Cierval carga contra Fomento porque el presupuesto «traspasa las líneas rojas»

La Cámara de Contratistas critica el «enorme frenazo» que las cuentas estatales de 2013 suponen para el corredor mediterráneo

X. MORET VALENCIA

El mundo empresarial de la Comunitat cargó ayer contra el Gobierno de la nación por el trato que da a los valencianos en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013. A juicio del presidente de los empresarios de Castellón, Alicante y Valencia, José Vicente González, con estos números el Gobierno «ha traspasado las líneas rojas» puesto que cinco meses después de que la ministra de Fomento, Ana Pastor, se comprometiera a que el tercer carril del corredor mediterráneo estuviera operativo en 2015 en Valencia y en 2016 en Alicante, las cuentas estatales lo retrasan a 2017.

El jefe de la patronal autonómica Cierval admitió estar «más que sorprendido» por la «inaceptable» consignación para la Comunitat. Pese a todo, confesó que los empresarios de la Comunitat ya se temían «algo de este tipo», motivo por el cual en las últimas semanas han estado insistiendo sobre la necesidad de mejorar la financiación y la inversión territorializada.

A la vista del proyecto de presupuestos que el Gobierno entregó el pasado sábado, González constató que el corredor mediterráneo «ya no es ni prioridad». González criticó que el «compromiso» que la ministra de Fomento, Ana Pastor, adquirió el pasado mes de abril en Valencia de tener finalizado el tercer hilo del corredor mediterráneo «ha saltado por los aires», como también la promesa de realizar los estudios de impacto sobre el corredor definitivo hasta que se pueda acometer esa inversión. «No nos vamos a callar», avisó el dirigente empresarial ante lo que considera que es «un incumplimiento tras otro».

«Estas cuentas traspasan todas las líneas rojas habidas y por haber», denunció González, quien consideró que, con el 10,8% de la población, lo «lógico» sería que nuestras inversiones regionalizables en la Comunitat fueran del 11%. «No soy capaz de encontrar ninguna explicación a por qué estamos en el 6,1%», prosiguió. A su juicio, la escasez de recursos no es excusa porque «si la situación económica es mala, es mala para todos».

González criticó que el Gobierno central no haya aumentado la inversión regionalizable para compensar la infrafinanciación de la Comunitat. Pese a todo consideró que «hay que continuar presionando, no pidiendo sino exigiendo que se nos trate adecuadamente» con la esperanza de que las cuentas puedan «mejorar» durante el trámite parlamentario. «Hay que decirlo alto y claro: así no; con todo el respeto del mundo y con toda la lealtad como siempre hemos ido», dijo.

Además, de la presión que pueda ejercer la Generalitat, González opina que el Consell «tiene toda la legitimidad del mundo y la que le da que todos los valencianos vamos a estar detrás si exige de una manera firme lo que le corresponde». «Debe exigirlo y vamos a estar detrás», insistió.

Los que también se pondrían detrás de Fabra son las grandes constructoras de obra pública, agrupadas en la Cámara de Contratistas de la Comunitat. Su director gerente, Manuel Miñés, afirmó ayer que los 654,45 millones del presupuesto que dedica el Gobierno central a la Comunitat para 2013 «además de suponer un recorte del 35% ante el de 2012, ya recortado un 25% frente al de 2011, suponen una inversión per capita de 127,87 euros por habitante, unos 90 euros menos que la media española».

«La mayor parte del presupuesto de la alta velocidad se la lleva Galicia, Asturias y el País Vasco, e incomprensiblemente también Extremadura. Por el contrario se le da un enorme frenazo al corredor mediterráneo tanto de mercancías como de viajeros en Castellón, Valencia y Alicante», afirmó Manuel Miñés.

Para el directivo, tanto el anterior Ejecutivo del socialista Rodríguez Zapatero como el del actual de Mariano Rajoy se pliegan a criterios políticos a la hora de decidir actuaciones en infraestructuras en lugar de ceñirse a los económicos. Unos criterios en los que, a juicio de Miñés y a la vista del proyecto presupuestario, «la Comunitat a penas cuenta».

El director gerente de la Cámara de Contratistas cifró en 10.600 millones de euros el déficit que arrastra la Comunitat en inversión del Gobierno central que debía de haber dedicado a infraestructuras productivas.

Por su parte, el presidente de la Fundación Pro-AVE, Federico Félix, no ve la botella tan vacía. «No son los presupuestos que nos gustarían para el corredor mediterráneo, creemos que son insuficientes, pero de momento la ministra le dedica una partida. Y si hay dinero se pueden licitar obras», dijo.

Para el presidente de Pro-AVE, que se pague la obra del tercer carril del corredor mediterráneo hasta 2017 «no quiere decir que las obras no estén terminadas antes, como se comprometió la ministra, y se haya optado por financiarlas».

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