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Vietto, debut con ovación y ocasión perdida

Vietto controla el balón en su primer partido como valencianista. / juan j. monzó
Vietto controla el balón en su primer partido como valencianista. / juan j. monzó

El argentino juega quince minutos a buen ritmo pero no convierte el 3-1 | «Marcelino no me dijo nada en especial, sabe que le conozco y no hay mucho que hablar en lo táctico», asegura

TONI CALERO VALENCIA.

Activo y dispuesto para arañar todos los segundos posibles, Luciano Vietto corrió la banda cuando Ismael Fernández, preparador físico, le dijo que Marcelino le reclamaba para el partido. Calentaba el argentino junto a Ferran Torres y Nacho Gil, pero al entrenador le pedía el cuerpo el debut de Vietto, que el fichaje se estrenara en Mestalla. Y ahí estaba el '8', enfundándose la camiseta blanquinegra para estrenarse ante su público después de haber completado -sólo- un par de entrenamiento. Vietto fue directo a la lista y luego al césped. Y Marcelino le dio las instrucciones justas porque según el jugador, el conocimiento mutuo hizo el resto: «Sabe que le conozco y no me dijo nada en especial. No hay mucho que hablar en lo táctico y en lo futbolístico».

Lo primero para Vietto fue una potente ovación de bienvenida. Buena señal para un futbolista que ha sonado para el Valencia, de forma constante y en cada mercado, desde 2014. El delantero de Córdoba, la tierra de Kempes, Aimar y 'Piojo' López, se juntó a Rodrigo Moreno para intentar convertir el tercero de su equipo sentenciando al Girona. A Vietto, liviano y eléctrico, le gustó conectar con Gonçalo Guedes, a quién no, y pisó el área en diversas ocasiones cuando el conjunto catalán daba un respiro. La sensación era que, con el Girona arriba buscando el empate, la iba a tener. Y la tuvo.

Mestalla contuvo la respiración, puede que también lo hiciera él mismo cuando sólo Bono se interponía en el camino al gol. No hubo forma porque el disparo se marchó cruzado y Vietto se quedó sin marcar en su bautizo valencianista. «Tuve una ocasión muy clara que no pude convertir. Habría sido un lindo gol y habría servido para darme confianza. Lo importante fue la respuesta del equipo al gol que nos marcó muy pronto el Girona», aseguró Vietto, quien tendrá que esperar, al menos hasta la visita de Las Palmas en Copa del Rey, para poder cantar su primer gol en la presente temporada.

«Ojalá llegue a ser un cuarto de lo que fue Baraja aquí», admite el actual dueño del '8'

No quiso ponerse peros el argentino pese a la oportunidad desperdiciada. «Tuve unos minutos para ir entrando en la dinámica del equipo y acoplándome a la forma de jugar. He notado la ayuda de mis compañeros», destacó Vietto, que hablando en clave grupal hablaba del merecimiento del Valencia para llevarse los tres puntos y lo necesario que era el botín para «mantenerse arriba» después de sufrir dos derrotas consecutivas.

Fue tan rápido el debut de Vietto, presentado el jueves en la ciudad deportiva de Paterna, que el árbitro recogió en el acta una curiosidad que también afecta a Lato. Ni uno ni otro presentó el acta federativa -el canterano acaba de adquirir ficha en el primer equipo- y en su lugar mostraron «el pasaporte y la autorización oficial por parte de la Liga para poder ser alineado en el partido». Lato, por cierto, recibió el '15' en honor al dorsal que llevó en el debut y homenajeando a uno de sus ídolos de infancia, Amedeo Carboni, mientras que Vietto apostó por el '8', número que lució otra leyenda como Rubén Baraja. «Cuando elegí el número enseguida busqué si alguna figura importante había usado este dorsal. Ojalá llegue a ser un cuarto de lo que fue Baraja en el Valencia», decía el argentino al término del encuentro en Mestalla. «Gracias a la afición por el recibimiento. Estoy muy contento por el debut y la victoria del equipo», sentenció Vietto, que se congratula de pelear con Zaza, Rodrigo y Mina por un puesto en lo que considera una «competencia muy sana» dentro de la plantilla.

Al jugador que creció en Paterna como mediocentro no le sienta nada mal el '9' del Girona. Portu volvió loca a la defensa del Valencia en los primeros veinte minutos. A Nacho Vidal, a Garay, a Paulista... Un portento físico como complemento ideal a Stuani que ya suma seis goles en Liga con el de ayer en Mestalla. Portu cabeceó perfecto y acto seguido pidió perdón. «Aquí se han portado muy bien conmigo. Desde pequeño he estado aquí, no me ha faltado nada y por eso pedí disculpas», explicó Portu, murciano y con cinco años en la cantera del Valencia.

El ahora delantero del Girona no sólo marcó el gol, porque durante la segunda mitad, su entrenador le mandó a la banda derecha y desde ahí también supo crear peligro. Un balón suyo dio origen al testarazo de Stuani que hizo volar a Neto. Portu se fue sin victoria, pero con el resto de todo el valencianismo.

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