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Fútbol | Valencia CF

Murthy convulsiona al valencianismo

Anil Murthy, en una comparecencia de prensa en Mestalla. / Jesús Signes
Anil Murthy, en una comparecencia de prensa en Mestalla. / Jesús Signes

El presidente carga contra los anteriores dirigentes del club | En un hecho sin precedentes y a dos días de una Junta que iba a ser pacífica, el comunicado defiende la gestión de Lim de una manera desaforada

Juan Carlos Valldecabres
JUAN CARLOS VALLDECABRESValencia

Con el equipo yendo como un avión y a tan sólo dos días para celebrar lo que debía ser una Junta de Accionistas alejada del tiroteo habitual, el presidente del Valencia CF, Anil Murthy, se encargó ayer de dinamitar la paz social en la que parecía estar instalada la entidad en los últimos cinco meses. Nada mejor que calificar de "falsos aficionados", sin concretar, a aquellos que en algún momento se han mostrado contrarios a la gestión de Peter Lim y responsabilizar por otra parte a los "gestores anteriores de los problemas graves" para despertar el sentimiento de confrontación que durante tanto tiempo ha caracterizado al valencianismo.

La exposición de un duro e inusual comunicado a favor de la gestión de la labor de Meriton, bajo la protección del escudo del Valencia y con las reflexiones descarnadas de quien hasta hace poco ejercía profesionalmente como diplomático, puso poco menos que a los pies de los caballos a buena parte de los miembros del club. De Mateo Alemany, que prefirió guardar silencio al respecto, se asegura por ejemplo que no compartía la idoneidad de este inesperado proyectil, precisamente pocas horas antes de que en los juzgados se vieran las caras los abogados de Meriton y de Miguel Zorío por esa demanda contra la última ampliación de capital promovida por Meriton.

Bajo el epígrafe "Meriton salvó al Valencia CF del colapso y lo está volviendo a hacer grande", el presidente blanquinegro hace una desmedida defensa del máximo accionista y lo hace con la misma contundencia con la que distingue entre "falsos" y "verdaderos" aficionados y con la que, también, recupera un discurso conocido: "Egos fuera de lugar, mala administración y errores cometidos por gestores anteriores llevaron gradualmente a este club a problemas graves".

La intención del editorial -algo que nunca se había etiquetado así- es bastante clara. Dedica más de la mitad de sus párrafos a abrir fuego a diestro y siniestro y en diversos ámbitos, sin poner límites en el tiempo para aquellos que de alguna forma pudieran llegar a sentirse afectados. Desde su referencia constante a aquellos falsos aficionados "de distintos sectores" que han intentado "dominar las noticias sobre el VCF y han vendido noticias falsas y mentiras a nuestros verdaderos seguidores", hasta la mención de que los anteriores dirigentes causaron el desastre por las "deudas extremadamente altas, un estadio inacabado con más de una década de antigüedad, Porxinos, problemas fiscales y multas de la UE".

Va más allá Murthy a la hora de plasmar negro sobre blanco estas reflexiones que deben contar con la aprobación del dueño. En esa línea de defensa-ataque que como estrategia utiliza para fortalecer su primera exposición ante la Asamblea como presidente, no duda en acusar de aprovechamiento personal a esos 'indeterminados' personajes. "Algunos valencianos se aprovecharon de este club, a menudo para su satisfacción personal, a menudo por dinero, pero sin duda con la intención de beneficiar a un círculo muy reducido de personas".

Con ocho recientes despidos a sus espaldas (Alesanco, Luis Cervera, Damià Vidagany, Javier Escribano, Adrià Soria, Amadeo García, Santiago Jato y María Ángeles Mena) -algunos todavía sin acuerdo económico-, Murthy viene a justificar el motivo de esta decisión. "Muchas personas fueron contratadas cuando no había trabajo". "La situación -prosigue- era tan mala que el VCF no podía pagar los salarios de los jugadores. La Academia VCF se estaba desangrando. La mayoría de la gente, especialmente los aficionados, sufrió", para sentenciar después: "El VCF casi se muere".

Ayer quedó clara la constatación que este consejo de administración va a dar una vuelta de tuerca a su política de aislamiento. Precisamente y de cara a la Asamblea, este periódico solicitó que alguna voz autorizada expusiera públicamente el balance de este cuarto ejercicio de Lim. El club respondió con una negativa a esta petición diciendo que todo lo que se iba a decir se diría directamente a los accionistas en la Junta. Murthy no sólo regateó su propia táctica sino que ahora advierte que esta iniciativa de los 'editoriales' van a continuar -así se evitan preguntas- porque "explicaremos a nuestros verdaderos aficionados la verdad acerca de cómo Meriton salvó a este club del daño casi irreparable causado por las gestiones anteriores y lo ha llevado a su exitosa situación actual".

Lim, según quería recordar el presidente, "invirtió más de 200 millones de su propio dinero para salvar este club. Ninguno de los 'falsos aficionados' que pretenden defender este club de Meriton y de Peter Lim puso dinero para salvar esta institución".

Pese a que en Mestalla se vivió con cierta asiduidad la temporada pasada el 'Peter vete ya' -llegó a ser un amplio sector del público el que lo cantó- y que siempre se ha defendido públicamente el interés de Meriton de devolver al club al pasado más glorioso, Murthy pasa por alto los dos duodécimos puestos cosechados en las últimas temporadas. "Los 'falsos aficionados' han impulsado la historia de que el VCF siempre ha tenido excelentes récords deportivos antes de Meriton y que siempre debe estar en el top 4. Esto está lejos de la verdad. En los últimos 20 años, el VCF estuvo en el top 4 solo el 50% de las veces".

Y responsabiliza poco menos que al entorno de esos pinchazos en las dos últimas campañas, calificando esta supuesta acción con el objetivo de perjudicar a Meriton de "cobarde y desvergonzada". "Algunos de estos 'falsos aficionados' sabotearon la atmósfera en el vestuario. Atacaron el autobús del equipo y amenazaron a nuestros jugadores. En Mestalla, trataron de intimidar al equipo en lugar de ayudarlos como lo harían los verdaderos seguidores. Este intento cobarde y desvergonzado de debilitar a Meriton no funcionó y no funcionará". Por último ensalza los fichajes de Marcelino y Alemany y recuerda curiosamente la necesidad de "estar unidos".

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