Greenpeace asalta la central nuclear de Cofrentes para reclamar su cierre

Poco antes de las 11.00 horas se contabilizaban unas 14 personas en la torre oeste de refrigeración, algunas de ellas encaramadas a la instalación

BEATRIZ LLEDÓ MADRID/VALENCIA

Greenpeace ha asegurado que son 16 las personas detenidas --15 activistas y un fotógrafo-- este martes por acceder a la central nuclear de Cofrentes, según ha informado la organización ecologista en un comunicado. Después de siete horas, los activistas están abandonando la instalación y están siendo detenidos y trasladados al cuartel de la Guardia Civil en Requena. A los 15 activistas se suma un fotógrafo independiente, detenido desde las 10 horas.

Una veintena de activistas se han encaramado hoy en lo alto de la torre oeste de refrigeración de la central nuclear de Cofrentes desde primera hora de la mañana. Para acceder al recinto, los miembros de Greenpeace han cortado las vallas de seguridad de la central y, durante el asalto, tres vigilantes han resultado heridos, el más grave por un corte de 7 centímetros con una radial.

La central ha seguido funcionando en condiciones estables y con todos los sistemas de seguridad disponibles. Alrededor de las 17.30, se ha dado por finalizada la alerta declarada esta mañana, cuando los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado han desalojado a todos los activistas.

Según la central nuclear, los activistas han permanecido "controlados" en una de las torres de refrigeración, "sin suponer riesgo para la operación de la instalación eléctrica", puesto que esta zona se encuentra distante de los edificios nucleares.

Llamaron para avisar del asalto

Greenpeace ha negado "rotundamente" que se haya utilizado la violencia durante la acción. Asimismo, ha asegurado que, si durante la acción tres trabajadores de la central han resultado heridos, "en ningún momento se ha debido a ningún comportamiento violento de los activistas".

La directora Ejecutiva de Greenpeace España, Miren Gutiérrez, ha explicado que "el desvío de la atención hacia la incuestionable actitud pacifista de los activistas es una maniobra para evitar la cuestión clave" como es "la falta de seguridad en las centrales nucleares y la necesidad urgente de establecer un calendario de cierre". La organización ha insistido e que no se renueve el permiso de explotación de Cofrentes, que vence el próximo 19 de marzo, y que se proceda a su cierre .

La organización ecologista ha sido la que, "desde el primer momento", mediante una llamada telefónica a la Sala de Emergencia del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), ha avisado de la entrada de los activistas en la central nuclear para llevar a cabo una acción de protesta "pacífica".

Greenpeace ha exigido "seriedad" en las valoraciones sobre su protesta y considera "especialmente grave" que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, haya afirmado que "se haya utilizado la violencia". Por ello, ha pedido una "rectificación pública" al ministro porque "sus declaraciones carecen de todo fundamento".

Asimismo, al respecto de su declaración en la que ha añadido que desde el Gobierno mantendrán un diálogo respecto al "debate nuclear", Miren Gutiérrez, ha añadido que "para que haya un diálogo sobre el debate nuclear, la otra parte ha de escuchar". Sin embargo, según Gutiérrez, el ministro Sebastián "lleva años sin querer hablar con los grupos ecologistas" y "solo atiende a la industria nuclear, del carbón y del petróleo, atacando y destruyendo las energías renovables".

Procedimientos de seguridad

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) había activado su organización de respuesta a emergencias, que implica la constitución su sala de emergencias (SALEM) y el mantenimiento de una continua comunicación de la misma con el Centro de Coordinación Operativa de la Subdelegación del Gobierno en Valencia.

Durante el asalto, se han activado los procedimientos establecidos en el plan de seguridad de la central y de las autoridades competentes coordinadas por la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana, entre las que se encuentran diversas unidades de la Guardia Civil, y se ha reforzado el control de accesos a la central.

Se actuará a mediodía

La delegada del Gobierno en la Comunitat, Ana Botella, ha asegurado que la situación ha estado "controlada" y que se ha esperado hasta mediodía para actuar. Botella ha defendido que la actuación de los vigilantes ha sido proporcionada a la situación y que podrían haber actuado "de forma más contundente, pero quizá desproporcionada". Sin embargo, cree que el asalto "ha sido un acto violento".

También ha asegurado que la central de Cofrentes es absolutamente segura. Sin embargo, ha admitido que siempre hay sucesos. "La seguridad al 100% no ocurre", ha asegurado "La vulnerabilidad se protege al máximo", ha añadido.

Botella ha insistido en que el incidente no supone un riesgo de contaminación radiológica para la población ni para el medioambiente.

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