El cementerio, entre los afectados por el viento

C. CERVERÓALGEMESÍ.

Nichos destrozados y casi todos los cipreses del camposanto arrancados. Ésta es la imagen del cementerio de Algemesí que se encuentra entre las zonas del término municipal afectadas por el temporal de viento que se registró el pasado día 14.

Junto a esta zona el casco urbano también ha cedido en su batalla contra Eolo y los vecinos pudieron ver, hace dos semanas, cómo árboles centenarios caían a la calzada como si fueran una hoja.

Pero la naturaleza no fue la única afectada por estas rachas de viento, que superaron los 100 kilómetros por hora en algunos puntos de la Ribera.

Y es que Algemesí se mostró atónita ante la caída de un muro en un colegio de la localidad y el desprendimiento de las planchas metálicas del Polideportivo. «El viento ha provocado daños irreparables en la localidad, así como multitud de destrozos en el material urbano», explicó a LAS PROVINCIAS el alcalde, Vicent Ramón García.

Unos daños cuyo valor está calculando el Ayuntamiento y que se unen a los cerca de tres millones de euros de daños en la agricultura. Estos datos han sido considerados como un motivo suficiente para pedir que Algemesí sea reconocida Zona Catastrófica.

Una decisión que hace una semana también pidió Benifaió al ser una de las localidades de la Ribera que más ha sufrido los daños del vendaval al caerse una de las paredes frontales del pabellón cubierto, que se estudia derribarla.

Y es que este temporal azotó con fuerza el municipio que vio la caída de más de 25 pinos provocando daños en los vehículos estacionados, así como en la ermita de Benifaió, que sufrió daños en la fachada superior y en la cornisa.