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«Estoy orgulloso de haber sido capitán de los dos equipos de la ciudad. Cada derbi es especial y diferente»

David Navarro, enfrente del campo del Acero, el club donde comenzó su carrera. :: / JESÚS SIGNES
David Navarro, enfrente del campo del Acero, el club donde comenzó su carrera. :: / JESÚS SIGNES

David Navarro, exfutbolista del Valencia y el Levante, presenciará este encuentro por primera vez fuera del terreno de juego

ALBERTO MARTÍNEZ VALENCIA.

Vivió siete derbis sobre el césped. Hoy, por primera vez, presenciará un partido entre el Valencia y el Levante como exfutbolista. Le resultará extraño. Seguro. El pasado 22 de diciembre, David Navarro anunció que colgaba las botas. El de Puerto de Sagunto, a sus 37 años, entendió sus problemas de espalda como una señal. Atrás, ni más ni menos que 17 temporadas en la élite. Por delante, una nueva etapa como secretario técnico del Alcorcón, el equipo en el que ha dicho adiós a los terrenos de juego. Pocas cosas cambiaría de su carrera deportiva, aunque en absoluto se le caen los anillos por admitir que se equivocó en el sonado incidente con Burdisso. Esta noche disfrutará del partido como espectador y sin poder posicionarse de ningún lado. No en vano, ha portado el brazalete blanquinegro y azulgrana.

-¿Es difícil colgar las botas?

-En mi nueva etapa, en la que tengo que ir a ver partidos, echas de menos estar dentro del campo. Es lo que más cuesta. Nunca me ha cansado competir.

-¿Cómo es su nueva vida?

-Combino Madrid y Valencia. Estoy dentro de la secretaría técnica del Alcorcón y me dedico a mirar jugadores para el primer equipo. Viajo mucho en coche. Estoy viendo entre cuatro y cinco partidos cada fin de semana. Estoy contento porque sigo ligado al fútbol, que es algo que me gusta. Pero estoy adaptándome a ello. Cambia mucho.

-También tiene el título nacional de entrenador.

-Sí. Y este mes empiezo el curso de director deportivo. Nunca me he decidido por una rama. Siempre decía que me gustaría seguir ligado al mundo del fútbol, pero no tenía claro cómo. Ahora he dado el paso porque se me ha presentado esta oportunidad. Me está gustando la secretaría técnica, pero no descarto que en un futuro pueda ser entrenador.

-¿Por qué no ha aguantado en activo hasta final de temporada?

-He tenido un problema de espalda, una hernia. He sufrido bastante, con infiltraciones y demás. Llevaba dos meses fuera del equipo y podían ser muchos más. Cuando no me siento importante en un equipo por una lesión y el club me presenta la oportunidad de estar en la dirección deportiva, me planteo un futuro con la edad que tengo. Y era el momento de dar el paso. Tengo contrato de dos temporadas y media.

-¿Le gustaría volver a trabajar en un club de Valencia?

-Por supuesto. Soy valenciano, he estado en los dos clubes y me gustaría estar aquí en un futuro.

-¿Qué balance realiza de su carrera deportiva?

-Me siento afortunado por haber podido ser capitán de los dos clubes de Valencia, tanto del Levante como del Valencia. También he tenido la fortuna de ganar títulos. Con el Valencia he ganado la Liga, la UEFA, la Supercopa... Estoy muy contento. El 75 por ciento de mi carrera ha sido en Valencia y eso también es una suerte porque no me he tenido que mover y he estado con mi familia siempre. Ha sido una carrera muy bonita y para mí exitosa. Quitaría algunas cosas, pero todos cometemos errores. En 17 años es lógico.

-¿Qué ha sido lo mejor y lo peor?

-El peor momento es el altercado que tuve el día del Inter. Ese es el que borraría de mi carrera sí o sí. Lo demás son lances del juego. Pero ese altercado lo borraría de mi carrera por lo que fue y por lo que me marcó en los años posteriores. Y de las cosas bonitas, destaco los títulos con el Valencia, jugar en Europa League con el Levante y la salvación del año pasado con el Alcorcón. Conseguir en el último partido la salvación se acerca mucho a un título. Sufrí mucho durante la semana por la responsabilidad de salvar al equipo.

