El fuego, que ha arrasado 20.000 hectáreas, amenaza una pirotecnia de Turís

En estos momentos se han desalojado los municipios de Gàtova y Marines Viejo y los de Teresa y Begís en l'Alta Palància. La Cruz Roja ya ha instalado un albergue en Altura

JAVIER MARTÍNEZVALENCIA

El incendio forestal iniciado el jueves en Cortes de Pallás afecta ya unas 20.000 hectáreas. El incendio, que se extiende ya por casi una decena de municipios, avanza hacia la pirotecnia Quiles de Turis, aunque finalmente no se ha visto afectada.

Eso sí, la zona donde se ubica la pirotecnia de Turís ha sido desalojada ante la cercanía de las llamas y el peligro que supone que alcancen estas instalaciones.

El fuego se extiende ya por casi una decena de municipios. Cortes de Pallás, Dos Aguas, Turís, Macastre, Montroi, Yátova, Alborache, Catadau y, según el alcade de esta última localidad, Juan Bisbal, ya ha alcanzado el término municipal de Tous y que "dentro de poco" llegará a Carlet.

De hecho, según explica el alcalde de Tous, Cristóbal García, ha entrado por una zona de matorral bajo pero el término municipal es extenso y "por el momento no hay peligro" para el casco urbano.

En estos momentos se han desalojado los municipios de Gàtova y Marines Viejo y los de Teresa y Begís en l'Alta Palància. La Cruz Roja ya ha instalado un albergue en Altura.

Última hora

Según los últimos partes de las autoridades, los dos incendios que están arrasando miles de hectáreas en Cortes de Pallás y Andilla, en comarcas del interior de la provincia de Valencia , continúan sin poder ser controlados y en unas condiciones meteorológicas adversas que dificultan su extinción.

El Centro de Coordinación de Emergencias no ha ofrecido cálculos sobre la superficie afectada y los incendios avanzan hacia el norte en el caso del de Andilla, y hacia el este en el fuego de Cortes de Pallás.

La Dirección General de Protección Civil señala en su último informe de situación que la superficie afectada en el incendio de Andilla era de 800 hectáreas a las 08.30 horas de hoy.

El incendio de Cortes de Pallás, que ha afectado a zonas de varios términos municipales, lleva dos días activo y en su extinción trabajan cerca de 1.100 medios terrestres y unos 30 aéreos para frenar su avance.

Este incendio fue originado por dos trabajadores de una empresa que estaban realizando trabajos de colocación de placas solares en una vivienda cuando supuestamente cometieron una imprudencia. Hoy han prestado declaración y han sido puestos en libertad provisional.

Alrededor de 900 personas han sido desalojadas pero esta mañana han comenzado a volver a sus casas vecinos de Dos Aguas y de diversas urbanizaciones.

Ya por la tarde han comenzado a realizarse desalojos en urbanizaciones de Catadau, según ha informado el Centro de Emergencias, que señala como municipios afectados por las llamas, además de Cortes de Pallás y Catadau, Macastre, Turís, Yátova, Montroi y Dos Aguas.

La situación es complicada, según ha indicado el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, porque las previsiones meteorológicas son adversas con rachas de entre 40 y 60 kilómetros por hora de vientos de poniente y humedad muy baja.

Previsión metereológica

La Agencia Estatal de Meteorología prevé para este domingo cielos poco nubosos, con intervalos de nubes medias y altas que serán más abundantes en la mitad norte. De hecho, en el interior norte (en el que el incendio forestal de Andilla permanece activo) podrían registrarse chubascos, localmente acompañados de tormenta.

Los vientos serán de componente oeste flojos, girando por la tarde a componente este de flojos a moderados, mientras que las temperaturas mínimas experimentarán un descenso ligero y las máximas caerán de forma moderada y notable en algunos puntos.

En concreto, los valores oscilarán entre los 20 y los 26 grados en Valencia, entre 10 y 26 en Requena, entre 15 y 28 en Xàtiva y entre 21 y 29 en Gandia.

Desde ayer está activo otro incendio forestal en Andilla que ha obligado a desalojar a más de 200 personas y podría haber sido causado por una negligencia originada en una quema agrícola incontrolada.

En esta zona, los trabajos de control y extinción de nueve medios aéreos y 200 terrestres se centran ahora en la cabeza y cola del incendio para tratar de frenar el avance de las llamas y con el fin de que las llamas no alcancen el parque natural de Serra Calderona.

Esta tarde se está desalojando a vecinos de Teresa, Bejís, Sacañet y su aldea Canales, y en la zona de la Cueva Santa en Altura se ha confinado a la población por el humo. Los términos afectados son Andilla, Llíria, Altura y Sacañet.

