http://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg
Fútbol | Valencia CF

El Valencia CF, prisionero de un déficit de 60 millones

Murthy, el día que presentó a Fabián Orellana/Juanjo Monzó
Murthy, el día que presentó a Fabián Orellana / Juanjo Monzó

El club se vería abocado a vender a jugadores de poco coste o amortizados para lograr beneficios y equilibrar el balance | Otra operación como la de Enzo Pérez aumentaría las pérdidas en una entidad que de cada euro que factura pierde 1,57

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

La radiografía económica del Valencia CF a día de hoy es preocupante. Ante la falta de ingresos, el camino conduce a los números rojos en el próximo presupuesto. Una situación muy complicada para un club que se vendió por culpa de la crisis financiera que atravesaba.

A día de hoy, la previsión de ingresos supera por muy poco los cien millones de euros. Estar alejado de los puestos de la Liga de Campeones adelgaza los ingresos hasta unos pobres seis millones de euros. La renovación de los pases no despierta pasión y el capítulo de patrocinios y publicidad rondará los 16 millones ante la falta de marcas comerciales que se suban a un proyecto ganador. Sin Europa es muy complicado engordar la caja. Draper cifró en 10 millones por temporada la aportación de un patrocinador principal. La realidad lo ha dejado en tres millones.

Más Valencia CF

Los derechos de televisión se han convertido en la gallina de los huevos de oro, pero el Valencia se ha quedado estancado en esa carrera. La mala clasificación deportiva de las dos últimas temporadas ha lastrado el plan de negocio y para el próximo presupuesto se prevén 66 millones de euros, casi los mismos que esta temporada. En cambio, el Atlético de Madrid, que hace tres años cobraba menos dinero que el club de Mestalla, se dispara hasta los 100 millones de ingresos por televisión.

En el otro lado están los gastos, muy por encima de lo que hay en la caja. A día de hoy, sólo en costes y amortización de plantilla, suben hasta los 110 millones -el coste de los jugadores es superior al conjunto de los ingresos-. A partir de ahí, el resto de apartados más los gastos financieros llegan hasta los 161 millones aproximadamente, por lo que el resultado negativo rondaría los 59,6 millones. Un déficit presupuestario que el Valencia no puede soportar.

La temporada pasada Lim ya tuvo que poner en venta a sus mejores jugadores para equilibrar el balance económico. El plan, si no hay otra fórmula de ingresos como una nueva ampliación de capital, pasaría por la venta de jugadores de poco coste de adquisición o que ya estén amortizados para así obtener beneficios. En ese paquete entran futbolistas como Parejo o los canteranos. Ahora mismo, Gayà y Soler son los futbolistas con más mercado del Valencia, aunque venderlos sería un torpedo en la línea de flotación de un club en el que la credibilidad de su propietario está muy debilitada por sus últimas decisiones.

Lo que el Valencia no puede asumir son nuevas operaciones como la de Enzo Pérez -vender por debajo de su coste neto- ya que las pérdidas aumentarían. El argentino se ha ido a River por 2,5 millones cuando el Valencia pagó 25. El coste de inversión de la actual plantilla ronda los 200 millones, un dinero que no se ajusta a lo que realmente valen ahora los jugadores.

El problema es que los equipos interesados en futbolistas del Valencia asfixian la negociación conocedores de las necesidades económicas del club de Mestalla y de la urgencia por desprenderse de futbolistas que no cuentan para el proyecto de Marcelino.

La ampliación de capital es una de las opciones para que el Valencia recupere salud económica, aunque la operación debería ser de tesorería y no un cambio de créditos por acciones, como hizo Lim hace unos meses.

En el informe de gestión de cara al presupuesto de la temporada pasada, la auditoría ya reflejaba que al mantenerse el coste de la plantilla en niveles muy similares a los de la anterior campaña, «la sociedad (Valencia CF) espera alcanzar el equilibrio en su cuenta de resultados gracias al beneficio por el traspaso de jugadores». Esta es la hoja de ruta que se prevé para el Valencia actual si el apartado de los ingresos no aumenta por otras vías, como puede ser una nueva ampliación de capital. El problema es que los beneficios sólo se pueden conseguir de aquellos jugadores que ya estén amortizados o que hayan costado cero. Anil Murthy se enfrenta a un inicio de mandato complicado en lo económico. El último ejercicio publicado ya se cerró con un déficit de 31 millones de euros por la provisión de la multa de Bruselas y la sanción de Hacienda. El plan de negocio de Lim se tambalea.

Fotos

Vídeos