El PP disfraza el cese del alcalde de Alberic tras «motivos personales»

Enrique Carpi dice sentirse «sin ganas» y «cansado» mientras su grupo y parte de la oposición preparaban una moción de censura

M. G.ALBERIC
RELEVO. Carpi, a la derecha, y a la izquierda Faustino Sala, el próximo primer edil. /FRANCISCO GARCÍA/
RELEVO. Carpi, a la derecha, y a la izquierda Faustino Sala, el próximo primer edil. /FRANCISCO GARCÍA

Los más de diez de años de historia del alcalde popular de Alberic, Enrique Carpi, acabaron ayer de manera abrupta tras el anuncio de dimisión efectuado en la jornada de ayer. Sin embargo, lo que desde las filas populares y desde el propio Carpi se quiso disfrazar como un abandono por «motivos estrictamente personales», deja tras de sí toda una serie de desacuerdos.

En la mañana de ayer se desencadenaron los acontecimientos. El propio Carpi, conocedor de la situación, presentó a primera hora de la mañana de ayer su dimisión con fecha del próximo 2 de enero. Pero el resto de ediles no estaba de acuerdo y pretendía que dejara el cargo. El motivo no era otro que discrepancias en el quehacer diario de Carpi.

El ayuntamiento de Alberic fue el escenario de un 'remake' de alguna película de los hermanos Marx con idas y venidas, palabras más altas que otras e incluso la amenaza de una moción de censura contra Carpi por parte de sus propios ediles del PP y de parte de la oposición (los cuatro ediles de Coalició Valenciana).

Ante este panorama, Carpi decidió dejar su cargo por sí mismo y, pocas horas después, alrededor del mediodía, presentaba otro documento de dimisión pero esta vez con fecha de ayer mismo.

En declaraciones a LAS PROVINCIAS, Carpi señalaba que su estado de salud no era el mejor y que se sentía «sin ganas, cansado y agotado». A continuación, rechazó de manera tajante que desde su propio partido se hubiera ejercido presión alguna para que dejara el cargo y añadió que no tenía constancia de quejas contra su gestión en el Consistorio.

Desde la dirección del PP en la Ribera Alta, Rafael Soler agradeció la labor de Carpi en esta década e insistió a atribuir el abandono a motivos «estrictamente personales». Según declaró Soler en el comunicado remitido ayer por parte de la oficina de información del PP en la provincia de Valencia, la decisión de Carpi «constituye un acto de generosidad de Carpi al partido para renovar su estructura y dar paso a nuevas generaciones encargadas de seguir las huellas de un alcalde que ha dejado el listón muy alto a sus precedesores».

Asimismo, apuntó que Alberic ha sufrido un «cambio y un crecimiento» en los últimos años «avalado por la gestión del Partido Popular y el trabajo de Carpi al frente del Ayuntamiento durante sus die años de gobierno».

De este modo, el concejal popular Faustino Sala podría convertirse mañana mismo en primer edil de Alberic cuando se celebre un pleno extraordinario en la localidad.

Además, los populares cimentarían su posición en el Ayuntamiento alberiquense, hasta ahora con una mayoría débil y respaldada por una concejala tránsfuga del PSPV, Desireé García, con la entrada en el equipo de gobierno de los cuatro concejales de Coalició Valenciana.