Algunos alcaldes, como los de Real y Catadau, han asegurado que faltan medios de extinción, mientras que los vecinos desalojados se muestran "cansados y desesperados" ante una situación "muy difícil", según el alcalde de Andilla, Jesús Ruiz.

El humo provocado por el incendio de Cortes de Pallás ha provocado cortes de tráfico en cinco carreteras de ese municipio, Macastre, Millares y Dos Aguas, mientras que el fuego de Andilla afecta a la circulación en ocho carreteras, las de Villar del Arzobispo, Altura, Sacañet, Higueruelas, Alcublas y Oset, han informado fuentes de la Dirección General de Tráfico.

Cruz Roja Española en la Comunitat Valenciana dio albergue anoche a 350 personas evacuadas por el incendio originado el jueves en Cortes de Pallás y el que comenzó ayer en Andilla y realizó diversas atenciones sanitarias relacionadas con los incendios.

Entre las asistencias sanitarias de las últimas horas destacan tres evacuaciones al centro de salud de Turís por una insuficiencia respiratoria leve y dos cuadros de malestar general y una a un bombero por quemaduras en los tobillos.

Cruz Roja habilitó ayer tres albergues para acoger a los desalojados pero ya se ha planteado la posibilidad de cerrar en breve el de Macastre y mantener únicamente los de Turís y Villar del Arzobispo.

Desalojo de cinco urbanizaciones en Catadau y Llombai

Esta mañana la Guardia Civil ha empezado a llamar a todas las viviendas de las urbanizaciones Lloma Molina y Lloma Pagà, en término de Catadau, conminando a sus residentes a abandonar las casas ante el peligro que supone la cercanía de las llamas del incendio forestal iniciado el jueves en Cortes de Pallás y que ya afecta a más de 7.000 hectáreas de ocho municipios (Cortes de Pallás, Dos Aguas, Turís, Macastre, Montroi, Yátova, Alborache y Catadau).

Horas después, hacia la una de la tarde, la orden de desalojo se extendía a las urbanizaciones de Llombai La Ponderosa, La Atalaya y San Antonio. Y es que, según informaban los efectivos de la Benémerita a los vecinos, una lengua de fuego se acercaba hacia Catadau y otra hacia Llombari.

Hasta ayer, unas 900 personas habían sido desalojadas y el humo obligaba a cortar cuatro carreteras. En Andilla, otro fuego obligó a evacuar a unos 200 vecinos del pueblo y cuatro aldeas cercanas. Esta mañana efectivos de la Guardia Civil vigilaban en la urbanización Altury de Turís para evitar robos en los chalés evacuados.

No obstante, a primera hora de la tarde de hoy los desalojados de las urbanizaciones Altury, de Turís, y Balcón de Montroi, de Montroi, han podido regresar a sus casas, según ha informado la Generalitat.

Cerca de 1.100 medios terrestres y unos 30 aéreos trabajan en la extinción del incendio y las tareas se centran en intentar estabilizar el fuego para frenar su avance, ha explicado el conseller de Gobernación, Serafín Castellano.

Altas temperaturas, escasa humedad y viento de poniente

Los medios y efectivos antiincendios desplegados en Cortes de Pallás, Dos Aguas, Turís, Macastre, Montroi, Yátova y Alborache se encontraron ayer con numerosas dificultades para controlar las llamas debido a las condiciones meteorológicas, especialmente por las altas temperaturas, la escasa humedad y el viento de poniente. Los medios aéreos que se retiraron anoche al oscurecer se han ido incorporando hoy desde primera hora.

La lluvia de cenizas llegó ayer hasta la ciudad de Valencia, pero también ha hecho presencia en numerosos municipios de l'Horta y después en las localidades de la Ribera, que esta mañana amanecían con una 'neblina' de humo y con las calles llenas de restos y cenizas.

Hay que remontarse casi dos décadas para recordar un incendio de dimensiones tan infernales en los montes valencianos. El fuego arrasó 25.000 hectáreas de masa forestal en ocho días en el verano de 1994.

La prioridad ayer era evitar que las llamas alcanzaran las casas de los pueblos y urbanizaciones, pero no lo consiguieron en Turís, donde ardieron algunos chalés y parcelas. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente envió medios aéreos y terrestres para colaborar en las tareas de extinción. Cinco aviones anfibios con una capacidad de descarga de 5.500 litros de agua, y dos helicópteros bombarderos con una carga de 4.500 litros trabajaron en la zona afectada, según informaron fuentes gubernamentales.

