Un mes de lucha

El alcireño que está en huelga de hambre para conseguir la incapacidad por fibromialgia lleva 30 días sin comer

A. TALAVERAALZIRA.
Juan Vilas aguanta el frío de la calle e intenta protegerse de la lluvia sin abandonar su pugna. ::
                             F. GARCÍA/
Juan Vilas aguanta el frío de la calle e intenta protegerse de la lluvia sin abandonar su pugna. :: F. GARCÍA

«Ya no tengo fuerzas para aguantar todo el día aquí», explica Juan Vilas. Y es que 30 días en la calle, con frío y lluvia y sin comer son demasiados para este enfermo de fibromialgia que lucha para que le concedan la incapacidad laboral.

Juan no pensaba, cuando se colocó en la puerta de la Tesorería General, que la batalla por conseguir lo que considera justo por sus 39 años trabajados duraría tanto. «Yo creía que antes de Navidad podría estar solucionado porque si llego a saber que estaría más de un mes no sé si hubiese comenzado», manifiesta este alcireño.

Pese a la dureza de este mes, Juan tiene muy claro que va a continuar hasta el final, «voy a seguir porque yo gano de todas formas, o consigo lo que quiero o me convierto en un mártir».

Además de enfrentarse contra las inclemencia del tiempo y los problemas de la fibromialgia, Juan tiene que luchar contra los comentarios de algunas personas. «Esto me está haciendo daño porque hay personas que opinan que si puedo estar aquí puedo estar trabajando», lamenta.

Por su parte, Mercedes Bañeres, concejala de Sanidad del Ayuntamiento de Alzira, prometió que hablaría con el conseller sobre el problema de este hombre. «Tiene todo nuestro apoyo dentro de nuestras posibilidades y hablaremos con quien haga falta», añade Bañeres.

Este alcireño no piensa quedarse parado a pesar de la falta de solución y por eso va a comenzar una campaña de recogida de firmas. «Durante estos días he notado el apoyo de la gente que se acerca aquí para darme ánimos», explica Vilas.

Además, para continuar con su lucha Juan le va a escribir una carta al Rey de España para explicarle su situación e intentar que el monarca medie con las administraciones públicas.