http://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

Catorce meses sin un hat-trick

Zaza lamenta una ocasión perdida en el encuentro ante el Sporting de Gijón. / manuel molines
Zaza lamenta una ocasión perdida en el encuentro ante el Sporting de Gijón. / manuel molines

Marcelino quiere otro delantero y el club busca en el mercado una opción barata que complemente a Zaza y Rodrigo Alcácer, en abril de 2016, marcó el último triplete de un Valencia necesitado de gol

T. CALERO VALENCIA.

Paco Alcácer marcó el último hat-trick de un jugador del Valencia. Fue el 20 de abril de 2016 en una contundente victoria ante el Eibar por 4-0. Antes, Álvaro Negredo había hecho otro, en enero, jugando la Copa del Rey contra el Granada. Por distintas razones ambos salieron el verano pasado y el club de Mestalla reclutó a Munir, un nueve que no lo era, para que asumiera la responsabilidad goleadora. Pero no. El problema del gol persistía en el Valencia, convencido casi desde el inicio de Liga de la necesidad de acudir al mercado de invierno para firmar un hombre de área. Y fichó a un Simone Zaza lastrado por los meses de inactividad pero peleón hasta conseguir seis goles para acabar empatado con Munir y Santi Mina al frente de la lista de máximos realizadores en Liga del conjunto blanquinegro.

El bagaje, muy pobre, explica uno de los grandes problemas con los que hubo de lidiar el Valencia en esta última temporada. Una acumulación de hombres de segunda línea no conseguían llenar el vacío provocado por la marcha de Alcácer al Barcelona. De hecho, de los cinco dobletes que se consiguieron durante la 2016-2017, dos llegaron de futbolistas con escasa costumbre para el gol. Mario Suárez lo consiguió en Gijón para celebrar el debut de Cesare Prandelli (1-2) en el banquillo del Valencia. Otro lo firmó Garay el 7 de mayo ante Osasuna. Entre los más habituales se dio el doblete de Santi Mina (contra Las Palmas, el 22 de agosto de 2016), uno de Rodrigo en Copa contra el Leganés y el que rubricó Simone Zaza en Granada en abril de este mismo año. De tripletes, ni rastro. Un detalle que escenifica la ausencia de un ariete puro en el último proyecto valencianista.

Los técnicos que ya estaban y Marcelino, en continua fase de estudio y atento a los informes de Voro, son conscientes de la necesidad de fichar a otro delantero. Hay dos realidades para la próxima campaña. Para empezar, Zaza. Lo dejó bastante claro José Ramón Alesanco en su presentación como director deportivo. Ahí despejó cualquier duda sobre el futuro del italiano, explicando que Zaza seguiría en el Valencia varios años más cuando finalizara la cesión de la Juventus. La apuesta por Zaza era de presente y futuro, puesto que en ese momento ya sabía Alesanco el precio que el Valencia debe desembolsar para quedarse en propiedad al italiano: 18 millones de euros.

Con la necesidad de reducir el presupuesto y teniendo en cuenta que hay otras prioridades (centrales y un centrocampista defensivo), el Valencia da por hecho que Zaza será su mayor inversión del verano. Su primer acompañante será Rodrigo, cuyo padre y representante ya se ha reunido con Mateo Alemany y hay consenso para que el jugador continúe en Mestalla. El Valencia, en estos momentos, busca un tercer punta. A Marcelino le gusta Rodrigo más cerca del área, pero quiere otra pieza que complemente a sus dos delanteros y esté lista por si se dan lesiones o sanciones.

La prioridad del Valencia es que ese tercer delantero llegue cedido para evitar un desembolso importante en una zona que no es la que más preocupa. Una de las posibilidades que se han manejado es la de Luciano Vietto, aunque el castigo del TAS al Atlético de Madrid por la investigación de fichajes de menores enfría la opción de que el argentino recale en Mestalla. En cualquier caso, habrá que esperar para saber qué planes tiene Simone sobre él.

Fotos

Vídeos