El Tribunal Superior rechaza la segregación de Benimàmet por falta de apoyo vecinal

El fallo alega también que la distancia con el casco urbano no es la suficiente y que el posible municipio no podría financiarse

PACO MORENOVALENCIA.
Barberá, flanqueada por Flores (i) y Bellver (d) en las obras del metro en Benimàmet. ::                             JESÚS SIGNES/
Barberá, flanqueada por Flores (i) y Bellver (d) en las obras del metro en Benimàmet. :: JESÚS SIGNES

La pedanía de Benimàmet seguirá siendo parte de Valencia. Eso es lo que ha dictaminado la sala de lo contencioso del Tribunal Superior de Justicia al desestimar la segregación pedida por una comisión promotora. Entre los motivos citados, se habla de falta de apoyo vecinal al proyecto.

«No se ha probado la promoción de la segregación por la mayoría de los vecinos residentes. De los documentos obrantes en el expediente, la petición contó inicialmente con 3.698 firmas y, tras la adhesión posterior, con 4.620 de una población censada de 12.566 habitantes, de los que a 1 de abril de 2004, 10.464 eran mayores de 18 años».

Con este sencillo cálculo, se ha puesto fin, en esta instancia judicial, a un conflicto que se remonta a 1996, cuando se constituyó la comisión promotora. El concejal de Pedanía, Vicent Aleixandre, comentó ayer que no le preocupa un posible recurso en el Supremo.

«Se ha demostrado que no era la voluntad de los vecinos, sino de una minoría; el tribunal nos ha dado la razón en todas las cuestiones», añadió el delegado, además de hablar de «satisfacción personal» al enfrentarse con un proceso de segregación del municipio.

«Esto no es Cataluña», ironizó en relación con la consulta popular realizada este fin de semana en decenas de ayuntamientos catalanes sobre una posible independencia de España.

La sentencia del Tribunal Superior habla de otras dos cuestiones que avalan la continuidad de Benimàmet en Valencia. «El barrio de cuya segregación se trata tampoco constituye propiamente un núcleo de población territorialmente separado del municipio de Valencia».

La distancia del casco urbano es otro de los requisitos. «Así lo pone de manifiesto la distancia estimada, entre 500 y 700 metro, de las edificaciones más próximas del barrio al continuo urbano de Valencia. Es más, la delimitación de su ámbito territorial tampoco fue precisada inicialmente por la actora llegando a aceptar, expresamente, la que se fijara por la Generalitat».

El tercer argumento es que tampoco se ha acreditado la «suficiencia de medios y recursos para la atención y cumplimiento de las obligaciones propias de las competencias municipales».

La sala habla de los informes de la oficina económico-financiera, así como los del servicio jurídico y los de Servicios Centrales Técnicos, cuyas consideraciones y estimaciones «no se han desvirtuado por prueba en contrario. La falta de autofinanciación suficiente del municipio cuya constitución se pretende mediante la segregación revela, también su improcedencia».

Aleixandre defendió las inversiones realizadas en los últimos años, como la urbanización y peatonalización de varias calles, así como obras de saneamiento y equipamientos públicos. La última infraestructura en marcha es el soterramiento de un tramo de la línea 1 del metro, que dejará una amplia avenida ajardinada y eliminará el último paso a nivel de Valencia.

Para este soterramiento, el pleno aprobó la recalificación de los terrenos aledaños. La inversión pública ascenderá a 66 millones de euros y se pagará en parte con las plusvalías de las viviendas que se construyan en 34 hectáreas de huerta.

Así, la previsión es que se levanten en los extremos del bulevar 2.500 viviendas, un proceso paralizado por la crisis económica. La homologación del Plan General vinculará todavía más si cabe el territorio de Benimàmet con Valencia.

La revisión del Plan General también contempla la recalificación de huerta degradada en el cercano barrio de Campanar, lo que daría continuidad al casco urbano en dirección oeste en poco más de una década. Este documento pasó recientemente uno de sus trámites en la Generalitat, en concreto el que se refiere al paisaje.