Los mejores arquitectos del mundo acuden a la llamada del Parque Central

El Ayuntamiento estudiará 36 propuestas, entre las que destacan las de Moneo, Foster y Richard Rogers

L. SORIANOVALENCIA.
Playa de vías de la estación del Norte, con la estación provisional del AVE al fondo de la imagen, ayer. ::                             IRENE MARSILLA/
Playa de vías de la estación del Norte, con la estación provisional del AVE al fondo de la imagen, ayer. :: IRENE MARSILLA

Marea un poco mirar la lista. Se puede decir con toda tranquilidad que los mejores arquitectos del mundo han sido atraídos por el Parque Central, por la jugosa cifra de diseñar sobre 66 hectáreas en pleno casco urbano y 73 millones de euros para ejecutar entre otros equipamientos un gran parque de 23 hectáreas, mayor si cabe que el jardín de Viveros.

La alcaldesa Rita Barberá dio a conocer ayer los nombres de las 36 propuestas presentadas en la sociedad Parque Central, que se encarga de coordinar el soterramiento de las vías de Renfe y la llegada de la línea de alta velocidad Madrid-Valencia. A pesar de no querer adelantar favoritos, resulta inevitable fijar la mirada en aquellos más mediáticos o mejor posicionados por su trayectoria profesional. La alianza entre José María Tomás y Richard Rogers puede dar un espléndido resultado, al combinar los estilos del autor de la ampliación de Feria Valencia con el de la T-4 de Barajas, entre otras obras.

Barberá las leyó por orden de recepción. La primera fue del despacho de arquitectos encargado del diseño del nuevo estadio del Valencia en Cortes Valencianas. Mark Fenwick le ha cogido gusto a la ciudad y aspira a lo que la alcaldesa denominó como un «reto, uno de los proyectos más importantes por su trascendencia» y que comparó con el nuevo barrio del Grao y la transformación de la dársena interior en la pasada Copa América.

Desde el pasado lunes, cuando se cerró el plazo de presentación de ofertas, el reloj ha comenzado a correr. Una comisión formada por técnicos municipales y el director general de Parque Central, tutelada por la propia Barberá, necesitará cerca de tres meses para comprobar la documentación de las propuestas, tanto en aspectos técnicos como de solvencia económica. El primer corte dejará sólo cinco aspirantes, aunque el número se puede ampliar a tenor de la calidad de los arquitectos presentados.

Estos cinco tendrán cuatro meses para hacer los anteproyectos. El ganador se llevará 3,48 millones de euros para redactar el proyecto y los otros cuatro un premio de consolación de 50.000 euros cada uno. Esa es la teoría, aunque también puede suceder que quede desierto o se declare compartido entre varios, como sucedió con el concurso de ideas de la marina del puerto.

Sobre los plazos de la obra, la alcaldesa vinculó este calendario de manera directa al desarrollo inmobiliario de todos los sectores. El Parque Central prevé una edificabilidad de 436.580 metros cuadrados sólo para las viviendas de renta libre, es decir, más de 4.000 pisos. Aparte están los pisos protegidos y los edificios comerciales, de oficinas y uso hotelero, entre otros. Con las plusvalías generadas por estas promociones se espera financiar no sólo la urbanización sino una parte sustancial de las obras ferroviarias. Ejemplo de esta necesidad son las cuatro torres dibujadas en los extremos norte y sur del parque, en Germanías y Giorgeta, de 25 plantas cada una.

«Si el Gobierno pone más dinero, entonces no harán falta tantos pisos», fue la frase ya escuchada varias veces de boca de la alcaldesa Barberá en referencia a las críticaqs vecinales surgidas contra las torres situadas en primera línea de la inmensa zona verde.

El convenio firmado en 2003 por el entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, habla de un presupuesto de 600 millones de euros a repartir entre el Gobierno (50%), la Generalitat (25%) y el Ayuntamiento (25%).

En la web de la sociedad, ahora se habla de 804 millones de euros. Gran parte de las obras ya están iniciadas, aunque faltan las dos más importantes, la que se refiere a la estación Central (no tengo más noticias de ese proyecto, dijo la alcaldesa) y la propia urbanización del Parque Central. Al margen del gran pulmón verde, otros elementos que destacan son la desaparición del túnel de Germanías, el paso elevado de Giorgeta y la propia playa de vías, que discurrirá por dos túneles desde el bulevar sur a alturas distintas.

La avenida Federico García Lorca se convertirá en una realidad, con una anchura de 80 metros (la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez llegará a 48 metros). Las primeras obras empezarán por las llamadas «orejas» de la playa de vías, allí donde no molesten a la excavación para la estación y el túnel previsto. El edificio diseñado por el arquitecto César Portela debe estar listo a finales de 2014, según el compromiso del Gobierno.

Sobre el concurso, Barberá destacó la importancia de ejecutar una ordenación urbanística más de medio millón de metros cuadrados. «Es una obra que trasciende varias generaciones para superar la última zona de degradación de la parte sur de Valencia». De momento ya se ha derribado el antiguo complejo industrial de Macosa.

Fotos

Vídeos