I'm sorry

M.ª JOSÉ POU AMÉRIGO

I'm sorry. Lo siento. Podríamos haber parado los efectos catastróficos del cambio climático pero no lo hicimos». Es la frase que acompaña la foto envejecida de José Luis Rodríguez Zapatero, Nicolas Sarkozy, Angela Merkel, Gordon Brown, Barack Obama o Lula da Silva.

Se trata de una campaña que ha puesto en marcha Greenpeace para sensibilizar a la población y a los propios líderes antes de la cumbre sobre el clima que se celebrará de Copenhagen la semana que viene.

El ingenio de la campaña es haber envejecido a los grandes líderes mundiales con un programa informático. El efecto está muy bien conseguido pero, a la vista del resultado, el texto debería decir «podríamos haber parado los efectos de la edad y no lo hicimos». ¡Dios santo! qué mal aspecto tienen algunos, por no hablar de alguna (solo hay una mujer) que se lleva la palma con unas bolsas que podrían competir con las nuevas de tela del Cortinglés.

Además me pregunto cómo es posible que de cinco hombres que participan, ninguno sea calvo. ¿Acaso no lo serán ni ZP ni Obama, ni Sarkozy ni Gordon Brown o Lula dentro de 20 años? Viendo el porcentaje de señores que lucen una interesante cabellera canosa y el abundante número de calvos, me inclino a pensar que, salvo Obama, los demás llegarán a convertirse en donantes de cabello cuando lleguen a la madurez.

Es verdad que Zapatero tiene unas considerables entradas en la foto, junto a ciertas bolsas y muchos descolgamientos faciales. O sea, está hecho una pena pues a eso se une su habitual rictus que acentúa aún más la cara de tristón. Pero no llega a estar calvo. Y es raro.

También es raro verles pedir perdón por algo. El «I'm sorry» debería ser un mantra para todo político que se tope con los efectos de sus decisiones. No quiero decir que deban estar flagelándose a diario pero sí admitir que hubo errores en su gestión y pedir disculpas a los afectados por ellas. Eso no les quitaría autoridad, al contrario, les presentaría como seres sensibles a los demás.