Gandia despide al personal de la escoleta de Santa Anna y Cáritas deberá pagar 200.000 euros

Las ocho trabajadoras llevan 30 años en el centro gestionado por la ONG, que teme el cierre si el gobierno no cambia las condiciones

BEA RODRIGOGANDIA
Gandia despide al personal de la escoleta de Santa Anna y Cáritas deberá pagar 200.000 euros

El Ayuntamiento de Gandia despedirá el mes que viene a las ocho trabajadoras de la guardería pública del barrio de Santa Anna, que desde hace casi 30 años gestiona Cáritas, para que el centro, al igual que los otros siete de la red municipal de escoletes, pase a ser gestionado por una empresa pública a partir de septiembre, según informaron desde la entidad local.

La situación del centro de Santa Anna es diferente a la de las otras guarderías de la ciudad al ser gestionada por una institución social y porque sus empleadas llevan allí 29 años, por lo que su despido costaría a Cáritas Interparroquial de Gandia una indemnización total de alrededor de 200.000 euros.

Una cantidad que supondría un gran agujero para una entidad cuyos recursos para ayudar a los mas necesitados son escasos dado el incremento de usuarios que acuden cada día como consecuencia de la situación económica actual.

Cáritas hará oficiales los despidos de la plantilla el 15 de junio para que dejen sus puestos el día 30. La subvención que recibe Cáritas del Consistorio está destinada a pagar los sueldos de las educadoras que no superan los 1.200 euros.

Así, la entidad social no sólo acarreará la gran carga económica que suponen los despidos, sino el hecho de dejar sin trabajo a ocho personas y de perder la gestión del centro. Una circunstancia que también ha lamentado un grupo de padres de alumnos de la guardería de Santa Anna, quienes se mostraron «indignados» ante la noticia.

«Esta escoleta estaba funcionando con gestión privada, que se supone que es lo que quería este gobierno», dijeron en un comunicado. Los padres afectados creen que, tratándose de un servicio de educación, no se debería cambiar a las profesionales que están atendiendo a sus hijos si estas lo hacen bien.

«Yo personalmente llevé a mis hijos a la escoleta de Santa Anna porque tenía muy buenas referencias y conocía a las profesionales y ahora posiblemente no conoceremos a nadie», señala una de las madres, a la que le gustaría que tuvieran en cuenta el trabajo que han realizado las educadoras y «con un poco de suerte» encontrarlas el curso que viene.

Desde Cáritas explicaron que el hecho de pasar la gestión desde la entidad social a la empresa pública conlleva lo que se llama una sucesión de empresas, lo que significa que la nueva mercantil debería continuar con el carácter social con el que nació el centro de Santa Anna.

Esta condición conlleva que se mantenga a las trabajadoras, de manera que, el hecho de despedirlas podría llevar al cierre del centro, al que asisten 70 niños de entre cero y tres años. Desde Cáritas entienden que el gobierno local no permitiría el cierre y, por tanto, confían en que se solucione el tema lo antes posible.

Fuentes cercanas al Ayuntamiento insistieron en que la situación de la escoleta de Santa Anna es diferente a la de las otras guarderías municipales, ya que está gestionada por una entidad de carácter social, y que, por lo tanto, no puede tener el mismo tratamiento.

Desde el Consistorio no confirmaron los despidos y señalaron que la próxima semana la concejala de Educación de Gandia, Marta Cháfer, se reunirá con el director de Cáritas Gandia, Eduardo Mahiques, para concretar este asunto.