-También era capitán en el Alcorcón.

-Sí. Excepto en el Mallorca, donde estuve dos años cedido, en el resto de equipos fui capitán. En Suiza también.

-Habla de Burdisso. En 2007, al acabar el encuentro entre el Valencia y el Inter de Milán, le propinó un puñetazo en la casa. ¿A partir de ahí, arrastró la etiqueta de futbolista agresivo?

-Por supuesto que sí. Eso me marcó muchísimo.

-¿Por qué hizo aquello?

-En el momento en que entré en el vestuario, ya estaba arrepentido. Luego, con el paso del tiempo, te das cuenta de lo que ha sido esa jugada y de lo que te está marcando. No estaba jugando, estaba en el banquillo. Es algo que no piensas. Si lo piensas, no lo haces. También era joven. Ahora uno es más maduro.

-¿Se ha considerado un defensa duro?

-Soy un central duro. Lo reconozco. Nunca he ido a lesionar a ningún compañero. De hecho, nunca he lesionado. Pero sólo conozco a cuatro centrales que no son duros. Con duro no me refiero a maldad ni a hacer daño, sino a entrar fuerte al balón.

-¿Cómo vive la rivalidad entre el Valencia y el Levante?

-Es una rivalidad que va a más. Todo viene porque el Levante ha crecido como club. El club ha dado un paso al frente y ahí se ha empezado a notar un derbi incluso igualado en resultados. Cuando he estado en el Levante, en casa hemos ganado todos, pero en Mestalla era difícil. En Mestalla empatamos uno y el resto los perdimos.

-¿Valencia necesita derbis así?

-Los he vivido desde las dos partes y es muy bonito. Siempre que sea una rivalidad sana, es muy bonito.

-¿Recuerda alguno en especial?

-Cada derbi es especial y diferente. Tanto siendo jugador del Valencia como del Levante son partidos especiales. Estoy orgulloso de haber sido capitán de los dos equipos de la ciudad.

-Ha participado en etapa históricas tanto en el Valencia como en el Levante. ¿Ha percibido más cariño en alguno de los dos clubes?

-No. Diría que por igual. Es verdad que al principio en el Levante costó un poco por mi pasado valencianista. Pero fue cuestión de poco tiempo. Enseguida la afición estuvo conmigo.

-En 2011 se marchó al Neuchatel, pero tu experiencia en Suiza fue corta y recaló en el Levante.

-Fue una locura. El presidente iba con su seguridad privada, que iba armada. Fueron seis meses que tiré a la basura a nivel profesional. Seis meses que no sirvieron de nada. Pero fue una experiencia nueva y guardo amigos en Suiza con los que sigo en contacto.

-Fue su primera y última aventura en el extranjero. ¿Por qué?

-Tampoco surgió la oportunidad. Cuando volví de allí tenía varios equipos de Primera División y quise ir al Levante porque quería estar cerca de la familia después de una etapa difícil en Suiza. Y esos cuatro meses en el Levante se convirtieron en cinco años.

-¿La eliminación de la Copa del Rey puede pasar factura al Valencia esta noche?

-Físicamente va a bajar el Valencia porque la exigencia ha sido mucha. Y el golpe psicológico se puede notar. Le puede afectar anímicamente al principio. Le puede costar un poco meterse en el partido, pero enseguida se va a activar seguro. El Valencia tiene grandes jugadores que han estado en esas situaciones. El derbi es un partido importante y especial y no creo que le vaya a pasar mucha factura.

-El Valencia lleva seis derrotas consecutivas, mientras que el Levante sólo ha logrado una victoria en las 17 últimas jornadas. ¿Cuál de los dos equipos necesita más ganar?

