El amigo no puede ser invisible

Compromís pide que se hagan públicos los regalos de más de 50 euros

HÉCTOR ESTEBANVALENCIA.
Mireia Mollà interviene en el hemiciclo de Les Corts ante los diputados del PP valenciano. ::
                             EFE/KAI FÖRSTERLING/
Mireia Mollà interviene en el hemiciclo de Les Corts ante los diputados del PP valenciano. :: EFE/KAI FÖRSTERLING

No hace muchos años, los diputados se regalaban televisores de plasma, agendas PDA, videocámaras digitales, bolígrafos de primeras marcas o maletines exclusivos. El detallito navideño no bajaba de 250 euros. Todo a cargo del presupuesto de Les Corts Valencianes. El presente se lo quedaban todos, gobierno y oposición. La mayoría, con nocturnidad y alevosía. Días después, y ante la presión mediática, a más de uno de le entraba un falso cargo de conciencia y devolvía el regalo o lo entregaba a alguna asociación benéfica. Eso sí, nunca se olvidaba de citar a la prensa para darle publicidad a un gesto cargado de hipocresía.

De esto no hace mucho. Tres o cuatro año a lo sumo. Ahora los tiempos han cambiado y Compromís, a través de sus diputadas Mónica Oltra y Mireia Mollà, presentó ayer varias iniciativas para limitar los «obsequios, favores o servicios en condiciones ventajosas» (términos más correcto políticamente para referirse a los regalos).

La proposición de ley presentada limita a 50 euros el precio del regalo que se puede recibir sin ser comunicados a la oficina encargada de mantener el Registro de Obsequios, órgano de nueva creación. Si una autoridad o empleado público recibe regalos que en su conjunto superan los 250 euros también tendrán que registrarlos.

La iniciativa defendida ayer por las diputadas Oltra y Mollà recoge un apartado que señala que todos los presentes que superen los 2.000 euros de precio se incorporarán directamente al patrimonio de la Generalitat así como aquellos objetos que tengan una relevancia cultural e histórica.

El plan de choque, como así definió Compromís sus medidas, incluye también un régimen sancionador que incluye a cargos, empleados públicos y empresas interesadas en agasajar al personal de la Generalitat. Las firmas que insistan en remitir obsequios podrían ser castigadas con un máximo de cinco años sin poder contratar con la administración pública.

La Sindicatura de Comptes sería el organismo encargado de velar por el cumplimiento de la normativa y dar cuenta en su informe anual de los regalos contenidos en el Registro de Obsequios.

La diputada Mónica Oltra aseguró que el PP «no se podrá oponer a la iniciativa porque esta es una de las medidas que propuso su líder, Mariano Rajoy». Compromís espera que el plan por la transparencia pase la barrera de la Junta de Síndics y se pueda ver en el pleno.

Junto al registro de regalos, la coalición de izquierdas presentó otras dos iniciativas. Una dirigida a fiscalizar los contratos menores y otra, para controlar los gastos protocolarios y de representación.

Sobre la primera, Compromís propuso crear un registro en el que figuren todos los contratistas de la Generalitat. Un listado que podría ser consultados tanto por los políticos como por los ciudadanos. El registro deberá recoger todos los detalles de la operación. Desde los datos de la empresa adjudicataria hasta el más mínimo apéndice del concurso.

Las dos últimas propuestas lanzadas por Mollà y Oltra tienen un carácter más político. Compromís pide que en las fundaciones y en las empresas que dependen del Consell estén representados todos los grupos de Les Corts. Además, proponen que tres auditores controlen las cuentas de estos organismos públicos.

Todas estas propuestas en favor de la transparencia surgen al calor del 'caso Gürtel'. Antes de que se destapara el caso, ningún grupo planteó en el hemiciclo valenciano la posibilidad de dar cuenta de los regalos. Sólo los medios de comunicación presionaron para dar a conocer los presentes que sus señorías se llevaban a casa por Navidad como si fuera una pastilla de turrón El Almendro. Por primera vez, un grupo político reclama en Les Corts que en esta ocasión el amigo no sea invisible.