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Vietto invita a otra ronda

Vietto es felicitado por sus compañeros que le firmaron el balón./Jesús Signes
Vietto es felicitado por sus compañeros que le firmaron el balón. / Jesús Signes

El argentino marca un triplete y alimenta el sueño copero del Valencia

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

Marcelino pedía un Mestalla bronco y copero en la previa del partido. La grada, pese al frío y al rival, respondió por encima de lo previsto -27.869 espectadores, un puñado más que el día de Reyes- y brindó con sus jugadores por una nueva ronda de la Copa del Rey. Vietto, que recordó ayer a la primera puesta en escena del mejor Ilie que pisó Mestalla, se fue a la cama con un triplete culminado con un golazo desde casi el círculo central. El argentino curó la depresión con la que aterrizó desde el Metropolitano con tres zarpazos. Tras casi un año sin marcar, el ariete se llevó a casa el balón firmado por sus compañeros.

El Valencia estará en el bombo de cuartos con todas las ilusiones puestas en alargar el trago hasta la final si es posible. Ayer, lo mejor fue la actitud con la que el equipo arrancó el motor ante Las Palmas, un equipo que estará siempre vinculado a la paranoia ‘valdanista’ de la derrota útil. En media hora, el Valencia contó hasta con seis oportunidades clarísimas de gol. Al final, tanto fue el cántaro que Vietto anotó su primer gol con la camiseta del Valencia para desvestir a todos los fantasmas. En primer lugar, los del delantero, que ha llegado a Mestalla acunado por el calor de Marcelino, el técnico que más y mejor lo ha exprimido. En segundo lugar, los de aquellos que aventuraron durante la negociación que el argentino aterrizaba con el cartel de bluf colgado al cuello. Habladurías mientras el futuro no diga lo contrario. Mestalla ya saliva con el aspirante a ídolo.

Uno de los grandes culpables de la subida de revoluciones del Valencia desde el pitido inicial fue Simone Zaza. El italiano no es un jugador de medias tintas. En todo, en lo bueno y en lo malo, se escora siempre hacia los extremos. Y ayer durante la primera media hora contó con dos socios, uno vivaracho y desajustado como Nacho Vidal, y otro que ha venido para quedarse, Luciano Vietto. Además, sumaron a un compinche como Andreas Pereira, que ayer se marcó un partido muy notable.

En la primera media hora las oportunidades se las repartieron Nacho Gil -caviar el pase interior de Zaza-, Vietto y Pereira, que se fabricó un par de buenas ocasiones. El gol del Valencia tenía que caer por su propio peso ante un equipo como Las Palmas que hace tufillo a descenso. Con cuatro entrenadores ya en la mochila esta temporada lo que menos le interesaba al equipo de Jémez era seguir vivo en este tipo de distracciones. Si los canarios se salvan será casi un milagro. La opción de Jémez como capitán de un barco a la deriva es hundir la nave antes de hora. Ayer tuvo más posesión del balón que el Valencia. No le sirvió de nada. En las islas necesitan menos Jémez y más efectividad.

El primer gol del Valencia vino de la rutina de Paterna. De la tabarra de Marcelino a sus jugadores. Jaume le dio velocidad a un saque de puerta para que Zaza iniciara una contra que después remató con olor a gol. Raúl hizo una estirada a la desesperada, la casualidad puso el balón en su pierna y el rechace lo recogió Vietto para abrir el marcador. Hasta ese momento ni un pero al Valencia, que salió a no especular y a dar gusto a los casi 30.000 aficionados que aplazaron ponerse el pijama.

4 Valencia CF

Jaume Doménech, Montoya, Vezo, Paulista, Lato, Andreas Pereira, Maksimovic (Parejo, m.63), Kondogbia, Nacho Gil (Ferran Torres, m.67), Vietto (Rodrigo, m.70) y Zaza

0 UD Las Palmas

Raúl Lizoain, David Simón, Lemos, David García, Dani Castellano (Borja, m.74), Vicente Gómez, Javi Castellano, Halilovic (Tana, m.80), Hernán (Aquilani, m.62), Jairo y Calleri

GOLES:
1-0, m.30: Vietto. 2-0, m.48; Vietto. 3-0, m.54, Maksimovic. 4-0, m.66: Vietto
ÁRBITRO:
Del Cerro Grande (colegio madrileño). Amonestó por el Valencia a Lato y por Las Palmas a David García
incidencias:
partido de vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey disputado en Mestalla ante 27.800 espectadores

Las Palmas sólo ofreció sensaciones tras el gol. Sin enseñar la dentadura con fiereza, los canarios dieron un pasito al frente para tratar de empatar e inyectar dudas en las filas locales. Aspirar a una prórroga era sinónimo de una moneda al aire y de ganar opciones de pasar. Un remate de Lemos -que bajón ha dado este jugador- que atajó Jaume y un gol anulado a Calleri por falta (discutible) a Vezo fue la única aportación rival. Una igualada al descanso hubiera sido una injusticia total.

La segunda parte fue de borrachera copera. De una de esas tantas noches de fiesta que ha vivido Mestalla en tiempos no tan lejanos. Las Palmas se rindió pronto. Bandera blanca de los de Jémez tanto por su falta de fútbol como por el rodillo del Valencia. Vietto, además de para marcar, ha llegado para asociarse. En el Villarreal de Marcelino lo hizo a las mil maravillas con Gerard Moreno. Ayer lo hizo con todo el que le ofreció la mano. Se alió con Pereira para marcar el segundo. Toque, desmarque y pase para que el argentino picara el segundo ante la salida de Raúl. Otro trago de felicidad para el argentino.

El Valencia era una tren de alta velocidad. Los canarios tan sólo aspiraban a que el partido terminara con la menor goleada posible. En ese clima de comodidad los menos habituales reivindicaron una plaza en la plantilla y más minutos. Entre ellos Maksimovic, que progresa adecuadamente. El serbio está mejor acoplado y el idioma empieza a no ser ya una traba para contar para Marcelino. Del centrocampista, que se entendió bien con Kondogbia, fue el tercero con un disparo marca de la casa. Aterrizó del Astana con la fama de un cañón en sus piernas y ayer por primera vez prendió la mecha.

La guinda estaba por llegar. El pastel lo coronó Vietto con un gol desde cuarenta metros. De esos que valen una entrada y siempre quedan en la memoria del que puede contar que fue a Mestalla el día que marcó Vietto desde el centro del campo. Éxtasis para la grada y liberación completa para un jugador que no anotaba desde 2016. Lo hizo con el Sevilla ante el Formentera también en Copa. El fútbol es caprichoso.

Los cuatro delanteros del Valencia ya han demostrado esta temporada que tienen gol y mientras el menisco de Zaza sea el de Robocop, el técnico tendrá que decidir. El brindis por la Copa sigue en todo lo alto, a la espera de rival y con los pies fijados en la Champions.

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