Detenido por negarse a abandonar su casa

Uno de los principales frentes activos del incendio obligó a desalojar las urbanizaciones Balcón de Montroi y Altury de Turís. Las llamas afectaron a varios chalés pese al esfuerzo de los brigadistas y bomberos. Un vecino de esta última urbanización fue detenido por la Guardia Civil por negarse a desalojar su casa. Tras no conseguir que entrara en razón, los agentes se vieron obligados a arrestar al hombre para garantizar su seguridad. Dejarlo en el chalé suponía un grave riesgo para este vecino por la proximidad del fuego.

Aunque las llamas afectaron a varias parcelas y vallas, la mayoría de las casas no sufrieron daños. Lo que sí corroboraron durante la tarde de ayer fue la destrucción de dos chalés de madera, que ardieron con gran rapidez.

«Afortunadamente muchos chalés tenían vallas, y ha pasado menos de lo que imaginábamos», señaló la alcaldesa de Turís, Pilar Lozano, quien confesó estar pasando unos de los peores días de su vida como alcaldesa a causa del incendio y de los problemas ocasionados.

«La barbarie de las llamas es espeluznante», afirmó Lilo Vásquez, una joven de 28 años que reside junto a su esposo y su hijo en la urbanización Altury. Gracias a los efectivos antiincendios «podemos contarlo», añadió la mujer.

La tarde del jueves comenzó con algo de humo en las inmediaciones de los chalés, y se transformó poco a poco en un cielo rojizo, luego en lluvia de cenizas y más tarde en un fuego vivo, que se veía desde varios kilómetros de distancia.

A las siete y media de la mañana del viernes, la Guardia Civil llamó puerta por puerta y desalojó a los vecinos. «Sólo me ha dado tiempo a coger a mi perro y mi gato, y algo de ropa», explicó la joven colombiana, que dejó en su casa toda la documentación referida a la obtención de la nacionalidad española.

A las doce del mediodía, el fuego obligaba a desalojar la urbanización Canyà del Pí, mientras que a las tres de la tarde los efectivos antiincendios desalojaron a los vecinos de la zona residencial turisana Penya de la Nota.

Dos flancos de llamas en Turís

La alcaldesa de Turís explicó ayer por la tarde que había dos flancos de llamas en el término. El fuego se acercó al casco urbano, pero no supuso un peligro para la población. Unas 200 personas desalojadas de las urbanizaciones de Turís y 20 vecinos de Dos Aguas fueron alojados en el Centro de Día de esta localidad de la Ribera, donde estaba previsto que pasaran la noche.

Otro de los municipios de la Ribera afectado por el incendio fue Montroi, donde el fuego obligó a desalojar a alrededor de 200 vecinos de la urbanización Balcón de Montroi. Una de las afectadas, Elisa Saratiegui, ha señalado que muchos residentes han intentado regresar esta mañana a sus casas pero los efectivos desplegados les han impedido el acceso. Según explica, en la zona todavía se veía fuego y el garaje del chalé de sus padres había sido afectado por las llamas, así como parte de las casas de sus dos vecinos. Al parecer, el fuego no ha alcanzado al resto de las viviendas de la urbanización, puesto que la ha rodeado y estos domicilios se encontraban en un extremo, junto a la carretera. A primera hora de la tarde de hoy, por fin, podían volver a sus casas.

En la vecina localidad de Cortes de Pallás, ayer el fuego no afectó a ninguna vivienda de los trabajadores de la central eléctrica, que regresaron a sus puestos de trabajo sobre el mediodía de ayer, según informaron fuentes de Iberdrola. Sin embargo, la Guardia Civil desalojó las aldeas del Oro, Otonel, Venta Gaeta, Vinuelas, La Cabezuela, Los Herreros y Castellblanques. El motivo no era otro que evitar posibles riesgos para los lugareños si el viento cambiaba de dirección.

Unas 350 personas han pasado la noche en los albergues habilitados por Cruz Roja en Turís, Macastre y Villar del Arzobispo.

Otro incendio en Andilla

Otro incendio forestal declarado ayer por la tarde en el término de Andilla -en la comarca de los Serranos- obligó a desalojar de manera preventiva a unos 200 vecinos de la localidad y de cuatro aldeas de la zona, según informaron fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias. Al parecer, también ha sido causado por una negligencia.

El fuego se inició alrededor de las cuatro y media. La proximidad de las llamas obligó a evacuar de forma preventiva a los habitantes de las aldeas de La Pobleta, Artaj, Oset y Pardanchinos, cercanas a Andilla.