Las Provincias

«Muñiz ha demostrado de forma solvente que puede entrenar en Primera»

Vicente Moreno, durante un partido del Nàstic esta temporada. :: Avelino Gómez
Vicente Moreno, durante un partido del Nàstic esta temporada. :: Avelino Gómez
  • El valenciano, que pasó por la cantera granota, fue una de las opciones para el banquillo cuando salió Alcaraz: «No se pudo llegar a un entendimiento»

  • Vicente Moreno. Exentrenador del Nàstic de Tarragona

El pasado miércoles, Vicente Moreno fue uno de los 17 exfutbolistas que se vistió la camiseta del Levante Veteranos durante el encuentro ante el Castellón. Su última aparición en el equipo se produjo hace más de tres años. El valenciano dimitió como entrenador del Nàstic de Tarragona a finales de diciembre, por lo que vuelto a su localidad, Massanassa, para compartir todo el tiempo posible con su familia. Mañana, con el corazón partido, estará en Orriols presenciando el choque entre los granotas y el cuadro catalán.

¿Cómo vivirá el encuentro?

Hace unas semanas estaba entrenando al Nàstic y tenerlo que ver desde fuera resulta extraño. Y si encima juega contra el Levante, hay una situación difícil. Intentaremos verlo desde la parte profesional, analizando de forma fría a ambos equipos. Que gane el que más se lo merezca.

El Levante lidera con autoridad la clasificación, mientras que el Nàstic marcha último.

Si estuviéramos en otra categoría, ya prácticamente podríamos dar un resultado claro a favor del Levante, pero la Segunda División es la categoría más impredecible que existe. Tampoco hay tanta diferencia entre unos equipos y otros. El Levante, con el resto de equipos, puede ser que tenga algo de diferencia porque ha realizado un trabajo a conciencia a la hora de hacer la plantilla. Tiene una riqueza táctica y en cuanto a registros que le hacen el equipo más difícil de la categoría.

¿Se puede considerar al Levante como el Barcelona o el Real Madrid de la Segunda División?

Es difícil, porque Madrid y Barcelona es una historia aparte. Si queremos buscar una similitud, el Levante sería el más parecido. La normativa nueva, por la que tienes una ayuda por el descenso, te da una pequeña ventaja. Y si además, como el Levante, esa pequeña ventaja la aprovechas muy bien a la hora elegir entrenador y confeccionar la plantilla, hay una diferencia notable con el resto de equipos. Pero incluso al Levante, para ganar en esta categoría, le cuesta. Muchos partidos los ha ganado por una diferencia de un gol.

¿El Levante podría mantener la actual base deportiva en Primera?

Al final no hay una fórmula que funcione de forma de matemática. El entrenador ha demostrado de forma solvente en los últimos años que puede entrenar en Primera División. Sería acertado darle continuidad. Yo creo que hay jugadores que, en los últimos años, en Segunda División, se han ganado una oportunidad en Primera. Evidentemente, cuando cambias de categoría, tienes que intentar tener jugadores con experiencia en esa categoría. Pero sin volverse locos, el Levante perfectamente puede dar continuidad a lo que tiene.

¿Por qué decidió dimitir como entrenador del Nàstic?

Al final uno tiene que ser consecuente y hay que buscar soluciones. Cuando uno toma una decisión de es tipo, también es de forma consensuada con el club. Y entre todos vemos que la mejor opción es esa. Lo mejor era hacer cambios. Teníamos identificados de forma clara los problemas que teníamos y qué le hacía falta al equipo y creo que se ha actuado bien en el mercado de invierno. De hecho, los cuatro jugadores que se ha firmado están jugando prácticamente desde el minuto uno. Ahora mismo es un equipo difícil de batir y ha optado por hacer un juego algo más directo que antes.

Promoesport, la agencia de representación que defiende sus intereses, posee un paquete accionarial del Nàstic. ¿Cómo ha gestionado esa curiosa situación?

Puede ser una situación difícil, pero no hemos tenido muchos problemas. Nunca ha habido ningún problema con ellos a la hora de hacer alineaciones o convocatorias. Siempre he tenido ayuda. También te da acceso a ciertos jugadores que de otra forma no tienes. Como todo en la vida, tiene ventajas e inconvenientes.

¿Tras el adiós al Nàstic, cuáles son sus perspectivas de futuro?

Quiero seguir entrenando. Estos meses que de forma obligada tienes que parar me servirán para analizar otras cosas, ver otros tipos de entrenamiento... Tampoco sabe uno qué va a pasar mañana. No puedo entrenar aquí, pero podría entrenar en el extranjero. Hay que estar preparado para lo que pueda surgir.

En octubre de 2015, cuando el Levante despidió a Lucas Alcaraz, usted fue una de las alternativas.

La temporada pasada, cuando se dio la circunstancia de la salida de Lucas Alcaraz, se estuvo hablando el tema. Al final tampoco era una cosa que dependía de mí, porque pertenecía al Nàstic y entiendo que cuando uno tiene un contrato es para cumplirlo. No te toca de forma directa decidir las cosas. Al final no se pudo llegar a un entendimiento y no pudo ser. Pero el hecho de poder sonar alguna vez para el Levante es motivo de orgullo para cualquier entrenador y para mí, que soy de aquí y estuve en las categorías inferiores del Levante. Siempre es bonito que se den este tipo de situaciones.

¿Y el pasado verano se produjo algún contacto?

Que yo sepa, no. Conmigo directamente nadie del Levante se puso en contacto. Yo creo que el Levante tuvo muy claro desde el principio que quería que su entrenador fuera Muñiz.

¿Cuándo jugó en el Levante?

Estuve dos temporadas, una de cadete y otra de juvenil. Siendo cadete, llegué a jugar un amistoso con el primer equipo y el segundo año, siendo juvenil, entrenaba prácticamente todos los días con el primer equipo. Por la edad, no podía jugar. Fue una etapa muy bonita. Luego el Valencia pagó un traspaso.

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