La empresa de los sondeos petrolíferos renuncia a la búsqueda frente a la Albufera

La previsión de la empresa es iniciar a finales de año la exploración del fondo marino en las zonas más alejadas de la costa

M. J. CARCHANOValencia

La multinacional escocesa Cairn Energy ha renunciado a continuar con los sondeos petrolíferos en la zona más próxima al Golfo de Valencia, en una superficie de 79.380 hectáreas y que fue denominada por la empresa como 'Albufera'. Según confirmaron a LAS PROVINCIAS fuentes de la empresa petrolera, se ha descartado solicitar el permiso para la siguiente fase, que consiste en un programa sísmico 3D, ya que las otras cuatro zonas son «más interesantes y con mayor potencial de contener hidrocarburos». De esta forma, la empresa descarta explorar el fondo marino a tres kilómetros del litoral valenciano, con los consiguientes impactos que podría tener en el parque natural o en las praderas de posidonia de la costa, especialmente mermadas.

Las mismas fuentes aseguraron que esta decisión nada tiene que ver con la oposición que ha manifestado el ministro de Industria, José Manuel Soria, a que se realizaran prospecciones muy próximas a la costa. Según el grupo escocés, la decisión se ha tomado «tras analizar los datos de otras campañas sísmicas y los de las actividades exploratorias realizadas hasta el momento».

Durante casi dos años la empresa ha estado realizando trabajos de despacho, analizando todos los datos de que se disponía después de varios sondeos que han tenido lugar en las últimas décadas. Medoil -empresa absorbida posteriormente por Cairn Energy- consiguió en diciembre de 2010 el permiso de investigación que solicitó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero cuatro años antes, en 2006, una demora especialmente prolongada respecto a otras zonas con permisos de exploración. Este aprobación afectaba a tres zonas frente al litoral valenciano -Albufera, Benifayó y Gandia- con una superficie total de 238.140 hectáreas. El mismo día, el Consejo de Ministros aprobaba la petición de la filial española de Cairn Energy, Capricorn Spain Limited, para investigar otras dos zonas, 'Alta Mar 1' y 'Alta Mar 2', y que ocupan otras 158.760 hectáreas.

Según fuentes de la firma, fue el pasado 14 de febrero cuando se solicitó al Ministerio de Industria el permiso para la siguiente fase del programa de investigación, el análisis sísmico, y que comenzará a finales de este mismo año. En el escrito presentado, Cairn Energy renunciaba a solicitar el programa sísmico para la zona 'Albufera'. «Los prospectos más interesantes están en los otros cuatro bloques, que no han sido perforados anteriormente», aseguraron desde la empresa.

Los trabajos que se van a llevar a cabo consisten en realizar un análisis sísmico a través de barcos equipados con elementos que despiden aire comprimido, lo que permiten conocer las características del lecho marino, y por tanto, detectar las formaciones rocosas susceptibles de contener hidrocarburos. «Ya se ha comunicado al Ministerio esta decisión, basándonos en los estudios de los datos de otras campañas sísmicas y de actividades exploratorias», la mayoría realizadas en los años 60, según un portavoz de la empresa Cairn Energy en España.

¿Autorizará el Ministerio de Industria estos permisos aguas adentro? Todo parece indicar que sí, porque en las declaraciones del ministro Soria dejaba bien claro que lo que no le había gustado es que la investigación se hubiera autorizado a tan escasa distancia del litoral, y justo enfrente del parque natural de la Albufera. Sin embargo, la distancia de la primera zona interesante para la empresa -Benifayó- es menor que la que existe en los sondeos autorizados en Canarias, que están ubicados a unos 60 kilómetros de la costa.

Cairn Energy tiene muchas esperanzas puestas en estas cuatro zonas a explorar. «Hay muchas posibilidades de encontrar petróleo. «No somos los primeros en explorar una zona donde ya se extrae crudo -en referencia a la plataforma Casablanca que explota Repsol frente a las costas de Tarragona-». Según estas mismas fuentes, la diferencia ahora es que «la tecnología ha avanzado mucho y estamos en mejores condiciones» para explotar la zona.

Falta por ver, sin embargo, cómo reaccionará la sociedad valenciana, que hasta el momento, con el turismo como bandera, se había mostrado totalmente contraria a cualquier exploración petrolífera en la costa. Sí es verdad, sin embargo, que siempre se había argumentado la escasa distancia que existía hasta la costa y el impacto visual que iba a tener cualquier plataforma que se instalara a tan solo tres kilómetros de un parque natural. En este sentido, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dijo en sus últimas declaraciones sobre esta cuestión, hace apenas un mes, que se mostraba contraria a los sondeos no solamente por la cercanía a la costa, sino porque se situaban en un canal turístico que une Valencia con las Islas Baleares. Y en este último aspecto nada habría cambiado. El Consell también dijo que iba a mantener su batalla judicial contra unas prospecciones que movilizaron a diferentes sectores, como el pesquero, que alertó de posibles efectos perjudiciales para la fauna marina frente a la costa.

Inversión total

De momento, cuando la empresa Cairn Energy consiga el permiso para el programa sísmico 3D, varios barcos harán las mediciones para obtener un análisis preciso de la estructura geológica de las zonas a explorar, y que permitirán decidir «dónde se llevará a cabo la actividad exploratoria». En total, según el plan de trabajo de la empresa publicado en el BOE junto a la autorización, la petrolera invertirá un mínimo de 82 millones de euros en las tareas de exploración.

Existían muchas dudas sobre la actitud que tomaría el Ejecutivo de Rajoy después de que fuera el Gobierno socialista de Zapatero quien autorizara los permisos. Sin embargo, la aprobación para realizar sondeos en Canarias allanaba el camino a Cairn Energy, que además tiene mucha experiencia en la actividad exploratoria de crudo, ya que ha estado trabajando en diferentes puntos de Asia, como la India, en Groenlandia y en el Mediterráneo.