El Banco de Valencia, intervenido por el Banco de España

El Banco de España sustituye a los administradores e inyecta hasta 3.000 millones de euros de dinero público

X. M.VALENCIA

El Banco de España anunció el 21 de noviembre la intervención del Banco de Valencia mediante la sustitución de sus administradores por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que aportará a la entidad 1.000 millones de euros en capital y hasta 2.000 en créditos. De acuerdo con una nota de prensa del Banco de España, la ayuda del FROB para el Banco de Valencia, filial del Banco Financiero y de Ahorro, se materializará mediante la suscripción de 1.000 millones de euros de capital de la entidad y la concesión de "una línea de crédito de 2.000 millones de euros para asegurar su liquidez".

La decisión del Banco de España de sustituir a los gestores del Banco de Valencia por los técnicos del FROB se ha adoptado a petición del consejo de administración de la entidad intervenida, que representa el 0,74 por ciento de los activos del sistema bancario nacional.

El FROB administrará el Banco de Valencia "con el objetivo de estabilizarlo y recapitalizarlo y así hacer posible una posterior enajenación a otra entidad mediante un proceso competitivo". En el comunicado, el Banco de España ha indicado a los "depositantes y acreedores que pueden estar absolutamente tranquilos ya que las decisiones adoptadas hoy garantizan que Banco de Valencia podrá seguir operando con normalidad y cumplirá con todas sus obligaciones frente a terceros".

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), organismo dependiente del Banco de España, ha nombrado administradores provisionales en el Banco de Valencia a José Manuel Oliver Martínez, Margarita Reyes Medina y Fernando Viladomat Carreras. Estos tres responsables se encargarán de administrar la entidad valenciana, integrada en Banco Financiero y de Ahorros (BFA), con el fin de estabilizarla y recapitalizara de cara a su posterior enajenación en un proceso competitivo.

El Banco de España ha justificado la decisión de intervenir el Banco de Valencia por su Comisión Ejecutiva "después de haber evaluado la situación financiera-patrimonial y haber constatado que no ha podido adoptar las medidas adecuadas para asegurar su viabilidad". En consecuencia, el Banco de España ha indicado que "remitió recientemente un escrito requiriendo a los administradores de Banco de Valencia una solución urgente y definitiva para su situación".

En consecuencia, ha detallado que el consejo de administración del Banco de Valencia "ha manifestado hoy formalmente al Banco de España la imposibilidad de encontrar de inmediato una solución viable de futuro para la entidad y ha solicitado la sustitución de sus administradores por otros designados por el FROB".

La cotización del Banco de Valencia fue suspendida un poco antes de las cuatro de la tarde hora local (14.56 GMT) por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) cuando caía el 3,27 por ciento y se cambiaba a 0,74 euros.

Banco de Valencia, la cuarta entidad financiera intervenida por el Banco de España desde el inicio de la crisis, era una filial adquirida en 1994 por Bancaja, caja que se fusionó recientemente con Caja Madrid y las cajas Insular de Canarias, Laietana, Ávila, Segovia y Rioja.

Historia de una entidad financiera

El Banco de Valencia fue adquirido en 1994 por Bancaja, que siempre la ha considerado una de sus "joyas de la corona". De hecho, el presidente de Bancaja, José Luis Olivas -a su vez vicepresidente ejecutivo de Bankia- era hasta hace unas semanas presidente también del Banco de Valencia.

No obstante, poco antes de conocerse el agujero del Banco de Valencia, Olivas decidió dimitir de su cargo en esta entidad, en una decisión que no fue consultada con el presidente de Bankia, Rodrigo Rato, lo que creó fricciones entre ambos. De hecho, el distanciamiento entre los dos ejecutivos financieros es tal que muchos anticipaban que el consejo de hoy en la matriz de Bankia había sido convocado para decidir el futuro de José Luis Olivas en el grupo.