Las Provincias

El recuerdo de Tendillo inquieta al Real Madrid

 El gol salvador. Miguel Tendillo marca el gol que salvó al Valencia del descenso a Segunda en 1983 e impidió que el  Real Madrid fuese campeón de Liga. :: desfilis
El gol salvador. Miguel Tendillo marca el gol que salvó al Valencia del descenso a Segunda en 1983 e impidió que el Real Madrid fuese campeón de Liga. :: desfilis
  • El club del Bernabéu no quiere que el domingo en Málaga se repita el desenlace de Valencia en 1983: perdió la Liga y sólo necesitaba un punto

  • Evitó un alirón blanco y estuvo en los fracasos de Tenerife

El madridismo transita estos días en un ambiente de euforia en el que sólo inquietan dos palabras: Valencia y Tendillo. El Luis Casanova, hoy Mestalla, ha sido el único escenario que ha visto al club de la Castellana perder una Liga cuando precisaba sumar un sólo punto a domicilio. El protagonista de aquella tarde del 1 de mayo de 1983 fue sin duda el central de Moncada. Marcó el tanto que salvó del descenso al Valencia en una complicada carambola y concedió el campeonato al Athletic de Clemente.

«Recuerdo que hubo mucha tensión, porque al inicio de la segunda parte estábamos descendidos», señala Miguel Tendillo: «Fue un partido complicado. Una de las imágenes que tengo guardadas es la de Castellanos saliendo del banquillo a falta de diez minutos. '¡Estamos salvados, estamos salvados!', repetía». Pero no. Al Valencia y a su afición todavía les quedaba un rato de sufrimiento: «Al final tuvimos un poco de suerte, ellos gozaron de un par de buenas ocasiones par haber empatado. Pero es que para ganarle al Real Madrid lo has de hacer todo perfecto y tener fortuna».

Miguel Tendillo habla de los días previos. De cómo se vivieron en Valencia y de la presión que se ejercía desde la capital de España. «Se hizo muy largo porque hubo parón entre la penúltima jornada y la última. Durante esa temporada, la gente nos increpaba por las calles, pero conforme se acercaba el partido contra el Real Madrid, nos animaban. Siempre ilusiona ganarle al Real Madrid», señala. «Desde allí hubo futbolistas que declararon en entrevistas que deberíamos haber espabilado antes y no habríamos tenido la necesidad de puntuar contra ellos. Creo que fue Ángel quien habló en ese sentido», relata.

«Nosotros teníamos ganas de que empezase el partido, porque estábamos convencidos de que podíamos sacarlo adelante», asevera Miguel Tendillo, quien añade: «De lo que no estábamos tan convencidos fue de que luego se dieran los resultados. ¡Es que era una auténtica carambola! Pero sucedió».

La historia de aquel 1 de mayo de 1983 es de sobra conocida por el valencianistmo. El gol de Tendillo en el minuto 39, una férrea defensa, los paradones de Bermell y dos tiros al poste por parte de los madridistas obraron el milagro. Eso y la abultada derrota de Las Palmas en casa contra el Athletic, que ganó la Liga y envió a los canarios a Segunda. Las derrotas del Racing en el Calderón y el Celta en Valladolid también les condenaron y contribuyeron a la salvación de los de Mestalla.

«Tengo recuerdos vagos de lo que ocurrió en los instantes inmediatos al final. Nosotros fuimos pasto de la euforia. Habíamos sufrido mucho. Yo iba de un lado al otro del campo abrazando a todo el mundo», comenta Tendillo cuando se le pregunta sobre la reacción de los jugadores del Real Madrid: «Durante el partido no nos decíamos nada. Las caras de tensión ya hablaban bastante. De lo que sí me acuerdo es de ver a alguno de ellos cabizbajo. Santillana tenía lágrimas en los ojos».

Declaraciones del árbitro

Una curiosidad de la época y que demuestra a los árbitros de ahora que hablar en público no es nocivo para su salud, es que el colegiado del encuentro lo hizo a su conclusión. «¿Tensión? La lógica de un partido de estas características y tan competido como ha sido. Los dos equipos se jugaban mucho», indicó Jiménez Madrid, del comité murciano, en declaraciones recogidas en la edición de LAS PROVINCIAS del 2 de mayo de 1983.

Tendillo luego fichó por el Real Madrid y hubo quien le afeó aquel gol. «Algunos empleados me dijeron que no deberían haberme fichado, que les había jodido una paga extra», recuerda. Al final de su etapa blanca, vivió de refilón (los titulares eran Sanchis y Rocha) los desastres madridistas ante el Tenerife de Jorge Valdano. Otro dato que inquieta en el Bernabéu al estar Michel en el banquillo del Málaga.

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