Valencia CF

El talento salva al Valencia

Bono despeja con el puño un balón por el que pugnaban Mina y Rodrigo./Juanjo Monzó
Bono despeja con el puño un balón por el que pugnaban Mina y Rodrigo. / Juanjo Monzó

Guedes vuelve a marcar la diferencia para remontar al Girona de Portu

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

El Valencia compareció en Mestalla en la sobremesa del roscón de Reyes para honrar a Javier Tebas y al horario asiático. Hoy en día importa más el fútbol por televisión que mimar al aficionado que cada temporada se gasta los euros para sacarse el abono. El dinero está en Asia y el Valencia traga con ruedas de molino para equilibrar su presupuesto. El tiempo dirá. Al margen del horario, lo mejor fue que los tres puntos se quedaron en Mestalla cuando el cielo y el resultado en contra desde el inicio del partido amenazaban tormenta.

El Valencia trabajó para remontar el partido y las individualidades, con Guedes otra vez excelente acompañado del fútbol de Parejo, sirvieron para tapar los traspiés del colectivo. Mención especial merece Neto. El brasileño tuvo poco trabajo pero realizó tres intervenciones fundamentales para que los puntos se quedaran en casa. La primera, con el empate a cero en el marcador. Las otras dos en la segunda mitad para evitar la igualada rival.

El partido de ayer del Valencia merece un abanico de reflexiones. La primera, el equipo. Rodrigo Moreno ya avisó tras el partido copero ante Las Palmas. El delantero habló de humildad. Y esa es la clave. Al Valencia le han ido tan bien las cosas desde el inicio de la temporada que la relajación puede convertirse en una trampa. Hasta el partido ante el Getafe, el equipo de Marcelino sólo había ido ocho minutos por detrás en el marcador. Fue ante el Real Madrid en el Bernabéu. Desde que marcó Bergara en el Alfonso Pérez, el Valencia sólo ha ido por delante en el partido ante el Celta y tras el gol de Parejo ayer de penalti. De las últimas cuatro jornadas de Liga, al Valencia le ha tocado remar penalizado en el electrónico en tres. Y si se suma la ida de Copa ante Las Palmas, cuatro.

Marcelino ya advirtió el día de su presentación como nuevo entrenador que el equipo crecería desde la portería a cero. Esa era su obsesión. La última vez que logró salir inmaculado de un estadio fue a mediados de noviembre. La realidad es que el equipo ha iniciado una fase de desajustes y es necesario apretar las tuercas. Ayer el Girona saltó al campo con la lección aprendida. La primera fue para Juanpe a la salida de un córner. Neto la sacó. Después, otra vez la banda derecha fue el punto del partida para machacar al Valencia. Nacho Vidal, un flan por las palabras de la previa de su entrenador, se hizo un lío ante Mojica. El lateral del Girona aprovechó la falta de contundencia de su marcador para centrar un balón al área que Portu remató entre los dos centrales. El eje de la defensa lleva varias semanas a pie cambiado. Sin la firmeza que se le debe exigir a un equipo que aspira a la Liga de Campeones y con un entrenador tan mecánico en sus movimientos como Marcelino. Los balones aéreos son como bombas de racimo. Explotan por todos los lados.

2 Valencia CF

Neto, Nacho Vidal (Vezo, m.68), Garay, Gabriel Paulista, Gayà, Andreas Pereira (Maksimovic, m.83), Parejo, Kondogbia, Guedes, Santi Mina (Vietto, m.76) y Rodrigo

1 Girona

Bono, Maffeo (Aday Benítez, m.67), Ramalho, Bernardo, Juanpe, Mojica (Marlos, m.76), Granell (Borja García, m.46), Pere Pons, Timor, Stuani y Portu

Goles:
0-1, m.9: Portu. 1-1, m.27: Ramalho, en propia meta. 2-1, m.48: Parejo, de penalti
ÁRBITRO:
Fernández Borbalán (Colegio andaluz). Amonestó por el Valencia a Andreas Pereira, Paulista, Kondogbia, Maksimovic y Garay, y por el Girona a Mojica, Stuani, Timor y Bernardo
incidencias:
Partido correspondiente a la decimoctava jornada de Liga disputado en Mestalla ante 27.800 espectadores

Por cierto, Portu se ha hecho mayor con oficio y calidad. Hoy es uno de los líderes del Girona y con una proyección que apunta a equipos y sueldos mayores. El futbolista, agradecido y noble, no celebró el gol por sus años en la cantera y su debut en el primer equipo. Portu es un ejemplo más de la impaciencia que se ha tenido en Paterna durante muchos años con los chavales de la casa. La precipitación nunca ha sido buena compañera.

Antes del gol de Portu, la tuvo Guedes. El portugués se fabricó una oportunidad que culminó con un zambombazo desde fuera del área que pasó a milímetros del poste. ¿Qué es Guedes? Otra cosa, singular, nada que se parezca a la mayoría de los futbolistas titulares de cualquier equipo de fútbol. Sin reservas. No esconde ni un gramo de sus posibilidades en cada partido. Es un extraterrestre. ¿Y qué consigue con ello? Primero, el éxito. Antes del descanso logró que Ramalho metiera dentro de la portería de Bono un centro del portugués. Después, que lo cosan a patadas. El rival considera que la única forma de parar a Guedes es a palos. El futuro del Valencia pasa por un chico que si se quiere tener en propiedad habrá que pagar mucho dinero. En la otra cara de la moneda está Andreas Pereira, que no termina de enganchar con la filosofía de este Valencia. Voluntarioso y fugaz. La ausencia de Carlos Soler ha coincidido con el bajón del Valencia y no es fruto de la casualidad.

Otro análisis es la falta de respeto arbitral. Marcelino ya dijo que el Valencia pagaría por el gol anulado a Messi. Hubo peaje ante el Villarreal -costó caro-, ante Las Palmas y ayer ante el Girona con un derribo de Bono a Rodrigo clarísimo. Antes el portero catalán hizo una de las paradas de la tarde tras el cabezazo picado de Paulista.

La clave es que el Valencia no se fue al descanso por detrás en el marcador como ante el Villarreal. El empate sirvió para serenar los ánimos. Como reconoció Machín, entrenador rival, los valencianistas se trabajaron bien al trío arbitral en el descanso. Al primer minuto de la segunda parte, penalti de Maffeo a Gayà. La falta existió. Parejo no desaprovechó la oportunidad.

A partir de ese momento el Valencia dominó más el juego con su capitán como epicentro del fútbol. Marcelino, que no terminó de fiarse durante todo el partido de los movimientos de su banda derecha, metió a Vezo por Vidal para tratar de amarrar mejor a Mojica -obligó a intervenir a Neto-. El Valencia gozó de oportunidades. Algunas clarísimas como un centro de Rodrigo al que no llegó Mina por centímetros y otra de Vietto al final del partido. Los locales no mataron el resultado y dieron alas a un Girona que siempre se acercó con peligro. Stuani de cabeza la tuvo para que Neto volara y evitara el empate. El valor de la remontada del Valencia sirvió para mantenerse firme en puestos de Champions.

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