Ana Rosa Quintana: «Fui becaria en la Inter por 15.000 pesetas al mes»

De chica que ayudaba en el negocio familiar a empresaria y personaje social de éxito

ALBERTO VELÁZQUEZMADRID
Ana Rosa Quintana: «Fui becaria en la Inter por 15.000 pesetas al mes»

El encuentro con un cómic titulado 'Mary Noticias' -«era ideal, súper moderna para la época»- fue la antesala de la frenética actividad de Ana Rosa Quintana (Madrid, 1956). 'El programa de Ana Rosa' -acaba de renovar con Telecinco por 3 años más- supone un cóctel diario de información y entretenimiento, en el que cabe desde la tertulia de información política y social a las últimas locuras de Tony Genil en 'Supervivientes'. Repasamos con Ana Rosa una trayectoria profesional en la que, como ella dice, la suerte le ha salido a su encuentro.

-Un poco más, y no conocemos como comunicadora a Ana Rosa Quintana

-Pues sí, porque estudiaba lo que era la rama de Ciencias en mi época de bachiller. Se me daban muy bien las matemáticas. Pero, al final, me pasé a Letras, sobre todo por un profesor de Filosofía, y ahí empezó todo

-Y empezó pronto en el mundo de la empresa, en su caso, en la de su padre, que se dedicaba al sector de los recambios de automóvil.

-Desde los 15 o 16 años trabajaba en la oficina y en el almacén echando una mano y, cuando llegó la hora de estudiar la carrera, elegí el turno de tarde para trabajar durante las mañanas, con lo que conseguía un dinero para mis gastos. No solo tuve que dejar de ayudar en casa, sino que mi padre nunca entendió lo de que escogiera Periodismo.

-Su primer sueldo fue como becaria, ¿cuánto fue?

-Después de una etapa en RNE, conseguí una beca en Radio Intercontinental, donde a un grupo de compañeras y a mí -Mara, Ana Luisa-, nos conocían como 'Las chicas de la Inter'. Me pagaban 15.000 pesetas

-No estaba mal para aquellos tiempos

-¡Oye, que me lo ganaba a pulso! ¡Que estaba unas cuantas horas en la radio! La verdad es que aprendí muchísimo en una emisora en la que había voces como las de Fernando Forner, Ángel de Echenique Hacía el matinal, que empezaba a las seis de la mañana, y tenía que bajar a la calle a pedir los teletipos a EFE, que estaban al lado. También recuerdo que para informar sobre el tiempo tenías que levantarte de la mesa, mirar por la ventana el termómetro en la calle e informabas

-Radio 80, Nueva York, Antena 3 Después de la radio, la televisión esperaba su oportunidad.

-Sí, después de una etapa en los informativos de TVE -que compatibilizaba con la radio- y de mi estancia en Nueva York -era corresponsal para la Cope-, llegó la tele. Y como siempre digo, las oportunidades han venido a mi encuentro, siempre he tenido suerte. En el caso de 'Extra Rosa', Rosa Villacastín -con la que había trabajado en la radio- me ofreció acompañarla en un proyecto para Antena 3. «¿Por qué no pruebas?» Dije que «sí, sí, claro» -pensando que era difícil conseguirlo-, lo aprobaron y hasta ahora.

-Ahora llega la hora del descanso por vacaciones, ¿cómo va a a ser la vuelta, con la que está cayendo?

-No me puedo quejar de la actualidad en Telecinco, ya que el programa va por la séptima temporada, nada habitual en tiempos como estos, en los que la audiencia se ha fragmentado. Ahora me voy de vacaciones, pero todo se queda en buenas manos con 'El programa del verano'. En cuanto a la productora, continuamos con 'DEC' en Antena 3, tenemos programas en Canal 9, una serie -un 'biopic' sobre Carmina Ordóñez para Telecinco- y, sobre la revista, pues cumple 10 años en noviembre con buena salud y como un formato único en España en el que yo soy la imagen; colaboré en su concepción y lanzamiento y estoy en contacto directo con el equipo. Hay que felicitar a la directora y al equipo por su magnífico trabajo. También está lo del perfume, hay otros proyectos está claro que no me gusta estar parada.

-¿Y cuál es el secreto 'AR' para que todo funcione, en el trabajo y en casa? ¿Qué planes tiene para el futuro?

-La clave del éxito está en los equipos, en las personas que saben hacer bien su trabajo y en las que puedo confiar. Está claro que, sin ellos, el resultado final no sería el mismo. En el programa tengo que delegar en personas solventes, que saben afrontar responsabilidades, lo mismo que en la productora y en casa. E igual con todos los frentes que tengo abiertos y en casa con los mellizos, no hay otro remedio.