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El expediente X del plato de Heysel

Intercambio de banderines. Saura y Rice en el saludo antes de que comenzara la final de Heysel. / LP
Intercambio de banderines. Saura y Rice en el saludo antes de que comenzara la final de Heysel. / LP

El Arsenal regaló una pieza a cada jugador del Valencia en la final de Bruselas | Algunos futbolistas no recuerdan el obsequio inglés de la Recopa pero otros aseguran que todavía lo tienen guardado en casa

HÉCTOR ESTEBAN VALENCIA.

El misterio del plato de plata del Arsenal de la final de la Recopa de 1980 se resolvió ayer tras muchas preguntas, llamadas y anécdotas por parte del Valencia, de la Fundación y de los medios de comunicacón. El final de la historia es que el equipo inglés, como recuerdo, obsequió a cada jugador valencianista con un plato en su correspondiente caja. El destino de cada una de las piezas ha sido diverso. La Fundación del Valencia, garante del patrimonio sentimental de la entidad, dio por abortada la operación 'rescate del plato de la Recopa' una vez certificó que no era propiedad del club sino de cada uno de los futbolistas participantes en aquel partido.

El plato de plata apareció el fin de semana ofrecido en una web de coleccionistas al precio de 800 euros. Estaba en posesión de un cordobés, que lo vendía asegurando que era el presente que entregó el capitán del Arsenal, Pat Rice, al del Valencia, Enrique Saura, aquel 14 de mayo de 1980.

La alerta la dio el tuitero Esteban Fernández el domingo por la tarde. El club se movió pero horas después de que saltara la información, el plato estaba vendido. El comprador, que prefiere que se le identifique sólo con las iniciales J. M. reservó el plato para que pudiera acabar en manos del Valencia. «Reservé la pieza el domingo por la tarde y ayer por la mañana me puse en contacto con la Fundación del Valencia para comunicarlo. Yo no puedo pagar 800 euros pero al reservarlo sí que permitía que el Valencia lo pudiera recuperar», señaló J. M. La llamada de este aficionado fue confirmada desde la Fundación, que siguió con su plan para confirmar las singularidades del plato.

La Fundación descarta comprar el plato al no ser propiedad del club

Saura, capitán de aquel partido, señaló a LAS PROVINCIAS que no recordaba si había recibido un plato de este tipo en aquella final. Ángel Castellanos, que también participó, tampoco fue contundente ante la pregunta de este periódico sobre si conservaba o no el obsequipo en su casa de Granada. Castellanos, que marcó uno de los penaltis, no confirmó si a los jugadores se les regaló esa pieza. De la misma opinión fue Miguel Tendillo. En cambio, Ricardo Arias ofreció otra versión a la Fundación y aseguró que tuvo el plato del Arsenal en su casa y que cada jugador recibió uno antes del partido. Incluso se acordaba de la caja en la que fue entregado. La Fundación recabó más opiniones de futbolistas que estuvieron en aquel encuentro, que certificaron que se acordaban o tenían aquel plato de plata grabado.

Una vez el club confirmó que la pieza no era única y que era propiedad de los jugadores desistió en su compra o en investigar si había sido sustraída de la entidad. No es un secreto que el patrimonio histórico del Valencia ha sufrido un auténtico expolio. De hecho hay aficionados interesados en donar parte de sus recuerdos al club de cara al centenario.

Aunque el Valencia hubiera querido comprar el plato no hubiera podido. El aficionado que reservó la pieza el domingo por la tarde se encontró ayer vía mensaje con la sorpresa de que el coleccionista cordobés ya había vendido el plato de la final a otro comprador a través de una plataforma distinta a todocoleccion.net. Una historia propia de Berlanga.

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