La gripe A desde las trincheras

FERNANDO GARCÍA-SALA VIGUERPEDIATRA
/REUTERS/
/REUTERS

Ya está entre nosotros la tan temida gripe A H1N1, presente en muchos colegios, residencias, centros de salud, hospitales etc. Los medios de difusión sea televisión o prensa deberían de medir mucho sus informaciones intentando valorar sus consecuencias. No se puede dar prioridad y primera plana a una noticia como por ejemplo la muerte de dos personas tras la administración de la vacuna frente al virus AH1N1 en el inicio de la campaña vacunal ya que sólo conseguirá meter miedo en el cuerpo a las personas que hayan decidido vacunarse por ser pacientes de riesgo o estar en el grupo de personas elegidas por su trabajo social. Por tanto desde el punto de vista sanitario y de las personas que estamos al pie del cañón con el paciente, este tipo de información solo crea desconcierto que genera un aumento de la presión asistencial por no tener clara la disposición a vacunarse, solicitando el consejo del sanitario como último eslabón antes de tal decisión lo que conlleva un aumento de la demanda asistencia por dicho motivo.

Las dos últimas semanas han sido agotadoras para los pediatras ya que la pandemia está afectando sobre todo a los más pequeños de la casa por lo que están acudiendo en masa a las consultas y hospitales para que el profesional diagnostique o descarte la enfermedad. La sintomatología típica de fiebre, dolor de garganta, alteración del estado general, tos con discreta dificultad respiratoria y en ocasiones vómitos, dolor abdominal y diarrea, puede ser producida por la gripe A pero no de forma concluyente ya que también podrían corresponder a cualquier tipo de gripe estacional o viriasis que afecte a las vías altas por lo que el pediatra podrá tener la sospecha clínica pero nunca el diagnóstico definitivo que solo se realizará en pacientes de riesgo en los hospitales de referencia por la posibilidad una vez diagnosticado de ingresarlos si el proceso lo requiere o mandarlos a su domicilio bajo observación médica y con tratamiento antiviral específico.

De momento, 'mucho ruido y pocas nueces', afortunadamente los casos que estamos viendo se están resolviendo sin ningún tipo de problemas en pocos días, solo precisan medicación sintomática con paracetamol o ibuprofeno, algún expectorante, reposo en casa y abundante hidratación ofreciendo zumo azucarados que nos proporcionarán vitamina C y calorías necesarias para ir recuperándonos poco a poco. Desde las trincheras, desde la primera línea de batalla que es donde nos encontramos el personal sanitario, recomendamos tranquilidad, comprensión con los profesionales que en muchos casos están agobiados por el trabajo y diezmados por las bajas de compañeros a los que también les ha afectado la dichosa gripe, al fin y al cabo somos humanos y no maquinas a las que cambiando una pieza siguen funcionando. Intentamos siempre hacer lo mejor para el paciente, no hace falta colapsar los hospitales ya que estos no dan abasto, por favor priorizar la demanda a los casos más graves, por un dolor de garganta no hace falta ir a urgencias. Como primera medida tomemos antitérmicos e intentemos 'sudar' la gripe en casa, pensando en los pacientes más graves que pueden requerir una mayor dedicación del personal sanitario.

Desde las trincheras, seguiremos luchando contra el virus pero necesitamos apoyos de las autoridades sanitarias supliendo las bajas por enfermedad de los profesionales sanitarios y de los medios de difusión evitando ser sensascionalistas con el tema para poder combatir de forma eficaz esta gripe en principio light que estamos padeciendo. Las personas de riesgo se deben de vacunar al igual que las que estamos más expuestas a la acción del virus A H1N1 como el personal sanitario y otros profesionales sociales designados por sanidad como receptores de la vacuna.

Fotos

Vídeos