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El socio del Valencia CF quiere los partidos en Mestalla el domingo a las doce o a las cuatro

El socio del Valencia CF quiere los partidos en Mestalla el domingo a las doce o a las cuatro

Los mejores registros, sin importar si era miércoles laborable y por la tarde, se obtuvieron esta campaña contra el Real Madrid (94%) y Barcelona (96%). El Valencia lamenta que en los 19 partidos disputados la pasada temporada haya tenido catorce horarios diferentes

JUAN CARLOS VALLDECABRES

A los que tuvieron una infancia estudiantil ligada a la EGB, cuando se les pregunta por el horario tipo en que recuerdan de juventud los partidos del Valencia en Mestalla, el del sábado a las diez y media de la noche seguramente les traerá algún momento de nostalgia. Aquellos eran partidos que empezaban un día y terminaban otro, con el complicado trabajo periodístico que eso supone. El programa estaba bastante definido: ir al fútbol, cena de bocata en el estadio y luego, contento o contrariado según acabara la cosa, a disfrutar de la noche valenciana. Los tiempos cambian. Para decidir antes la hora de un encuentro, había que tener en cuenta cuál era el gusto de la propia afición, qué opinión tenían los directivos -sobre todo el presidente- y hasta qué supersticiones salían al respecto desde el propio vestuario. Nada de eso sucede ahora. El Valencia, según hace una semana se encargó de recordar cuando presentó su nueva campaña de abonos, ya no pinta nada. Lo que prima es la cantidad de usuarios de los mercados orientales que pueden pinchar en su televisor ese partido. Y como el dinero es lo que manda, no queda otro remedio que adaptarse a lo que decide al respecto la LFP, que es quien ha vendido el producto y por el que paga, y muy bien por cierto, a los clubes. Por eso si hay que jugar a la una de la tarde un sábado, se juega.

Cuando en el presupuesto de cada temporada, lo que se ingresa por televisión viene a ocupar en torno a un 50% o más del total, poco se puede hacer. Esta partida es cinco veces mayor de lo que se genera, por ejemplo, por venta de abonos (10,4 millones).

Se puede uno quejar sí, pero sin mucho alboroto. El Valencia lo ha hecho en alguna que otra ocasión cuando desde Madrid le han encasquetado una hora que produce rechazo entre su público. Lo curioso del caso es que la LFP penaliza a aquellos clubes que no consiguen llenar el 'tiro de cámara' (el plano donde enfoca la televisión), lo que obliga entonces a los equipos a ingeniárselas -rebajar precios- para compensar este cruce de intereses.

Al Valencia, en su caso, el jugoso premio del pastel de la televisión le ha llegado precisamente en sus horas más bajas deportivas. Y eso también influye, a falta por ejemplo de que se distribuya oficialmente lo que se percibirá el próximo curso al haber acabado éste duodécimo. Cuando hace una semana el director de marketing, Damià Vidagany, expuso los datos de afluencia de espectadores, pasó casi de puntillas sobre la decisiva influencia que tiene que el equipo, en lugar de estar coqueteando por los puestos nobles, pelee por el barro. Aún así, a la hora de analizar los datos que se han registrado este año y a lo que se ha acogido el Valencia para diseñar la campaña 2017-18 de pases, eso de jugar un domingo a las 12 horas supone un atractivo muy sugerente para la parroquia blanquinegra, casi tanto como el tradicional del domingo a las 16/16.15 horas. Más público juvenil e infantil en la grada, de ahí que se haya apostado fuerte por incentivar con precios muy atractivos este mercado.

Cuando lo que persigue el Valencia es indudablemente frenar la caída de socios, lo que se descubre es que la dispersión de horarios a la que parece haberle cogido gusto Javier Tebas lo único que provoca es malestar y falta de interés. Que en 19 jornadas de Liga el Valencia haya tenido en Mestalla hasta 14 horarios diferentes es poco menos que jugar a la ruleta rusa a la hora de sacarse el abono, sin saber si por trabajo u motivos familiares se va a poder ir. La sospecha de que el socio, en general, se ha cansado es una reflexión con cierta lógica. Más de la mitad, según el estudio que hizo el Valencia, se sacan el pase por fidelidad aunque luego no vayan. Un Valencia-Real Madrid y un Valencia-Barcelona, sin tener en cuenta ni el día (miércoles en el primer caso) ni la hora (18.45 horas), supone el gran atractivo. Da igual que el Valencia reciba a Cristiano y a Messi y compañía siendo el decimoquinto de la tabla, como ha ocurrido esta temporada. No se llenó, pero el porcentaje de asistencia se disparó hasta el 94% y 96% respectivamente. El tercero en el ranking fue el Atlético de Madrid (90%), con el mencionado horario de domingo a las 12 horas, propicio para un tipo de público diferente al que puede acudir, por ejemplo, un lunes a las 22 horas (ante la UD Las Palmas) o un domingo a las 20.45 horas (54% contra el Sevilla, día con lluvia).

El Espanyol, por tomarlo como referencia, fue el rival que también jugó a las doce del mediodía y que logró un aceptable 76% de asistencia de espectadores. Y el Valencia en aquella jornada llegaba, ya con Voro en el banquillo, al borde del descenso (17º). En el lado negativo de la balanza, y pese a que es un horario que ha sido más habitual (5 veces), se encuentra el Valencia-Osasuna, con todo decidido y un rival ya de Segunda.

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