banco nacionalizado de hacer caja desprendiéndose de participaciones en empresas. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri ha forzado la operación dentro de una estrategia que, según las fuentes consultadas, pasa por trocear la empresa y proceder a su venta.

De hecho, las mismas fuentes apuntan que no sería el único activo importante en Ribera Salud del que Bankia quiere desprenderse, lo que supondría la puesta en el mercado de uno de los cinco hospitales del gestor privado en la Comunitat. Ribera Salud participa en las concesiones de los centros hospitalarios de Alzira (el pionero), Torrevieja, Dénia, Manises y Vinalopó (Elche), además de gestionar el laboratorio centralizado para siete hospitales de Madrid.

La venta de la concesionaria del Hospital de Torrejón, en el que Ribera Salud tiene el 60%, conlleva en la práctica la descapitalización del operador en un momento de explosión del negocio sanitario a raíz del proceso iniciado por la Comunidad de Madrid de privatizar la gestión de seis hospitales públicos, en el que aspira a participar Ribera Salud y que se suma al anunciado por Castilla La Mancha respecto a cinco centros de la región.

La posición actual de liderazgo del operador valenciano se verá seriamente comprometida con la operación, ya que traspasar la gestión del hospital madrileño supondrá para Ribera Salud perder la mitad de su valor de mercado, aproximadamente cien millones de euros. El Hospital de Torrejón, inaugurado en septiembre de 2011, supuso una inversión de 130 millones de euros y concentra un tercio del negocio del gestor privado valenciano.

Intereses confrontados

La postura mantenida por SabadellCAM en el proceso ha sido más conservadora, aunque finalmente ha acabado cediendo en su oposición inicial a la venta ante el interés mostrado por Bankia. La entidad catalana, que aspira a convertirse en referente financiero en la Comunitat, considera su participación en Ribera Salud un apoyo estratégico en su camino hacia la valencianización. De hecho, en el largo y complejo proceso de venta de Ribera Salud, finalmente fallido tras año y medio de negociaciones, el banco que preside Josep Oliu estudió comprar el 50% del operador en manos de Bankia a través de su fondo de capital riesgo BS Capital.

Esta, como el resto de opciones barajadas la venta del Ribera Salud al operador sanitario Carpio o al fondo de capital Riesgo Atitlán, próximo a Juan Roig y que concurrió en alianza con Asisa, se frustraron por la falta de acuerdo entre los dos principales accionistas (herederos de Bancaja y CAM) tanto en el comprador como en el modelo de venta.

Pero hay otro factor de fondo que ha obstaculizado el proceso de venta de Ribera Salud. Las incertidumbres financieras de la Generalitat para afrontar el pago a proveedores, incluso tras el acceso al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), han sembrado dudas en los inversores interesados en adquirir el operador valenciano, que en los últimos tres años ha triplicado su ebitda de 10 millones en 2009 a 34 millones el año pasado, progresión casi similar a la experimentada por su facturación de 145 millones a 385 millones. De hecho, según las fuentes consultadas, la Generalitat acumula un retraso en el abono de las liquidaciones mensuales a Ribera Salud desde 2010.

La administración valenciana, por otra parte, asiste, según las mismas fuentes, con malestar y preocupación al proceso de pérdida de patrimonio de Ribera Salud, su referente en la implantación del modelo de colaboración público-privada. De hecho, la operadora gestiona la cuarta parte de la sanidad valenciana. Ello pese a los mensajes lanzados por la Conselleria de Sanidad el conseller Luis Rosado llegó a declarar que la Generalitat descartaba extender el modelo Alzira el pasado verano cuando se anunció el nuevo modelo de gestión compartida sanitaria.