La red eléctrica del futuro

Los nuevos contadores de la luz electrónicos permitirán modificar la potencia contratada o realizar altas y bajas desde los domicilios

JAVIER CARCELLER
Torres de alta tensión en la provincia de Castellón. ::
                             TONI LOSAS/
Torres de alta tensión en la provincia de Castellón. :: TONI LOSAS

«Smart grids» es un término americano que se asocia a las redes inteligentes que se crean para mejorar, por ejemplo, los suministros de energía. Parece algo ajeno a este país, pero en España empezarán a utilizarse estas redes el próximo año, concretamente, en Castellón.

Más de 100.000 contadores de la luz inteligentes o electrónicos se instalarán a lo largo de 2010 en las viviendas castellonenses para optimizar el consumo eléctrico de los cerca de 175.000 habitantes que tiene la ciudad. Se trata de un proyecto pionero que pondrá en marcha Iberdrola siguiendo las recomendaciones de la Comisión Europea, una iniciativa que también permitirá automatizar los 600 centros de transformación que alimentan a la capital castellonense.

Está previsto que en los próximos años la multinacional española extienda este novedoso sistema a todas las zonas donde presta el servicio eléctrico, un proyecto que en su conjunto supondrá la creación de 25.000 empleos de alta cualificación.

Los nuevos contadores se asemejan a los mandos digitales de los aparatos de aire acondicionado que se instalan en las paredes, donde se puede ver y regular la temperatura o la potencia del aire que generan.

En el caso de los contadores de la luz electrónicos, éstos ofrecen información detallada de los consumos, «lo que permitirá al cliente realizar un consumo más eficiente de la energía eléctrica en un futuro». De forma paralela la compañía podrá medir el consumo eléctrico a distancia, explican desde Iberdrola.

Los nuevos equipos de medida están basados en la telegestión eléctrica, es decir, suministrarán información casi en tiempo real al Centro de Operación de Distribución que la empresa tiene en Torrent, «lo que permitirá medir el consumo eléctrico de forma instantánea», añaden.

Las posibilidades del sistema no acaban ahí pues, gracias a la telegestión, los clientes podrán realizar altas y bajas o modificar la potencia contratada sin necesidad de realizar ningún tipo de intervención en la red.

Castellón también será la primera ciudad que tendrá redes inteligentes eléctricas, un sistema de distribución de energía que combina las instalaciones tradicionales con modernas tecnologías de monitorización y sistemas de información y telecomunicaciones.

Según Iberdrola, la instalación de la red inteligente y de los contadores eléctricos «va a suponer una mejora de la calidad del suministro eléctrico de las ciudades» e incluso permitirá gestionar a distancia cualquier incidencia.

De acuerdo con las previsiones de la multinacional, los contadores electrónicos comenzarán a llegar a los hogares castellonenses a partir de marzo. Pero luego se extenderán a todas las poblaciones a las que Iberdrola suministra luz. Instalar el nuevo contador no le supondrá coste alguno a los usuarios, precisaron desde la empresa.

«Esta iniciativa pionera en el sector eléctrico también va a potenciar la economía española abriendo grandes oportunidades de crecimiento y expansión de la industria nacional a un mercado que tiene un importante desarrollo a nivel mundial», comentan.

Iberdrola se ha colocado a la cabeza del desarrollo de las «smart grids» o redes inteligentes y su carácter innovador ya le ha servido para recibir de la Administración Obama 96 millones de dólares en incentivos (grants) para impulsar la instalación de redes inteligentes en aquel país, similares a la que verán el próximo año los vecinos de Castellón.

La empresa también lidera iniciativas a nivel europeo para fomentar la eficiencia de los recursos energéticos.