Las Provincias

Sin munición en la reserva del Valencia CF

  • Pese a la triste imagen y la necesidad de remontar, Voro sólo hace dos cambios

  • La aciaga tarde del Valencia no acaba con el pitido final del árbitro, puesto que el equipo pierde el AVE y vuelve a casa en autobús

Estaba el Valencia seco de ideas, deseoso de que el partido le concediera una única oportunidad para engancharse y ofrecer algo de guerra. Por fútbol no iba a ser, se lo había dejado bastante claro el Atlético. Necesitaba el equipo un chispazo de esos que suelen dar hombres de refresco y Voro, superado de principio a fin por Simeone como les sucedió a sus futbolistas con los rojiblancos, lo entendió así a la hora de juego. Tardaron un par de minutos en salir Santi Mina y Bakkali, los únicos revulsivos posibles. Pero nada. El Valencia fue al Calderón sin munición en la reserva, un mal que arrastra desde el inicio de curso.

Cuando el entrenador decidió hacer los cambios, Mina -volvía ayer después de una lesión importante- y el imprevisible Bakkali eran sus armas para montar algo de follón a la defensa del Atlético. Y ya, porque en el banquillo visitante estaban sentados el portero Jaume, los defensas Montoya, Abdennour y Siqueira más el centrocampista Mario Suárez. En un día en el que los canteranos Nacho Gil y Rafa Mir jugaban con el Mestalla ante el Mallorca B, el Valencia echó en falta más soluciones cuando el equipo estaba bloqueado y sin capacidad para generar oportunidades.

El tímido disparo de Simone Zaza a falta de veinte minutos para el final fue el bagaje ofensivo del Valencia en el Manzanares. Mina salió como acostumbra, en ese plan desbocado que esta vez resultó fútil. El gallego cayó lesionado hace tres semanas cuando al fin había conseguido encadenar algunos partidos de valor que incluso le sirvieron para situarse como máximo goleador (5) del Valencia en Liga. Su vuelta debe servir para apretar a un Zaza a quien no se le ha discutido su condición de titular, sobre todo, por la falta de competencia en la plantilla. A partir de ahora Santi Mina batalla por otro puesto de ataque, y en las próximas semanas se unirá a la pelea Rodrigo Moreno.

Volviendo al Calderón, a la última y dolorosa visita del Valencia al estadio rojiblanco, el doble cambio de Voro no valió. El Atlético siguió siendo dueño y señor del partido y Bakkali, además, estuvo cerca de regalarle un gol a Griezmann. No es la primera vez que Voro no efectúa las tres sustituciones en un partido, pero ayer, vista la triste imagen del Valencia y la necesidad de remontar, quedó claro que si no metió un tercer hombre de recambio en el césped fue porque tampoco había alternativas capaces de variar el rumbo del encuentro.

De la derrota a la carretera

Después del 3-0, al Valencia le esperaba un contratiempo para completar su mala tarde. El equipo salió muy justo del Calderón y pese a que el autobús del equipo fue escoltado por la Policía desde el campo hasta la estación de Atocha, no llegó a coger el AVE de las 19:40 horas. Los técnicos decidieron que la plantilla volviera en autobús (350 kilómetros, unas cuatro horas) y los aficionados que esperaban en Atocha se quedaron sin ver a los futbolistas.

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