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Fútbol | Valencia CF

Marcelino proclama su admiración por Rodrigo

Marcelino, ayer en la rueda de prensa. / EFE/Kai Försterling

«Es el delantero que más corre, el que más metros de alta intensidad hace, el que más ayuda y encima, el máximo goleador»

Juan Carlos Valldecabres
JUAN CARLOS VALLDECABRESValencia

Ni Marcelino ni el propio Rodrigo tienen responsabilidad alguna de que Peter Lim se dejara cautivar hace tres años por su amigo Jorge Mendes y aflojara en su momento 30 millones de euros (que luego le tocó pagar al Valencia) por el delantero del Benfica. Desde entonces, ese factor se ha convertido en una mochila que soportará Rodrigo hasta que deje de vestir algún día esta camiseta, con el añadido también de que el futbolista, a sus 26 años y afrontando su cuarta temporada como blanquinegro, todavía no ha cubierto ni de lejos las expectativas goleadoras necesarias en una liga tan exigente como la española.

Justo ahora que el Valencia si de algo carece es de pegada, a Rodrigo se le vuelve a mirar con lupa. No hay semana que el hispano brasileño esquive la crítica. Marcó contra el Levante, lo que supuso un alivio en su tesitura personal y también desde una perspectiva grupal que afecta directamente al entrenador, que le ha dado la titularidad en las cuatro jornadas celebradas. A Marcelino, no obstante, también le está costando explicar cómo es posible que sus dos delanteros de referencia -afecta a Zaza- sólo tengan un gol cada uno en lo que va de campeonato. No sólo no marcan sino que, encima, tienen muy pocas oportunidades para poder hacerlo.

Ayer, en medio del revuelo creado por el desaire público del italiano, Marcelino aprovechó para blindar de alguna forma a Rodrigo. El técnico poco menos que se declaró un fan incondicional del jugador y lo hizo argumentando cuestiones puramente estadísticas. No entró en el detalle de los números pero sí en su discurso quedó claro que el cuerpo técnico tiene registros suficientes como para no dudar de su necesaria participación. «No puedo meter en una valoración global lo que ha sucedido hasta ahora», advertía Marcelino en un primer momento, echando balones fuera sobre las tres temporadas anteriores. «Pero -añadía el técnico- desde que Rodrigo está con nosotros, es el delantero que más corre, el que más participa, el que más metros de alta intensidad hace y el que más ayuda al trabajo colectivo. Ha metido un gol, que es como el máximo goleador del equipo... y me tengo que ceñir a eso».

«Puede que esté ansioso»

Por si no hubiera quedado clara su posición, Marcelino se arriesgó a lanzar un pronóstico que le puede pasar factura a medio plazo: «Va a mejorar. Puede que esté ansioso, puede que tenga una influencia no positiva su trayectoria anterior; pero tiene una actitud encomiable y muy buenas condiciones. Me extrañaría que no hiciera un buen año».

Con Rodrigo pasa una cosa curiosa. Ha jugado prácticamente en todas las demarcaciones. Nuno lo quería pegado a la banda, luego el futbolista deslizó que prefería el centro. Se le situó como mediapunta y fue cuando entonces sugirió que donde más cómodo estaba era como delantero centro. Ahora, con ese 4-4-2 que Marcelino ha implantado como guión de cabecera, a Rodrigo le toca exprimir su movilidad. El sábado en el Ciutat sacó partido de ella.

Esa evidente falta de gol que arrastra el Valencia de momento la soporta con cierta dignidad Marcelino. «Van pocas jornadas, son procesos. Estaría preocupado si en el resto de partidos hubiéramos tenido una secuencia de acciones ofensivas tan escasas como el día del Atlético. Es cuestión de tiempo y que todos mejoremos. Igual que para defender no sólo es defensa y porteros, en la faceta ofensiva es una labor de todo el equipo».

Se le preguntó a Marcelino por Rafa Mir, goleador en el Mestalla, del que de momento sigue descartando. «No quiero tener acumulación de futbolistas. Tenemos tres delanteros más la opción de Gonçalo».

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