El IVAM muestra por primera vez en España las bailarinas de Degas convertidas en esculturas

El Institut Valencià d'Art Modern expone por primera vez en España el conjunto de 74 esculturas de Edgar Degas descubiertas entre 2001 y 2004 después de haber permanecido durante años ocultas para la comunidad artística

EUROPA PRESSVALENCIA
El IVAM muestra por primera vez en España las bailarinas de Degas convertidas en esculturas

El Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) expone por primera vez en España el conjunto de 74 esculturas de Edgar Degas (París, 1834-1917) descubiertas entre 2001 y 2004 después de haber permanecido durante años ocultas para la comunidad artística. Se trata de una serie de piezas que recogen los grandes temas del universo del pintor impresionista, como los caballos, retratos, figuras sentadas y, sobre todo, las bailarinas, que en esta muestra parecen salir de los cuadros convertidas en formas escultóricas.

A pesar de que forman un conjunto de bronces, ninguna de las obras fue realizada en vida del artista, que trabajaba únicamente en arcilla y cera. De hecho. Degas solo consintió que se exhibiera en 1881 una de sus esculturas, 'La Pequeña bailarina de catorce años', la estrella de la exposición que ahora acoge el IVAM. Las críticas fueron "tan horribles", por la sensualidad y realismo --llevaba pelo natural y un tutú real--, que el pintor decidió no volver a mostrar en público esta faceta de su producción.

Así lo ha relatado Walter Maibaum, comisario del proyecto junto a su esposa, Carol Conn, que ha presentado la selección en rueda de prensa acompañado por la directora del IVAM, Consuelo Ciscar, y el presidente del Abraham Center for the Visual Arts, entidad propietaria de la obras, Amir Kabiri.

Maibaum es además el descubridor de estas esculturas, un hallazgo que comenzó a gestarse en 2001 cuando recibió la llamada de un amigo experto que le aseguró que se iba a realizar en Francia una nueva edición en bronce de 'La pequeña bailarina de catorce años'. Entonces, el comisario no lo creyó posible, puesto que se creía que las dos únicas copias existentes se encontraban en museos estadounidenses.

No obstante, Maibaum y Coon se desplazaron hasta el país galo donde, después de diversas investigaciones, localizaron una reproducción en yeso hasta entonces desconocida de la bailarina que, además, presentaba algunas diferencias con las dos obras póstumas conocidas. Por ejemplo, el pelo caía en una trenza, y no en un moño, y el grosor de las piernas era algo mayor.

"COMO LA TUMBA DE TUTANKAMON"

El propietario de este yeso resultó ser Leonardo Benatov, propietario a su vez de una famosa fundición en la que, en una habitación cerrada, había 74 yesos de Degas completamente desconocidos hasta ese momento y que habían sido realizados por el íntimo amigo del pintor, el escultor Paul-Albert Bartolomé, a partir de las esculturas originales en cera del artista y con su consentimiento. "Fue como descubrir la tumba de Tutankamón", ha reconocido el especialista.

Poso después, los herederos de Degas aceptaron llevar a cabo la fundición en bronce de estas piezas, que ahora acoge el IVAM. La muestra, patrocinada por Logística del Arte y que se podrá visitar hasta el próximo 17 de abril, se abre con la famosa bailarina de 14 años y continúa con otras danzarinas en escena o entre bastidores. También se reserva un importante espacio para los caballos --las carreras de estos animales fascinaron a Degas--, así como bustos y mujeres.

A pesar de no gozar de aceptación en vida, la historia del arte ha reconocido la importancia, no solo de la pintura, sino también de la escultura de Degas. Ahora se piensa que 'La pequeña bailarina' fue un gran paso adelante en esta disciplina, especialmente por la incorporación de materiales escultóricos como la cera, junto a otros más "extravagantes" para la época (tul, satén o seda).

EFECTO DE ANIMACIÓN

En este sentido, Consuelo Ciscar ha señalado que "todas las esculturas parecen estar captadas en un instante que está a punto de generar animación, un efecto conseguido gracias a la forma en que el artista expande el cuerpo de las bailarinas y el de los caballos para que el aire los atraviese y cree así movimiento, lo que será una constante en la escultura del siglo XX". Por ello, ha apuntado, "Degas se anticipa, como ya lo hiciera Rodin, para sentar las bases del cambio que se va a producir de inmediato y de manera sustancial en la escultura".

Con motivo de la exhibición se ha editado un catálogo que reproduce las obras e incluye los textos de Amir Kabiri, Mordechai Omer, June Hargrove, Walter Maibaum y Consuelo Ciscar.

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