La presentación de una guía de jardines históricos y parques urbanos sirvió ayer al concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, para reiterar su defensa de las obras de demolición y sustitución del muro por una verja en el jardín de Monforte, algo que se hará el primer trimestre de este año.
La propia guía aporta una reflexión sobre este jardín, no en lo que se refiere a la demolición parcial del muro donde la coordinadora de esta publicación, Amparo Medina, no quiso entrar tampoco a preguntas de los periodistas, sino en lo que se refiere al acceso principal desde la calle Monforte, ahora inutilizado al emplearse el palacete para las bodas civiles que acoge el Ayuntamiento. Al hacer entrar al visitante por una puerta lateral, en la parte de la plaza Legión Española próxima a la avenida Blasco Ibáñez, se pierde el sentido de los itinerarios originales del parque.
El delegado recordó que las entidades vecinales conocedoras del proyecto de sustitución parcial del muro «lo han apoyado» y dijo que servirá para mejorar la conservación del arbolado. Algunos de los ejemplares más grandes están prácticamente pegados al muro, lo que ha acrecentado los problemas derivados de la humedad.
La guía se repartirá entre las bibliotecas y centros municipales. Con una edición que supera los 2.000 ejemplares, era una «tarea pendiente» destinada a los amantes de la jardinería y el patrimonio histórico. También aparecen parques pendientes, como el de Malilla, la segunda fase de la Rambleta (San Marcelino) y Benimaclet.
Bellver comentó que la revisión del Plan General supondrá tras su ejecución completa pasar de 5,3 metros cuadrados de zona verde por habitante a siete metros cuadrados. «Eso sin contar la red secundaria, es decir, los jardines más pequeños, y El Saler».
Otra de las iniciativas previstas en la revisión es la construcción de vías verdes, bulevares donde predomine el verde y que sirvan para conectar grandes parques, como el viejo cauce, El Saler o Viveros, entre otros de los principales pulmones verdes de la ciudad.













