Fabra: «Ningún imputado tendrá responsabilidades políticas»

La juez llama a declarar al exconseller de Solidaridad el 18 de octubre porque ve «sólidos indicios» de que cometió seis delitos en la trama de cooperación

MARTA HORTELANO LASPROVINCIAS.ES

Menos de 24 horas después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat (TSJCV) citara como imputados a la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, y a su predecesor en el cargo, Luis Díaz Alperi, por la trama Brugal, la cifra de diputados del PP valenciano investigados por la justicia da un nuevo salto. Y es que la juez instructora del caso de la Cooperación citó ayer al exconseller de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, que declarará como imputado el próximo día 18 de octubre por seis presuntos delitos en el desvío de las ayudas para el Tercer Mundo. Con él, son ya diez los diputados del PP en Les Corts investigados por presuntos delitos de corrupción.

La juez Pía Calderón atribuye a Rafael Blasco la comisión de seis presuntos delitos de prevaricación, fraude, cohecho, tráfico de influencias, falsedad documental y malversación de fondos públicos. Todos ellos (salvo el de prevaricación, que se castiga con inhabilitación) suponen pena de prisión en caso de una hipotética condena. Y es que según la providencia dictada ayer por la juez existen «sólidos indicios» de que el exconseller de Solidaridad participó en la trama que desvió ayudas destinadas a la cooperación desde los años 2008 al 2011. La información que consta en el sumario compromete la gestión de Blasco con conversaciones telefónicas y una estrecha relación con el principal imputado en la trama, Augusto César Tauroni, el único imputado en prisión, aunque el exconseller siempre ha negado su vinculación con la trama.

La imputación de Blasco, esperada desde que el TSJCV asumió la investigación de la causa de la cooperación, precisamente por la presencia de un aforado, conlleva consecuencias políticas que obligan al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, a remodelar el grupo parlamentario en Les Corts. El hasta ahora portavoz del PP presentó ayer su dimisión, aunque no se hará efectiva hasta hoy, tras la reunión del comité de dirección del grupo y del trámite de la Mesa. Blasco ya había comunicado en junio a Fabra su intención de abandonar el cargo tan pronto como fuera imputado, aunque durante este compás de espera hasta que los tribunales se han pronunciado, ha seguido ocupando su puesto, pero no ha mantenido sus funciones.

En estos tres meses el viceportavoz popular, Rafael Maluenda, ha ejercido de síndic y suena en las quinielas para suceder a Blasco de manera definitiva. Es decir, pasar de ser una solución transitoria a permanente. Esa sería la solución menos complicada para Alberto Fabra, pero la menos probable junto con la de aupar al secretario general del PPCV y actual conseller de Gobernación,Serafín Castellano, a la portavocía. Esta alternativa llevaría aparejada una crisis del Consell, puesto que la llegada de Castellano a Les Corts le haría acumular tres cargos de relevancia. Y eso, es difícilmente compatible. Aunque si se produce, el conseller volvería a la portavocía en contra de un deseo que expresa en privado, de no volver a ocupar ese escaño.

Otro que gana enteros para suceder a Blasco es Antonio Clemente. Dejó la secretaría general del PPCV en el pasado congreso de Alicante y, desde entonces, ha ocupado un discreto segundo plano en el grupo parlamentario. Un sillón desde el que Fabra le encomendó la misión de vigilar de cerca los movimientos de Rafael Blasco. Aunque, a pocas butacas de su sillón se encuentra otra de las candidatas a la portavocía que también suena. Alicia de Miguel fue la cara del Consell con Eduardo Zaplana, se mantuvo de consellera con Camps y ahora forma parte de la ejecutiva de Alberto Fabra. Resolutiva y con el empuje necesario para frenar a la oposición, podría ser la primera mujer en ocupar la portavocía del PPCV. Eso, si otro de los aspirantes, Jorge Bellver, no consigue sentarse detrás de Fabra y convertirse en síndic portavoz. Su llegada a la primera línea de Les Corts pondría en evidencia que el también concejal en el Ayuntamiento de Valencia ya vuela solo y se ha unido al equipo de Fabra. De hecho, es desde junio uno de los cuatro vicesecretarios generales del PPCV.

En cualquier caso, la dimisión de Blasco no conlleva la renuncia de su acta de diputado. «Naturalmente que voy a seguir en mi escaño», aclaró ayer el parlamentario. «Me encuentro tranquilo porque estoy convencido de que esto no tiene ningún fundamento. Soy víctima de una maquinación política», señaló ayer Blasco, quien recordó que, en su caso, no se ha respetado la presunción de inocencia. De hecho, recordó que algún diputado de la oposición «fue imputado, e incluso juzgado, y salió absuelto sin haber renunciado a su cargo». En la misma línea, el también presidente del PPCV, Alberto Fabra, defendió que «la imputación no implica culpabilidad», en alusión a la investigación de su ya exportavoz y justificó que Blasco se mantenga como diputado porque «cada parlamentario puede hacer con su acta lo que quiera». Eso sí, recordó que nadie con una imputación sobre su persona «puede ocupar cargos de responsabilidad en el partido». Además, aseguró que al exconseller, siguiendo los estatutos del PP, se le abrirá un expediente informativo, del mismo modo que sucederá con Castedo y Alperi, también imputados por la trama Brugal hace un día. Aunque las palabras de Fabra en Madrid, por las que despoja a Blasco de la portavocía, bien podrían aplicarse a Castedo, actual alcaldesa de Alicante.

En la directiva de Rus

A pesar de su dimisión como portavoz y de su alejamiento de la primera línea política, Rafael Blasco seguirá ocupando un puesto en el ejecutiva provincial que dirige Alfonso Rus. Al menos, ese fue el compromiso del presidente del PP de la provincia de Valencia, cuando lo eligió vocal de libre designación en su pasado congreso del mes de julio. Rus aseguró que Blasco se mantendría en su puesto incluso si resultaba imputado porque para Rus, la vara de medir se sitúa a partir de la apertura de juicio oral, y no con la imputación.

Por su parte, el portavoz del PSPV, Francesc Romeu, valoró ayer la imputación de Blasco y lamentó que «la imagen de la bancada popular repleta de investigados sea ya una imagen insoportable para los valencianos». En esta misma línea, la diputada de Compromís Mireia Mollà (que denunció la trama junto a la socialista Clara Tirado) pidió al PP que reclame a Blasco su acta de diputado y se felicitó de su dimisión, aunque considera que «llega tarde». Desde Esquerra Unida, su portavoz, Marga Sanz, pidió a Fabra que pida la dimisión como diputados a los diez parlamentarios imputados con que ya cuenta su grupo en Les Corts.«Estamos en un estado total de corruptocracia y si Fabra no actúa estará avalándola», sentenció.

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