Isabel Bonig, consellera de Infraestructuras, Medio Ambiente y Territorio

La abogada ha tenido suficiente con cuatro años en la alcaldía de la Vall para dar el salto a la política autonómica

F. RICÓSVALENCIA
Isabel Bonig. / EFE/
Isabel Bonig. / EFE

Cuatro años al frente de la alcaldía de la Vall d'Uixó le han bastado para entrar por la puerta grande de la política autonómica. Isabel Bonig se va a hacer cargo desde hoy de una superconselleria que agrupa la construcción de infraestructuras de transporte y comunicaciones, el medio ambiente y la planificación del territorio.

Considerada como una excelente gestora por el Palau y una persona brillante, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, la ha señalado precisamente para esta Conselleria porque Bonig está avalada, aunque con una corta trayectoria, porque conoce especialmente lo que se refiere a la gestión de suelo.

Es licenciada en Derecho por la Universidad de Castellón con premio extraordinario de final de carrera y además de renovar la alcaldía de la Vall es, dentro del organigrama del PP de la Comunitat, una de las cuatro mujeres con más peso orgánico junto a las alcaldesas Rita Barberá (Valencia), María José Catalá (Torrent) y Mercedes Alonso (Elche).

Uno de los grandes retos que encontrará la alcaldesa de la Vall en su nueva andadura política es la falta de liquidez para poder invertir en grandes actuaciones de carreteras y la explotación privada de los sistemas de transporte urbano.

La crisis económica no incide solamente en la posibilidad de la escasa construcción de kilómetros de autovía si no es a través de la concesión a grupos empresariales que las construyan, las mantengan y las exploten, sino que también tiene ante sí una difícil papeleta como es la recuperación del sector inmobiliario, que fue motor de la economía de la economía valenciana hasta hace cuatro años.

Es también la primera vez que un castellonense se hace cargo de esta Conselleria bajo la presidencia del PP. Quizá, de este modo, se escuche más la carencia de infraestructuras ferroviarias que sufre la provincia de Castellón, en especial de tipo ferroviarias, como el Corredor Mediterráneo y la prolongación de las líneas de Cercanías hacia el centro y el norte de la provincia, y especialmente la llegada de la línea de alta velocidad desde Valencia, que el Gobierno central ha desprogramado para acometerlo de manera directa y prefiere que los construya y explote la iniciativa privada.

El año que viene es cuando el AVE tiene que llegar a Alicante y también está pendiente desarrollar, tanto la Generalitat como el Gobierno central, el tren de la costa (Gandia-Oliva-Dénia-Alicante), la mejora de la línea Valencia-Buñol o la de Xàtiva-Alcoy, y las incluidas en el convenio de Cercanías.

Una gran operación pendiente es el parque central de Valencia y la construcción de la estación definitiva del AVE.

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