Martes, 17 de abril de 2007
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Valencia
... Una muerte anunciada
La “desfeta” en la Batalla de Almansa remató al viejo Reino de Valencia, herido desde muchos años antes en sus Fueros e instituciones
La “desfeta” en la Batalla de Almansa remató al viejo Reino de Valencia, herido desde muchos años antes en sus Fueros e instituciones
Fragmento de un gran cuadro de la Batalla de Almansa que se conserva en el Museo del Prado, en el que se muestra el escenario central del histórico combate.
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Cualquiera que fuese la consecuencia para el equilibrio y el reparto de poder en Europa entre las monarquías en liza, que es por lo que ocurrió la guerra.., es lo cierto que los valencianos salimos malparados de ella, pero, a la vista del panorama de entonces y los antecedentes de mal agüero que arrastrábamos –ver el texto a pie de página–, se puede decir que la “desfeta” de Almansa fue... una muerte anunciada –permítaseme el recurso, ya que conmemoramos aniversarios garcia-marquianos–, cuya crónica ha sido escrita las más de las veces según el color del cristal con que se miraba.

Muchas veces he leido cómo se identificaba a los dos bandos contendientes de la manera que lo hace Sanchis Guarner en su Ciutat de Valencia, diciendo que “la Casa d’Austria representava un imperialisme descentralitzat (...), mentre que la de Borbó significaba l’absolutisme i la centralització”... Y hace pocos días, José Vicente Gómez Bayarri redundaba en estos mismos y precisos términos definitorios.

En cuanto a lo que Felipe V supuso hay pocas cuentas que hacer, pues la historia está escrita y borrados de ella, como “castigo a la rebelión” y por “derecho de conquista”, quedaron los Fueros autónomos y las instituciones presentativas que conformaron la historia y la personalidad del Reino de Valencia. El vencedor de Almansa golpeó con puño de hierro el viejo Reino. Pero, lo que hizo no fue sino rematar un herido, que se desangraba desde muchos años antes...

Adivinanza
Lo que no entiendo bien es eso del “imperialismo descentralizador”, que, para mi entraña una “contradictio in terminis”, es como el “misterio de la contradictoria dualidad”. ¿Imperialismo... y descentralizador? No me casan. Porque según el diccionario de la RAE, imperialismo es “la actitud y doctrina de quienes propugnan o practican el dominio de un país sobre otro u otros (...)” Salvo que se haya querido etiquetar con esa “adivinanza” algo que no se sabía que iba a ser.

Voy a hacer mi particular “prueba del nueve”. Siguiendo con Sanchis Guarner, dice éste que “cal revisar la tesi maniquea, segons la cual en la Guerra de Successió els partidaris de l’Arxiduc eren els ‘reaccionaris’ barrocs y castissos, mentre els defensors de Felip V eren els ‘reformistes’ i europeistes...” Pero si le doy la vuelta, tampoco me salen las cuentas de lo que cabía esperar del archiduque Carlos de Austria.

Cierto que el Austria juró los Fueros en la capital del Reino, en Valencia, un 30 de septiembre de 1706. Pero resulta que lo hizo después de ser derrotado y expulsado de Madrid, poco antes. No puedo por menos que ser susceptible a la sucesión de estos hechos y mostrarme desconfiado. ¿Por qué no los juró antes? ¿O era la única prenda política con que podía presentarse en Valencia y no perder apoyos?

El “caso Basset”
La peripecia del valenciano Joan Baptista Basset, caudillo de la rebelión popular contra el Borbón y jefe militar en los primeros lances de la guerra, abunda en mi desconfianza. A él se debe el, digamos, “programa social” de la rebelión pro archiduque. El mismo Sanchis Guarner dice que “els llauradors valencians s’exaltaren amb la promesa de Basset d’eximir-los de les prestacions senyorials”.

Pues bien, ¿qué pasó con Basset? Que fue, primero, desplazado por el conde de Peterborough; expulsado, después, de Valencia por este mismo noble inglés, general del archiduque Carlos, y detenido finalmente en Alzira, y encarcelado, cuando Basset se defendía en esa ciudad contra los borbónicos. Cuando los austriacistas fueron derrotados decisivamente en la Batalla de Almansa, el 25 de abril de 1707, Basset no estaba allí, estaba en prisión.

Cabe preguntarse si los aristócratas que seguían al archiduque, en caso de haber vencido, hubiesen eximido a los labradores valencianos de las dichas “prestaciones señoriales”. Yo creo que no...

Como tampoco me fío de su “imperialismo descentralizado o descentralizador”... Sencillamente, porque ya no era la época en que los Fueros pudieran enfrentarse a la construcción, en toda Europa, de unas monarquías absolutistas y centralizadoras, que en España había comenzado ya durante el reinado del autócrata Felipe II y había seguido, avasalladoramente, con Felipe III y Felipe IV..., todos de la Casa de Austria, “primos hermanos”, pues, del archiduque Carlos.

Pedía líneas antes Sanchis Guarner no ser maniqueos. Y está bien... Yo añado, seamos críticos.

 
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