-Ahora mismo el Levante. El Valencia está en puestos de Champions. Al que más le urge es al Levante, que tiene más necesidad de puntos por la situación en la que está. No pronostico ningún resultado porque es difícil en un derbi.

-¿Y si tuviera que elegir?

-No elijo, porque quiero a los dos equipos.

-¿Qué le parece la tendencia del Valencia con Peter Lim como propietario?

-Necesitaba a alguien con dinero para sanear las cuentas. Al principio fue un poco caótico a nivel deportivo, pero creo que ahora han acertado y las cosas se han reconducido. Ahora el club ha vuelto a la normalidad. El Valencia está compitiendo en puestos de Champions, que es donde se merece estar. A toro pasado, es muy fácil ver lo bueno y lo malo. Pero tiene que ser difícil estar en esa situación y hacer las cosas bien cuando es todo nuevo. Cuesta conocer a esta afición, que es exigente. Y aclimatarse al Valencia y a la Liga española tiene un proceso. Ahora han conseguido una estabilidad a nivel deportivo.

-¿Ha sido fundamental huir de experimentos y apostar por un entrenador con bagaje como Marcelino?

-Que tenga esa trayectoria y experiencia como entrenador es importante. Es difícil dirigir un club grande sin tener una experiencia en otros equipos o una larga trayectoria. Marcelino está haciendo las cosas fenomenal. Está sacando mucho partido a los jugadores. Y la clave también está en haberle dejado elegir los futbolistas a él. Ese equilibrio entre directiva y entrenador para hacer los fichajes es clave.

-¿Hay necesidad de títulos en el conjunto blanquinegro?

-Más que nada, necesita meterse en Champions, ser fuerte otra vez en España porque lleva muchos años sin serlo y sentirse respetado cuando va a cualquier estadio. Ahora eso lo ha conseguido y es lo que le hace falta a un club como el Valencia.

-El Levante, por su parte, decayó tras un inicio sensacional de Liga.

-El Levante empezó muy bien, con la inercia de Segunda. Pero hay que tener paciencia porque hay muchos jugadores que no han jugado en Primera y eso cuesta. He visto partidos del Levante este año en que ha merecido ganar y ha perdido. La Liga no espera y puede pasarle factura. Pero yo creo que se han reforzado bien ahora. Con la recuperación de Roger y los fichajes, el equipo va a mejorar seguro.

-Una de las incorporaciones es Rubén Rochina, de Puerto de Sagunto como usted.

-Sí. Alguna vez ha venido a mi campus y nos hemos ido juntos de vacaciones. Hay una amistad. Es un grandísimo jugador. Tiene una zurda de lo mejor de Primera. Creo que el Levante va a disfrutar de él durante tiempo. Le va a dar mucho al Levante.

-¿Qué le dijo?

-Le he dicho que llega a un club que es como una familia, donde se va a sentir muy a gusto. Y le he apretado para conseguir el objetivo de la salvación. Tiene que dar el máximo para ayudar al equipo.

-A pesar de llegar a la élite del fútbol, conservó las mismas aficiones que cuando era un adolescente. ¿Se ha considerado un futbolista atípico?

-Todo viene porque, durante 13 años de mi carrera, he estado en Valencia, en mi casa, con mi familia y mis amigos de siempre. Por ser jugador de Primera, mi vida no ha cambiado. A nivel económico cambia, pero lo demás sigue siendo lo mismo. Mis amigos son los mismos que cuando tenía 14 o 15 años.

-¿Recuerda su primer sueldo?

-Si, claro que me acuerdo. Fueron 40.000 pesetas en el filial del Valencia. Vengo de una familia humilde y lo utilizábamos para comprar cosas que necesitábamos en casa.

-Los toros, la caza y la pesca han estado muy presentes en su vida.

-Siempre se me relacionó con la caza, pero fue un período muy corto. Ahora me gusta más la pesca. He tenido una época en la que he salido mucho con barca, aunque ahora ya no tanto. Y los toros me gustan mucho. Tanto en la plaza como en la calle.

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