El hotel Santa Teresa de Río de Janeiro, considerado como uno de los más lujosos de América del Sur, fue atracado. Cuatro hombres armados y encapuchados aprovecharon el cambio de turno para saltar el muro del hotel. Conocían dónde están las cámaras de seguridad y cortaron los cables. Uno de ellos fue reconocido como un antiguo empleado. Al otro ni siquiera le importaba ir a cara descubierta.Durante hora y media los atracadores sometieron a los empleados a punta de pistola, entraron en varias habitaciones y obligaron a los huéspedes, algún español, brasileños, holandeses y estadounidenses hasta...