Compromís se ve legitimada y EUPV mantiene el tipo

El valencianismo político se convierte en una fuerza residual

XAVI MORETVALENCIA

Decenas de militantes celebran los resultados con guiños constantes al movimiento 15M y el propósito de trabajar para «tirar» a Camps

Valencia. La coalición Compromis protagonizó la sorpresa de la noche. Todos los indicios apuntaban a que no conseguiría reunir el porcentaje de apoyo necesario y se quedaría a las puertas de Les Corts. Pero eran eso, indicios. Los primeros resultados de los sondeos a pie de urna ya indicaban que su cabeza de lista, Enric Morera, volvería a ocupar un escaño en el Parlamento regional y, junto a él, otros cinco diputados. Poco después, los primeros datos del escrutinio daban razones para el optimismo: Compromis había conseguido captar todo el descontento de los indignados surgidos en torno al movimiento 15M para afianzarse en Les Corts y consolidar su marca electoral.

En la sede de la coalición estaban eufóricos. No era para menos. Ningún sondeo preveía que Compromís pudiera mantenerse en Les Corts y menos aún superar a EUPV. «Es lo que siempre habíamos soñado», reconocía una militante mientras los candidatos autonómicos y municipales eran aplaudidos por decenas de simpatizantes.

Morera, exultante, aseguró que ayer fue el día «política mente más feliz» que ha vivido, aunque lamentó que podría haber sido «incluso más feliz si se hubiese evitado la mayoría absoluta del PP». A juicio del candidato a la Generalitat, los resultados marcan un punto de inflexión y «consolidan» la coalición. «Hemos sembrado el cambio en la Comunitat Valenciana. Compromís es fundamental para el cambio político en la Comunitat», dijo Morera, quien, sin nombrarlos, les reprochó a los socialistas valencianos que, si hubieran trabajado como ellos, el cambio político ya sería una realidad en la región.

Por su parte, Mónica Oltra, quien compareció camiseta en mano ('Camps wanted'), trufó su discurso de guiños a los indignados que huyeron de votar a los partidos mayoritarios. «Sabemos que no éramos la primera opción para muchos de nuestros votantes. Hay expectativas puestas en nosotros, pero nos vamos a hacer merecedores de su confianza», dijo la diputada, quien se comprometió llevar a Les Corts la propuesta de reforma de la ley electoral. También avanzó que trabajarán para «tirar» a Camps al grito de «El president, a Picassent».

Mientras, el candidato a la alcaldía de Valencia, Joan Ribó, se declaró contento y admitió que las encuestas que les dejaban fuera de todas las instituciones le habían provocado «dolores de tripa». Sobre el movimiento 15M, dijo que el grupo municipal está a su disposición.

EUPV mantiene el tipo

Esquerra Unida fue la gran beneficiada del desplome electoral de los socialistas valencianos. La formación que lidera Marga Sanz, quien volvía a presentarse con sus siglas en solitario tras hacerlo en 2007 bajo el paraguas de Compromís, obtuvo cinco escaños en el parlamento autonómico, dos más de los que tenía en la pasada legislatura tras la ruptura con la coalición.

A EUPV, como al PP, le salió bien la estrategia de plantear la campaña en clave nacional. A juzgar por los resultados, las numerosas visitas del coordinador general de IU, Cayo Lara, para pedir el voto de los desencantados con las políticas del Gobierno socialista calaron hondo en el electorado de izquierda de la región.

La candidata a la presidencia de la Generalitat interpretó los resultados como la consolidación de su formación en Les Corts. «Habrá voces y personas de EUPV que defenderán las políticas sociales y éticas que lleva en su programa», afirmó Marga Sanz para reconocer, implícitamente, que la formación no estaba segura de si lograría superar el listón del 5%. «Estamos satisfechos porque hemos conseguido los objetivos marcados, ya que hay un grupo en las Corts consolidado con el dos diputados más de los que tenía», subrayó.

En línea con los argumentos que han marcado su campaña, Sanz avanzó que seguirá trabajando «por las políticas sociales, para salir de la crisis, por la ética y por la transparencia».

Sobre los resultados del PP, que revalidó su mayoría absoluta, comentó que suponen la continuidad de un Gobierno que «dará continuidad a las políticas de recorte y privatización». No obstante, señaló que Esquerra Unida «trabajará para que la derecha pueda ser desbancada en la Comunitat».

Desalojar al PP

Por su parte, el número dos de la candidatura a Les Corts por Valencia, Ignacio Blanco, aseguró que EUPV tratará de buscar pactos con otras formaciones de izquierda en todos aquellos ayuntamientos en los que exista la posibilidad de desalojar al PP o evitar su acceso al Consistorio. Blanco se refirió con especial interés al municipio de Xàtiva, donde, en el ecuador del escrutinio, las formaciones de izquierda sumaban un concejal más que el PP de Rus, posibilidad que se esfumó con el 100% escrutado.

Decenas de simpatizantes se acercaron a la sede de la calle Borrul para celebrar el regreso de la formación a los tres ayuntamientos de las capitales de provincia de la Generalitat y la mejora de los resultados autonómicos. Marga Sanz, quien no valoró los resultados hasta bien avanzada la noche, fue recibida con aplausos y gritos de «Bravo, bravo».

El valencianismo se desploma

Ni siquiera en la utópica e imposible situación de aliarse y sumar sus resultados lograrían alcanzar el 1% de los votos en las recién finiquitadas elecciones. Ni en les Corts ni en el Ayuntamiento de Valencia. La jornada de reflexión para Coalició Valenciana (CVa) y Units per València (UxV) será hoy. Reflexión sobre cómo resucitar algún día la sólida representación que el valencianismo político tuvo en los 80 y 90 (parece como si fuera hace un siglo) en las ya difuntas siglas de Unió Valenciana. Reflexión sobre cómo cimentar un posible futuro tras la presente debacle.

Las pocas esperanzas de éxito que pudieran existir en los candidatos de CVa y UxV debieron resquebrajarse al cierre de los colegios electorales. A las ocho de la tarde, cuando los sondeos a pie de urna empezaban a circular por televisiones, webs y redes sociales, el agua para pasar el mal trago debió agotarse en las sedes de ambas formaciones políticas. Compromís triunfaba. Y los escasos visos de que una de las dos fuerzas pudiera convertirse en el futuro en una tercera vía nacionalista capaz de ser 'llave' frente a los dos grandes partidos se evaporaba.

Sin futuro

Ninguno de las dos formaciones logró superar los 10.000 votos, menos incluso que un partido radical y residual como España 2.000. Ninguna de las dos opciones ha conseguido ilusionar a los valencianos para apostar por el valencianismo político. A medida que avanzaba la noche, ni rastro de comparecencias ni de Carles Choví ni de Juan García Sentandreu. Y permitan otro ejemplo que demuestra el cariz residual que ambas formaciones han adquirido tras estas elecciones. Todo intento de localizar en los buscadores de las agencias de prensa alguna noticia o valoración acerca de CVa y UxV se saldaba con el mismo mensaje: «No hay resultados».

El 22 de mayo estaba marcado en rojo en los calendarios de muchos seguidores del valencianismo político como deseado punto de inflexión para resucitar algún día este movimiento. De momento, la cima que la Unión Valenciana de González Lizondo logró en 1987, con 183.000 votos en las autonómicas de Valencia y 77.000 en las municipales de Valencia, seguirá siendo solo eso: un pasado sin futuro.