Las Provincias

PP y PSPV allanan la venta del Valencia a Peter Lim al paralizar el plan Porchinos

Francisco Tarazona, a la derecha, durante el preno de ayer. :: damián torres
Francisco Tarazona, a la derecha, durante el preno de ayer. :: damián torres
  • El club devolverá a los propietarios la cuota cero y no pedirá al ayuntamiento los 20 millones del convenio por tramitar el proyecto

valencia. Carpetazo, al menos de momento, para la contingencia Porchinos que allana la venta del Valencia. El club y el inversor ya tienen lo que querían, la paralización durante dos años (y otros tantos opcionales en caso de que lo pida Litoral del Este), después del acuerdo adoptado ayer por el pleno de Ribarroja en una tensa sesión extraordinaria. Este salió adelante con los votos a favor del PP (equipo de gobierno) y del PSPV, mientras Compromís y EU se posicionaron en contra.

Esta solución se adopta mientras el Tribunal Supremo se pronuncia sobre si el plan urbanístico donde se proyectó la ciudad deportiva del Valencia y más de 2.000 viviendas queda definitivamente anulado -como dictaminó el Tribunal Superior de Justicia (TSJ)- o si permite que se lleve a cabo.

El acuerdo de ayer es el resultado de meses de conversaciones entre el Valencia y la Corporación municipal de Ribarroja, y el propio club de Mestalla con los tres bancos propietarios del 90% de los terrenos afectados por el PAI de Porchinos. Estas entidades, dueñas ahora del suelo que en su día compró Nozar, podrían exigir una indemnización multimillonaria en caso de que el plan urbanístico quedase definitivamente anulado.

Los abogados de Meriton la cifraron en 101 millones, la diferencia de valoración entre las parcelas con catalogación de zona agrícola y el mismo suelo considerado como urbanizable. Según fuentes consultadas, el pacto entre el Valencia y los bancos pasaría por que estos últimos no exijan este dinero. A cambio, se ahorrarán una cantidad de dinero (en torno a 40 millones) en el momento en que se impulse el plan, ya que Litoral del Este no les exigirá ciertos gastos de urbanización.

El Ayuntamiento de Ribarroja ha conseguido del Valencia lo que le pedía. Por una parte, se devolverán los 80.000 euros recaudados en concepto de cuota cero a los pequeños propietarios que en su día no vendieron los terrenos a Nozar. Además, el club de Mestalla se compromete a no reclamar al Consistorio los 20 millones aportados según el convenio firmado en 2005 a cambio de impulsar el PAI de Porchinos.

El Consistorio cuenta, en ese sentido, con una carta firmada por Amadeo Salvo. El presidente del Valencia renuncia al dinero siempre y cuando el Ayuntamiento tramite un plan urbanístico en el sector de Porchinos. Mientras el alcalde de Ribarroja, Francisco Tarazona, entiende esto como una garantía de que la ciudad deportiva irá al municipio, la oposición ve una puerta abierta a que el club exija la devolución de los 20 millones.

La sesión plenaria fue tensa y maratoniana, cercana a las tres horas de duración. Cada grupo político representado en el Ayuntamiento dejó clara su postura, algo a tener presente dado que dentro de seis meses hay elecciones. El único que defiende el proyecto tal como se ideó es el PP.

Los tres grupos de la oposición siguen incidiendo en el impacto medioambiental que supondría impulsar el proyecto. El portavoz socialista, Robert Raga, aireó un acta notarial que, según afirmó, desvelaba la intención del Valencia y Newcoval de construir la ciudad nueva deportiva en Náquera. El alcalde de Ribarroja, Francisco Tarazona, replicó que, si esto hubiera ocurrido, el club de Mestalla habría tenido que pagar al Ayuntamiento otros siete millones de euros.

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