La propuesta de pasar todos los festivos a lunes levanta la polémica

Los empresarios consideran que se ganará en productividad, pero el sector turístico es reacio puesto que se beneficia de los puentes

R.D. Agencias

El presidente de la Confederación Empresarial de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Jesús Terciado, considera que la propuesta lanzada por la CEOE para pasar todos los festivos a los lunes favorecería la productividad, así como la renovación y la innovación del sector empresarial español.

Terciado ha explicado que la iniciativa, que ha nacido de la propia Cepyme a petición de la organización presidida por Joan Rosell, "trata de buscar un modelo que, por un lado, sea más productivo, y, por otro, que no dañe a ciertos sectores que se pueden ver afectados por una escasez de puentes".

Asegura que este modelo sería más beneficioso para sectores como el industrial, "en el que hay problemas de arranque y parada de la producción y no les conviene que haya festivos a mitad de semana", pero también favorecería al turismo, "ya que todo el mundo podría cogerse esos días de vacaciones". En este último punto es en el que no están de acuerdo las asociaciones del sector turístico, que consideran que, al no haber puentes, su negocio podría verse perjudicado. Creen que la reorganización del calendario laboral podría afectar a los destinos que más dependen del mercado emisor español y los viajes de corta duración. Y es que, una parte importante del turismo se beneficia de los puentes que disfrutan los españoles.

No obstante, Terciado, quien ha destacado que este modelo se sigue en países de toda Europa y de América, ha señalado que la iniciativa aún está en fase de alegación a la espera de recibir nuevas aportaciones para poder llegar a ser una propuesta en firme.

Actualmente, los trabajadores españoles tienen derecho a un total de catorce festivos al año, de los que siete son invariables para todo el territorio nacional, dos fiestas nacionales que pueden cambiarse de fecha, tres festivos que dependen de las comunidades autónomas, y dos días más que son establecidos por los municipios.

La propuesta de la patronal sugiere dejar sólo tres días inamovibles: el 1 de enero, el 12 de octubre y el 25 de diciembre. El resto de festividades se trasladarían a los lunes o los viernes.